Actualizado: 23/10/2017 23:51
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26 de julio

Raúl Castro reconoce la necesidad de 'ajustes estructurales'

El gobernante provisional se mostró dispuesto a 'discutir en pie de igualdad' con la administración estadounidense que sucederá a Bush.

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Raúl Castro reconoció este jueves que el país no ha superado aún el "Periodo Especial", admitió la necesidad de ajustes "estructurales" para impulsar la productividad y el desarrollo económico, y anunció que se estudia incrementar la inversión extranjera, informó EFE.

En un discurso en el que señaló deficiencias del sistema, Raúl Castro, en quien su hermano Fidel Castro delegó el poder "provisionalmente" el 31 de julio de 2006, afirmó que "no habrá soluciones espectaculares".

"Se necesita tiempo y sobre todo trabajar con seriedad y sistematicidad, consolidando cada resultado que se alcance por pequeño que sea", dijo en Camagüey, en el acto central por el Día de la Rebeldía Nacional, que recuerda el frustrado asalto al cuartel Moncada, hecho considerado el inicio de las luchas que llevaron al poder a Fidel Castro.

Durante el acto, el ministro de las Fuerzas Armadas llamó a los cubanos a trabajar con sentido "crítico" y superar viejas concepciones que ya no sirven para resolver los problemas del país.

"Se requiere trabajar en sentido crítico y creador, sin anquilosamiento ni esquematismos, nunca creernos que lo que hacemos es perfecto y no volverlo a revisar", afirmó.

"Estamos en el deber de cuestionarnos cuanta cosa hacemos, en busca de transformar concepciones y métodos que fueron los apropiados en su momento pero han sido ya superados por la propia vida", insistió.

El gobernante provisional advirtió a los cubanos que la Isla no ha "salido todavía del Periodo Especial", en el que se sumió después de la caída del bloque soviético.

En el último año, desde la delegación de poderes de Fidel Castro, "han sido necesarios ajustes y prórrogas y no descartamos que haya que hacer otros en el futuro", apuntó.

Raúl Castro se refirió a uno de los principales problemas de la población: los bajos salarios, que no superan los 20 dólares de media mensual.

El salario, dijo, "es claramente insuficiente para satisfacer todas las necesidades, por lo que prácticamente dejó de cumplir su papel de asegurar el principio socialista de que cada cual aporte según su capacidad y reciba según su trabajo".

Una situación que "favoreció manifestaciones de indisciplina social y tolerancia que resulta difícil erradicar", añadió.

La solución pasa por un incremento de la productividad para aumentar los ingresos, indicó e hizo hincapié en la urgencia de impulsar el desarrollo agrícola y la producción industrial. Para lograrlo habrá que introducir "cambios estructurales y de conceptos", dijo.

"Para tener más, hay que partir de producir más y con sentido de racionalidad y eficiencia, de forma que podamos reducir importaciones, en primer lugar de alimentos que se dan aquí cuya producción nacional está aún muy lejos de satisfacer las necesidades", lamentó.

En el capítulo industrial, señaló, es necesario recuperar la producción nacional e incorporar nuevos renglones para reducir las importaciones e incrementar las exportaciones.

En este contexto, explicó que se estudian las posibilidades de incrementar la inversión extranjera, "siempre que aporte capital, tecnología o mercado" y "sin repetir los errores del pasado".

El gobernante provisional dijo que han sido "realmente meses muy difíciles" los transcurridos desde que su hermano le delegó el poder por una grave crisis de salud.

"Han sido en realidad meses muy difíciles aunque con un efecto diametralmente distinto al que esperaban nuestros enemigos, que soñaban con que se entronizaría el caos, que el socialismo cubano terminaría por desplomarse", afirmó.

"Incluso importantes funcionarios norteamericanos declararon el propósito de aprovechar dicho escenario para destruir la revolución", agregó.

En cuanto a la recuperación de Fidel Castro, quien no aparece en público desde las celebraciones del 26 de julio de 2006, señaló que "ya despliega una actividad cada vez más intensa y sumamente valiosa como lo demuestran sus reflexiones publicadas en la prensa".

En su discurso, Raúl Castro ofreció además un "ramo de olivo" a la administración que sustituirá al presidente de Estados Unidos, George W. Bush.

"La nueva administración que surja (tendrá que decidir) si mantiene la absurda, ilegal y fracasada política contra Cuba o acepta el ramo de olivo que tendimos en el 50 aniversario de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, cuando reafirmamos la disposición a discutir en pie de igualdad el prolongado diferendo con Estados Unidos", dijo en referencia a su discurso del 2 de diciembre pasado.

Tras las próximas elecciones presidenciales estadounidenses, concluirá la "errática y peligrosa" administración de Bush, "caracterizada por un pensamiento retrógrado y fundamentalista, que no deja margen al análisis racional", añadió.

Si las nuevas autoridades norteamericanas dejan de lado la prepotencia y deciden conversar de modo civilizado, "bienvenido sea, si no es así, estamos dispuestos a continuar enfrentado su política de hostilidad, incluso durante otros 50 años si fuera necesario", advirtió.