Actualizado: 05/08/2021 10:23
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América Latina

Tan lejos de Europa…

Agobiada por el fantasma del colonialismo, Latinoamérica no logra darse su lugar en las relaciones con el Viejo Continente.

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Las naciones forjan su sentimiento nacional en mitos fundacionales. El de América Latina surgió en el enfrentamiento con Europa y la consecuente ruptura radical con ésta. Sin heredar de España la modernidad industrial y comercial —como Estados Unidos de Inglaterra—, Latinoamérica quedó como una huérfana pobre dedicada a la guerra civil, o sujeta a los caprichos de autócratas militares producto de las guerras de independencia.

La ruptura y la expulsión de los ancestros invasores dio paso al sentimiento autista de América Latina, que se niega a admitir su pertenencia a una historia-mundo cuyas crisis debe enfrentar como el resto de los países, aunque sea inevitable que la golpeen. Reacciona como una menor de edad atacada por adultos. La izquierda marxista, al introducir en el continente la rivalidad entre Estados Unidos y la URSS, bajo la forma de una América Latina víctima del imperialismo norteamericano y equiparándola a la condición de colonia de África, ahondó el sentimiento de víctima amenazada por fuerzas exteriores, pervivencias del pasado, al punto de erigirlo en un signo de identidad. Queda exceptuado Brasil, que libre de esos traumas relativos a su historia nacional, tampoco se siente rehén de imágenes tutelares o providenciales que marquen su destino futuro.

Así cavilaba mientras escuchaba pronunciar la palabra "lejanía" por tercera vez al señor Axel Ponitawski, portavoz de asuntos internacionales del candidato oficialista a la presidencia de Francia, Nicolas Sarkozy, ante la Asociación de Periodistas Latinoamericanos Acreditados en París. América Latina no ha constituido una prioridad porque su lejanía la ha mantenido fuera de sus zonas de influencia —léase, el Mediterráneo, África, y sobre todo de la francofonía. Sin embargo, Ponitawski acentuó que los lazos de Francia con América Latina eran fuertes por "razones de civilización".

Postura de menor de edad

¿Y si el acto más equivocado que hemos cometido es haber cortado con Europa a raíz de la independencia? Fue la pregunta que me surgió a manera de respuesta. Esa lejanía a la que aludía el portavoz francés también está relacionada con la actitud que ha observado América Latina en su relación con Europa, pues Brasil, igualmente lejano, goza de otro estatus, lo que quedó manifiesto en el encuentro.

El portavoz demostró una actitud realista, evitó promesas huecas y demagogia fácil, y dejó claros los intereses y prioridades de Francia. Expresó la apreciación de Sarkozy con respecto al panorama político del continente, que no "percibe dividido entre dos bloques: de izquierda o de derecha", sino entre poderes que pueden ser de izquierda o de centroizquierda, o de derecha, pero "modernos", porque están sujetos a la democracia, y otros que "no son modernos", renuentes al Estado de Derecho.

Ponitawski citó de ejemplo precisamente a Brasil, al cual apoyará para que integre el Consejo de Seguridad de la ONU, y agregó que el candidato oficialista proseguirá con la política de estrechamiento de lazos establecida por Jaques Chirac. De Cuba, dijo sentirse "désolé" por la "situación interminable de un pueblo que no acaba de salir de una dictadura que lo conserva como dentro de un refrigerador desde hace medio siglo", y expresó su deseo de verlo salir de ese atolladero por "la vía democrática".

No habrá una "ruptura de la política" con Colombia, fueron las palabras del portavoz, pero si el deseo de apoyar al presidente Álvaro Uribe, porque "ha demostrado un voluntad de tomar la situación del país en sus manos de manera resuelta". Sobre Estados Unidos, dijo que es un aliado y que el gobierno desarrollará una política de amigos, aunque opuesta a la guerra de Irak y a la política migratoria de Washington hacia México, en particular a la construcción del muro, puesto que en su opinión EE UU sí posee el potencial económico para acoger y asimilar esa mano de obra. Como potencia mediana, la economía de Francia no puede acoger un flujo migratorio excesivo, dijo Ponitawski para explicar la controvertida política migratoria de Sarkozy.

Con respecto a Venezuela, señaló que "Sarkozy se siente preocupado por su política exterior", pero se cuidó de pronunciarse por el futuro de la democracia en el país. "Total" oblige.

Pese a la lejanía, América Latina estuvo atada a Europa durante tres siglos. De no haberse roto esos lazos, hoy el continente sería miembro de la Unión Europea. En historia, no se puede desandar lo andado, pero pueden corregirse las fallas. Estados Unidos se convirtió en una potencia mayor que Inglaterra, sin embargo actúan al unísono, sin complejos, se miran de igual a igual. En cambio, agobiada por el fantasma de un colonialismo imaginario, América Latina no logra darse su lugar. Suscribir alianzas con países poderosos, de civilización lejana, sin el respaldo de sus aliados naturales, en vez de ayudarla a salir de su eterna adolescencia, la sumergirá aún más en su postura de menor de edad, que tanto la contraría y al mismo tiempo cultiva. Fructificar el capital de "razones de civilización" debería constituir su prioridad.