Actualizado: 23/05/2018 8:28
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Brasil, Política, Lula

El Partido de los Trabajadores de Brasil debe refundarse

Una reflexión necesaria para el futuro de Brasil

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En el Boletín SPD 214 (Socialismo Participativo Democrático) de mayo de 2016, fue publicado “¿Habrá llegado la hora final del Partido de los Trabajadores de Brasil?” dónde entre otras cuestiones incluía:

El PT debería entender que si a la presidenta de la republica le dieron un golpe, ese golpe le fue dado por la sociedad brasileña.

Dejar las barricadas y como oposición democrática, concentrarse en los intereses de los que dicen representar y que sus posiciones no se sobrepongan a los intereses de la sociedad y de la nación brasilera.

Reconstruir su base electoral debilitada por el desgaste de más de 12 años de gobiernos petistas y por el proceso de impedimento de su último presidente.

Abstenerse de enfrentar, de forma errática, irresponsable y anti-brasilera, a los brasileros unos contra otros al estilo de las brigadas de respuestas rápidas cubanas actuales.

Orientar los intereses del PT con los intereses de la sociedad y no extrapolar dichos intereses a ningún caudillo/populista interno o externo.

Concentrarse en los problemas internos de Brasil, respetando la autodeterminación de los pueblos, porque hemos asistido con estupor a revelaciones de la Operación Lava Jato donde con dinero de la Petrobras se le hicieron pagos millonarios al marquetero del PT para dirigir campañas presidenciales de “políticos” de América del Sur, de Centro América y hasta del Caribe Insular, lo que constituye una agresión a la soberanía nacional de Brasil.

Abandonar esa aspiración imperial de izquierda, propia del siglo XX, resultado del Foro de São Paulo, posibilitando el surgimiento de gobiernos autoritarios de izquierda en América del Sur que debilitaron o pusieron en riesgo el estado democrático de derecho de sus respectivos países.

A casi dos años habría que agregar lo siguiente:

El PT debería hacer una reflexión autocrítica de los más de 12 años de gobiernos petistas incluyendo los grandes errores cometiditos, relacionados fundamentalmente con la corrupción política junto a los partidos de su base aleada caracterizada por grandes partidos, medios y pequeños, tanto de izquierda, de centro y de derecha. Así como los logros alcanzados los que comprenden:

El gran desarrollo social alcanzado por la sociedad brasileña y la disminución de la pobreza en Brasil, el acceso a las universidades de alumnos de las clases marginadas y los distintos planes establecidos de becas, así como el ingreso masivo de estudiantes a partir de los mismos derechos, independientemente, de la clase social a que pertenezcan.

La ley de la Ficha Limpia propuesta al Congreso por iniciativa popular y firmada por el presidente Ignacio Lula da Silva que impide a los políticos en cualquiera de los niveles del Estado (municipio, estado, federación) puedan aspirar a un cargo lectivo de ser condenado por un tribunal colegido (a partir de la segunda instancia).

La ley de la Delación Premiada, firmada por la presidenta Dilma Rousseff, para combatir el crimen organizado ya sea por el tráfico de drogas y de armas o por corrupción política entre otros.

En todo este periodo el PT no hizo ningún análisis al respecto y se dedicó a defender al expresidente Lula a través de movilizaciones masivas de su militancia y movimientos sociales a fines, así como declaraciones en diferentes medios de comunicaciones, denigrando a la Operación Lava Jato, en particular a Juez Sergio Moro y más recientemente a la justicia de Segunda Instancia de la ciudad de Porto Alegre del estado de Rio Grande do Sul que ratificó la condena de la primera instancia y le elevó la pena al expresidente Lula.

No se trata de que el PT no defienda a Lula, de lo que se trata es de que debería, además, atender esos aspectos antes mencionados, para que el mayor partido de izquierda de Brasil, mantenga un prestigio aceptable en la sociedad y fundamentalmente entre sus afiliados y simpatizantes que perdieron la fe en un partido al que un día lo consideraron el defensor de las causas populares y de la soberanía nacional en armonía con el Estado Democrático de Derecho, con el respeto a sus leyes.

Ciertamente el PT tiene una militancia muy aguerrida, pero eso es suficiente en un Estado totalitario de izquierda de partido único, de eso tienen gran conocimiento y sufrimiento los cubanos por padecer por casi 60 años de una dictadura comunista; pero en un Estado Democrático de Derecho con sus instituciones democráticas funcionando como es Brasil un gran partido de izquierda tiene que recuperar su credibilidad menguada por graves hechos.

A mi modo de ver, el expresidente Luis Ignacio Lula da Silva al mantener una actitud de víctima de la justicia brasileña y hasta de la Policía Federal, y a la vez de bravuconería de barrio, está cometiendo un suicidio político y está llevándose al PT junto con él.

Pero por ventura existen otros petistas como Tarso Genro[1] en la actualidad líder de una corriente interna del PT, quien mantiene que el ciclo de poder del petismo, iniciado en 2003, había llegado a su fin ya antes de la separación de la presidenta Dilma Rousseff.

Ya a raíz de la causa judicial conocida como Mesalão, donde fueron condenados por corrupción políticos y dirigentes del PT y políticos de su base aliada de la época, entre otros, Tarso defendía la idea de refundación del PT con vista a recuperar su credibilidad y la ética en la política mancillada por tan abominable proceder, más, teniendo en cuenta que el PT históricamente fue el abanderado de la ética en la política.

A partir de 2014 Tarso Genro al no alcanzar su reelección como gobernador del estado de Rio Grande do Sul, inició un proceso de discusión y debate dentro del PT, en las redes sociales y en la prensa escrita y la TV, entre otros medios de comunicación, indicando que lo más acertado que debía hacer el PT era iniciar un proceso de reconstrucción programática.

Él argumenta que la reconstrucción del PT debe ser como un partido de izquierda moderno estableciendo alianzas con otras fuerzas de izquierda brasileña para organizar un frente amplio de izquierda fundamentando un programa común, evitando alianzas espurias con otros partidos políticos a cambio de ministerios y puestos claves en los escalones de las empresas estales que según Tarso ha sido el Talón de Aquiles de los gobiernos petistas.


[1] Tarso Genro abogado, periodista y profesor universitario, fue unos de los fundadores del PT, fue gobernador del estado Rio Grande do Sul (2011-2014): Alcalde de Porto Alegre (1993-1997) (2001-2002): Ministro de Educación (2004-2005): Ministro de Relaciones Institucionales (2006) y Ministro de Justicia (2007-2010). https://pt.wikipedia.org/wiki/Tarso_Genro


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