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Bolivia, hidrocarburos

Expertos dudan de la competencia de Petróleos de Venezuela para explotar gas en Bolivia

Los críticos consideran que la ideología izquierdista de Evo Morales y su alianza con Hugo Chávez rivalizan con una política energética coherente.

Tomar el control de los hidrocarburos de Bolivia fue la parte más fácil, pero ahora el presidente Evo Morales debe cumplir su promesa de que las riquezas naturales del país beneficien a los pobres, y para ello ha recabado la ayuda de su colega venezolano Hugo Chávez, reportó AP.

Chávez prometió a Morales el pleno respaldo de la empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) para explorar y extraer gas boliviano.

Pero los expertos de la industria advierten que PDVSA carece de experiencia en la producción de gas natural. Y, después de alienar a compañías más establecidas —particularmente la brasileña Petrobras— con su decreto de nacionalización, Morales podría toparse pronto con una industria disminuida y poco productiva, señalan.

Petrobras, y otras trasnacionales incluyendo la española-argentina Repsol YPF, la francesa Total SA y las británicas BP PLC y BG Group PLC, están reconsiderando su futuro en Bolivia en vista de la nacionalización, dijo Andrés Stepkowski, un experto con sede en Bolivia y con 40 años de experiencia en Sudamérica.

"La confiabilidad es un bien muy preciado en el mercado energético", especialmente para el gas natural que se vende en contratos a largo plazo, especificó. "Si no se cumplen (los contratos), el comprador se irá a otro lado. Así son las cosas".

Chávez negó haber orquestado la nacionalización boliviana, pero asegura que PDVSA está lista para intervenir y llenar cualquier deficiencia. Prometió a Morales un total de créditos y donaciones por 135 millones de dólares e incluso enviar al presidente boliviano un avión para que asista a una reunión cumbre en Europa.

Ambos mandatarios firmarán una serie de acuerdos para que PDVSA contribuya a afianzar la endeudada y debilitada empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, YPFB.

PDVSA ayudará a explorar, certificar y extraer las vastas reservas bolivianas de gas natural calculadas en 48,7 billones de pies cúbicos, sólo superadas por Venezuela en Sudamérica.
La compañía venezolana también entrenará a 200 ingenieros bolivianos y construirá una planta de procesamiento de gas y una planta petroquímica. A cambio, el ministro petrolero venezolano, Rafael Ramírez, dijo que PDVSA recibirá un porcentaje minoritario en una operación conjunta con YPFB para llevar a cabo los proyectos.

Sin embargo, Venezuela no está precisamente a la vanguardia en lo que respecta al gas natural, comentó Pietro Pitts, editor de LatinPetroleum.com, con sede en Venezuela.

Pese a ser un importante exportador de petróleo, Venezuela ha tenido que esforzarse para hacer que su producción de gas natural satisfaga la demanda interna y todavía le faltan años para llegar a exportar gas. Bolivia, mientras tanto, ya exporta 1.100 millones de pies cúbicos diarios a países vecinos, principalmente a Brasil.

Sophie Aldebert, una experta en gas que trabaja para Cambridge Energy Research Associates en Brasil, dijo que la experiencia de PDVSA se centra en yacimientos submarinos en aguas poco profundas, mientras que los depósitos subterráneos profundos de Bolivia requieren diferente tecnología.

"Hay muchos interrogantes sobre la habilidad de PDVSA para ayudar a Bolivia", dijo, según citó AP.

Por el contrario, se considera esencial la presencia de Petrobras.

El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva aseguró haberle dicho a Morales que "Brasil necesita el gas boliviano y Bolivia necesita vender su gas a Brasil", durante una reunión en un aparte de la Cumbre Unión Europea-América Latina de Viena. Los dos presidentes salieron del encuentro proclamando una alianza estrecha, pero con pocas ideas para resolver la situación.

La compañía brasileña representa una cuarta parte de la producción boliviana de gas y casi la cuarta parte de sus ingresos impositivos. Las fábricas, las cocinas y los automóviles de la mayor economía latinoamericana también dependen de Bolivia para satisfacer más de la mitad de sus necesidades de gas y todavía desean más.

Petrobras tenía planes de un acuerdo por 5.000 millones de dólares para contribuir a expandir la exploración y producción en Bolivia, pero debido a la incertidumbre ha congelado todos sus planes de inversiones.

La empresa tiene, no obstante, demasiado en juego como para retirarse inmediatamente, según los expertos. Es el mayor accionista de un gasoducto de 2.200 millones de dólares desde Bolivia y ha invertido otros 1.500 millones de dólares en el país.

Aun así, Petrobras podría estar considerando una estrategia de salida a largo plazo mientras busca otros proveedores que impliquen menor riesgo, dijo Stepkowski.

"Eventualmente, Brasil llegará a un punto en que dirá a Bolivia: 'gracias, pero no los necesitamos más'", conjeturó.

A su vez, Morales se ve presionado a cumplir la promesa de que los mayores ingresos por el gas representen más fondos para la salud, la educación y el alivio de la pobreza. La frustración pública por la pobreza y las demandas de control estatal del gas suscitaron protestas que derrocaron a uno de sus predecesores y contribuyeron a la renuncia de otro.

Pero si bien la nacionalización parece haber tenido amplio apoyo entre los pobres, el éxito de la medida depende no solamente de que Bolivia sea capaz de producir gas sino también de asegurarse mercados en el exterior, algo en lo que, a juicio de los analistas, Chávez no podrá ser de mucha ayuda.

Un plan ambicioso de canalizar gas por medio de Chile o de Perú para exportar a Estados Unidos en buques cisterna quedó congelado. Uruguay y Paraguay ofrecen oportunidades limitadas, mientras que Argentina busca cantidades ligeramente mayores de gas boliviano.

Eso deja a Brasil como el gran cliente incuestionable.

Chávez respalda una propuesta para que Bolivia y Venezuela suministren a todo el continente por medio de un gasoducto sudamericano, pero algunos analistas ponen en duda la factibilidad del proyecto.

Las compañías importantes que operan en Bolivia, incluyendo Petrobras, han planteado la posibilidad de que Venezuela se erija en fuerte competidor si se concreta ese gasoducto.

"Es un proyecto que deja fuera del camino el liderazgo de Bolivia, hecho que sería negativo para el futuro del gas boliviano", dijeron las compañías de la cámara de energía en una declaración, y señalaron que tanto Brasil como Argentina buscan fuentes alternativas al gas para el futuro, como Venezuela.

Los críticos consideran que la ideología izquierdista de Morales y su alianza con Chávez rivalizan con una política energética coherente.

El legislador de oposición Wilman Cardozo advirtió que esas recompensas podrían costar caro a Bolivia.

"Tengan cuidado o terminaremos sin amigos y solos con Hugo Chávez y su avión", sentenció.

© cubaencuentro

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