Actualizado: 06/12/2019 17:18
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Portugal

Cavaco Silva al poder

El fin de ciclo de Mario Soares y la opinión sobre Cuba del nuevo inquilino del Palacio de Belém.

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El ex primer ministro de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, se ha convertido en el primer presidente de centroderecha elegido en el país desde que se produjo la Revolución de los Claveles, en abril de 1974.

Cavaco Silva ganó en la primera vuelta, cuando enfrentó a cinco candidatos de la izquierda, con el 50,59 por ciento de los sufragios, 2,7 millones de votantes, menos de lo previsto, pero suficientes para convertirse en inquilino del Palacio de Belém por los próximos cinco años.

Estas elecciones presidenciales dejaron en Portugal varias lecciones que los partidos políticos tendrán que analizar en el futuro próximo. Primero, aunque la candidatura del nuevo presidente fue apoyada por el partido Social Demócrata (PSD) y el democristiano Popular (CDS-PP), la campaña se ajustó al pronóstico que desde meses atrás hizo la esposa de Cavaco Silva: Será "one man show".

Alejado de la política desde hace diez años, Cavaco Silva no deseaba tener a su lado a los líderes de los partidos y su discurso estuvo dirigido a dramatizar la crisis económica y social que vive el país, con cerca de medio millón de desempleados y un crecimiento casi nulo. Además, prometió que podría "ayudar" en una mejor gestión del gobierno socialista que encabeza el primer ministro, José Sócrates, aunque respetando los límites que establece la Constitución.

Por su parte, la oposición de izquierda trazó un cuadro negro de las perspectivas del país si Cavaco resultaba elegido. Argumentaron que como un buen tecnócrata, el nuevo presidente trataría de asumir poderes que están reservados al gobierno. Algunos llegaron al extremo de pronosticar que se produciría "un golpe constitucional", ya que Cavaco crearía primero un clima de inestabilidad y, posteriormente, disolvería el Parlamento, para arrojar a los socialistas del poder.

Evidentemente, los electores lusos no se dejaron impresionar mucho por estos escenarios.

El 'tiempo pasado' de Soares

El gran perdedor de estas elecciones fue el "viejo león" Mario Soares (81 años), ex presidente y candidato oficial del Partido Socialista (PS). Con apenas el 14 por ciento de los sufragios, el PS sufrió la peor derrota de toda su historia. En realidad, Soares calculó mal al pensar que podría ganar esta batalla electoral, cuando ya la mayoría de los portugueses piensa que ha cumplido su ciclo histórico.

Nadie le puede negar el importante papel que desempeñó para salvaguardar la democracia, después del 25 de abril de 1974, amenazada por algunos trasnochados izquierdistas que deseaban llevar a Portugal por el camino del comunismo. Pero como comentó el director del diario Público, José Manuel Fernández, "su tiempo ha pasado".

La derrota de Soares tuvo un sabor mucho más amargo, ya que su viejo amigo y fundador del PS, el poeta Manuel Alegre, se presentó como candidato independiente, promoviendo un "movimiento cívico" sin antecedentes en la política lusa. Alegre consiguió colocarse en el segundo puesto, con más del 20 por ciento de los sufragios (1,1 millones de votantes).


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