Actualizado: 01/12/2021 17:25
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El Salvador

Entre la duda y el triunfo

Las elecciones del 15 de marzo se avistan muy reñidas, aunque el FMLN tiene posibilidades de ganar tras 18 años fuera del poder.

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Por primera vez en 18 años, el ex guerrillero Frente Farabundo Martí por la Liberación Nacional de El Salvador (FMLN) tiene reales posibilidades de ganar las elecciones presidenciales del próximo 15 de marzo, aunque se avistan muy reñidas.

Luego de reiteradas derrotas ante el partido ARENA (Alianza Republicana Nacional), el FMLN se decidió por un candidato no militante y que actuaba fuera de los círculos de los ex guerrilleros: el reconocido periodista Mauricio Funes. Atinada sin duda la selección, si nos remitimos a la posibilidad de ganar.

Era un hecho la falta del necesario arraigo popular de ex líderes rebeldes como Schafik Handal, una suerte de símbolo de la guerra civil que por más de una década ensangrentó al pequeño territorio centroamericano. El conflicto terminó con los acuerdos de Chapultepec de 1992 y dejó un saldo de 75.000 víctimas.

Si el fallecido Handal fracasó ante el actual mandatario Elías Antonio Saca en 2004, cinco años antes Facundo Guardado, también ex comandante guerrillero, había sido derrotado por Francisco Flores.

Guardado es un caso de interés, y no el único, entre quienes pertenecieron al FMLN. Convertido a la socialdemocracia, de un tiempo a esta parte critica a Hugo Chávez, dice que Cuba es un elemento "decisivo" para "retardar el progreso en esta área del planeta", y subraya que Chile sigue un proyecto económico, político y social sustentable.

El ex comandante le ha cuestionado a Funes una real filiación socialdemócrata, y observadores recuerdan que a Guardado se le expulsó en 2001 del FMLN por manifestar posturas del mismo corte.

En el verano pasado, en medio de acusaciones contra el liderazgo de la organización por vínculos con las terroristas FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), Guardado señaló que nunca "la unión de comunistas, fanáticos de izquierda y socialdemócratas dejó algo útil en el mundo".

La mayor parte de los expertos, sin embargo, coinciden en que Funes es el rostro más amable del FMLN, alejado de los sectores radicales de la organización e inclinado hacia políticas como las de Chile y Brasil antes que por las de Venezuela, Nicaragua o Cuba.

Algunas dudas

Ricardo Chacón, periodista y académico, anotó en un editorial de El Salvador Digital los puntos vacíos que dejó la campaña, que aquí cierra una semana antes de los comicios. No se conocen "cuáles son los acuerdos de base entre Funes y su partido, particularmente los relacionados con Cuba y Venezuela", pues "sabemos que el FMLN tiene una estrecha vinculación de muchas décadas con estos regímenes", escribió el académico.

También se desconoce la posición de Funes sobre el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, la polémica dolarización del país (desde 2001), los impuestos y la fiscalización, entre otros temas.

Mientras el periodista-candidato alerta sobre un fraude del cual dice "tener pruebas", Chacón señala "que el FMLN, que tanto ha exigido transparencia a los demás, no ha dado ninguna explicación sobre cómo ha conseguido los millonarios fondos para financiar su campaña", y llamó la atención sobre su enorme publicidad "cancelada en efectivo". La fiscalía investiga una cuenta de Funes por dos millones de dólares.

Si al oficialismo se le acusa de tener lazos demasiado estrechos con Estados Unidos, los simpatizantes de ARENA aducen la intromisión de Venezuela, Cuba y Nicaragua en El Salvador. Declaraciones de Hugo Chávez a favor de la postulación izquierdista ha echado combustible a todo tipo de críticas.

Las fuerzas y el contexto

Si es cierto que la pobreza en El Salvador sobrepasa un tercio de la población, ni los que están a favor del FMLN pueden ocultar que en poco más de tres lustros el país logró mayores cambios en su sistema político que en el siglo precedente.

Favorecido en la mayoría de las encuestas, Funes está respaldado por el avance que en los comicios a alcaldes y parlamentarios obtuvo su partido el pasado 18 de enero. De 84 diputados en el Congreso unicameral, el FMLN —y sus aliados— obtuvieron 35 curules y 91 municipalidades de 262.

En lo que la prensa consideró una "movida sin precedentes", varios dirigentes del conservador Partido de Conciliación Nacional y algunos militares retirados que militan en esta entidad, decidieron apoyar a Funes, quien también recibió el espaldarazo de algunos sectores de la democracia cristiana, de Cambio Democrático y del Frente Democrático Revolucionario, junto a varios movimientos cívicos.

Entre los anuncios de victoria de un bando y otro, habría que espigar el carisma de Funes, conformado en la búsqueda de simpatías propias de la televisión, medio en el que trabajó muchos años. A su contendor, Rodrigo Ávila, le falta desenvoltura y tiene en contra el haberse desempeñado como jefe de la Policía Nacional en un país al que sólo Irak supera en niveles de violencia.

Con casi tres millones de emigrantes, cuya mayoría vive en Estados Unidos (la población salvadoreña no llega a 6 millones), no sería raro que la ausencia de estos beneficie también a Funes. Se han hecho gestiones para que voten los emigrantes, pero infructíferas hasta ahora.

Por otra parte, la situación económica internacional afecta el avance económico que venía mostrando El Salvador, y las remesas de sus emigrantes, que en 2008 rondaron 4.000 millones de dólares —17 por ciento del Producto Interno Bruto—, ya han decrecido, indican observadores.

De ganar Funes, enfrentará sin duda estas condiciones adversas, que lesionan económicamente a pequeños y medianos empresarios, pero le resultan beneficiosas ante las urnas, pues, como suele suceder, se culpa al poder por dichas condiciones. ARENA enfrenta, además, el lógico desgaste de los partidos con muchos años en el gobierno.

Difícil pronóstico

La ventaja que podría obtener el FMLN se avizora pequeña, y su obligación a negociar, ya en el ejecutivo, tampoco se vislumbra como excepcional. Al postulante a la presidencia le resultará muy complejo poner sobre la mesa, para que sean aceptadas, las posturas de los que Facundo Guardado llama "comunistas y fanáticos de izquierda". Y recuérdese que el oficialismo mantiene la mayoría en el Congreso.

El analista Carlos Gutiérrez recuerda que en Chile, Brasil y Uruguay, a pesar de que provienen de la izquierda la mayoría en el gobierno, son sus acompañantes quienes determinan que no se rompa con el modelo económico de mercado. Por lo pronto, ya el candidato a la vicepresidencia por el FMLN, Salvador Sánchez Cerén, ex líder guerrillero, admitió que se buscan perfiles de otros partidos para el futuro gabinete.

De cualquier forma, la pregunta sobre si gobernará Funes o el FMLN no pierde vigencia en unas elecciones que serán monitoreadas por 600 personas y a las que están convocados más de 4.200.000 salvadoreños.


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