Actualizado: 20/04/2019 14:23
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Cine

«Siento predilección por malditos y marginados»

Entrevista con Manuel Zayas, a propósito de su polémico documental 'Seres extravagantes', sobre la vida del escritor Reinaldo Arenas.

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Sin lugar a dudas se está convirtiendo en uno de los realizadores cinematográficos cubanos que más polémicas levanta entre la burocracia cultural de la Isla. Uno de esos "malditos" que se atreve a narrar historias al margen de los relatos oficiales, y a recuperar la memoria vejada que acecha en silencio la conciencia de los censores.

Nicolás Guillén Landrián o Reinaldo Arenas son algunos de los creadores que ha retratado en sus obras el joven cineasta Manuel Zayas, reivindicando con ello la elocuencia de un género como el documental, lamentablemente agonizante dentro de la industria cinematográfica cubana. Sobre voluntades estéticas y de autor, así como de la inquisitoria realidad del ICAIC (Instituto Cubano de Arte e Industrias Cinematográficos), habla este singular director.

¿Cuál fue el proceso de búsqueda que precedió la realización de 'Seres Extravagantes', antes de que fuese un hecho y llegara a las productoras Malas compañías y Doce Gatos? En ese camino, ¿cuál fue su relación con el ICAIC?

Esa búsqueda fue algo parecido a una obsesión durante casi dos años. Desde 2001, cuando ya había decidido dejar de hacer periodismo oficial, comenzó a hacérseme familiar la vida de Reinaldo Arenas, mientras indagaba en su biografía, que no se puede separar de su literatura, y entre personas que lo conocieron, la mayoría en Cuba —aunque muy importante fue la colaboración de algunas desde el exterior, al respecto debo mencionar sobre todo a Liliane Hasson—.

El absurdo kafkiano, que muchos pueden imaginar propio solo del mundo literario, me acompañó en varios momentos: del escritor no existen archivos en Cuba (imagino que policiales sí, muchos), más que unas fotos conservadas por la familia. Cuando ya existía un esbozo del proyecto, acudí al Ministerio de Cultura, que delegó el asunto en el ICAIC.

Esta institución nunca respondió a la petición de autorización de rodaje, hizo silencio total. (Un permiso de rodaje es un documento escrito firmado por un funcionario, en el que se justifica que un equipo de personas esté filmando en una fecha y un lugar determinado). En consecuencia, y después de un año de espera, se filmó el documental y, por precaución, sacamos las cintas en los equipajes de algunos amigos.

Al documental 'Seres extravagantes' precede uno sobre Guillén Landrián. El veto oficial sobre la obra de ambos creadores y su exclusión del ámbito cultural hasta la pasada década, son elementos comunes en torno a la percepción que se tiene de ellos y de sus obras. ¿Qué propósito hay tras la voluntad de darles voz? ¿Por qué ellos, entre un vasto registro de excluidos?

Siento predilección por las historias de los malditos y los marginados. Digo esto sin ánimos masoquistas. Pienso que si algo me hizo decidir por esas personas, fue el ir descubriéndolos, lo que se tradujo en un interés obsesivo por contar sus vidas, o partes de sus vidas. En el fondo, hay en mí cierta tendencia a buscar lo prohibido. De otra manera, no me hubiera decidido por abordar estas biografías. Ya sabemos que los procesos de filmación son lentos y que el autor puede caer en una especie de abulia o de aburrimiento ante la historia que quiere contar.


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