Ir al menú | Ir al contenido

Actualizado: 25/06/2024 17:47

Hunter, EEUU, Biden

Hunter Biden llega a un acuerdo con la fiscalía para declararse culpable

Los defensores de Hunter Biden sugieren que la investigación se habría abandonado hace mucho tiempo si él no fuera el hijo del presidente

El hijo del presidente Biden, Hunter, llegó a un acuerdo tentativo con los fiscales federales para declararse culpable de dos delitos fiscales menores y admitir los hechos de un cargo por posesión de armas en términos que probablemente lo mantendrán fuera de la cárcel en caso de ser aprobado por un jue, según documentos judiciales presentados el martes, informa The Wasshington Post.

Cualquier acuerdo de culpabilidad propuesto tendría que ser aprobado por un juez federal. Tanto los fiscales como los abogados defensores han solicitado una audiencia judicial en la que Hunter Biden, de 53 años, pueda presentar su declaración de culpabilidad.

El abogado de Hunter Biden dijo que el acuerdo significa que la larga investigación criminal que involucra al hijo del presidente “está resuelta”. Pero el fiscal federal de Delaware, David Weiss, el fiscal principal del caso, dijo que la investigación “está en curso”, lo que sugiere que los asuntos más allá de los impuestos y las armas aún están bajo escrutinio.

La investigación se abrió en 2018, durante la administración del presidente Donald Trump. Desde 2020, los políticos republicanos han acusado repetidamente a Hunter Biden de irregularidades generalizadas en sus negocios en el extranjero y predijeron que la administración de Biden se mostraría renuente a continuar con el caso. Los términos del acuerdo propuesto, negociado con Weiss —quien fuera para el cargo que desempeña durante la administración de Trump— fueron rechazados rápidamente el martes por los republicanos del Congreso, quienes prometieron continuar investigando a la familia Biden.

Los documentos presentados en la corte federal en Wilmington el martes indican que Biden hijo ha aceptado tentativamente declararse culpable de dos cargos fiscales menores por falta de pago en 2017 y 2018. Un documento judicial dice que en ambos años, Biden era residente de Washington, DC y recibió renta gravable de más de $1,5 millones, por lo cual adeudaba más de $100.000 en concepto de impuesto sobre la renta que no pagó a tiempo. Los fiscales planean recomendar una sentencia de libertad condicional por esos cargos, según personas familiarizadas con las negociaciones que hablaron bajo condición de anonimato para describir elementos del caso que aún no son públicos. Los representantes de Biden dijeron anteriormente que finalmente pagó al IRS lo que debía.

La segunda presentación judicial es sobre el cargo de arma. En ese caso, la carta dice: “El acusado acordó celebrar un acuerdo de desviación previo al juicio con respecto a la información del arma de fuego”. Manejar el cargo de arma como un caso de desviación significa que Biden técnicamente no se declarará culpable de ese delito. La desviación es una opción típicamente aplicada a delincuentes no violentos con problemas de abuso de sustancias.

Los programas de desviación previa al juicio (PTD, por sus siglas en inglés) desvían a ciertos delincuentes del procesamiento tradicional de la justicia penal hacia sistemas alternativos de supervisión y servicios, según el sitio en la red del Departamento de Justicia.

En total, los fiscales recomendarán dos años de libertad condicional y condiciones de desviación, dijeron estas personas. Si Biden cumple con éxito las condiciones del programa de desviación, el cargo por arma de fuego se eliminaría de su registro al final de ese período, dijeron las personas familiarizadas con el acuerdo de culpabilidad.

“Hunter asumirá la responsabilidad por dos casos de incumplimiento en la presentación de pagos de impuestos a su vencimiento”, dijo uno de sus abogados, Chris Clark, en una declaración escrita. “El Gobierno también presentará un cargo por arma de fuego, que estará sujeto a un acuerdo de desvío previo al juicio y no será objeto del acuerdo de culpabilidad. Sé que Hunter cree que es importante asumir la responsabilidad por estos errores que cometió durante un período de confusión y adicción en su vida. Espera continuar con su recuperación y seguir adelante”.

La compra del arma que condujo al cargo penal ocurrió a fines de 2018, en un momento en que, según cuenta en su autobiografía, Hunter Biden abusaba regularmente del crack. Sin embargo, cuando completó el papeleo para comprar el arma, negó haber consumido drogas o tener un problema con las drogas, lo que lo expuso a un posible cargo de hacer una declaración falsa en el documento, así como a la posesión ilegal de armas una vez que adquirió el arma. Biden fue dueño del arma durante menos de dos semanas, porque su entonces novia la tiró, según versiones públicas de ese período.

El portavoz de la Casa Blanca, Ian Sams, se negó a comentar el martes, aparte de decir que el presidente y la primera dama “aman a su hijo y lo apoyan mientras continúa reconstruyendo su vida”.

Los defensores de Biden han argumentado que Hunter Biden es un adicto en recuperación acusado de delitos relativamente menores, el tipo de caso que normalmente no sería procesado por las autoridades federales, salvo algunos factores agravantes adicionales que no están presentes en este caso. Sugieren que la investigación se habría abandonado hace mucho tiempo si él no fuera el hijo del presidente.

Los republicanos que buscan recuperar la Casa Blanca han tratado de vincular los problemas legales de Hunter Biden directamente con su padre, centrándose en particular en el acuerdo del joven Biden con la firma china CEFC y su membresía en el directorio de la firma energética ucraniana Burisma. Los críticos de los Biden han afirmado que las supuestas irregularidades van mucho más allá de un simple caso de impuestos y armas, y han acusado al Departamento de Justicia de tratar de evitar enjuiciar asuntos más serios.

El fiscal general Merrick Garland ha dicho que otorgó plena autoridad sobre la investigación a Weiss, un designado por Trump, y que no interferiría en ninguna decisión de acusación.

© cubaencuentro

Subir