Actualizado: 06/12/2021 17:08
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Haití

La miseria acude a la nostalgia en Haití

El ex “presidente vitalicio” no tiene por qué ser recordado por la mayoría de los haitianos. El 60% nació después que abandonó el poder. Y la miseria suele hacer perder la memoria

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Dice el embajador francés en Haití que se enteró que Jean Claude “Baby Doc” Duvalier estaba volando hacia Puerto Príncipe cuando el avión despegó de una isla del Caribe. Lo dudo. Pero si es cierto, confirma lo que siempre he pensado de los embajadores, que son como los maridos engañados, los últimos en enterarse de la verdad.

Sin embargo, es difícil de creer que el Ministerio de Exteriores francés o los servicios de inteligencia de ese país no estuvieran al tanto de los movimientos del antiguo dictador haitiano cuando se montó en la primera clase de un vuelo de Air France en París, asiento 3B, rumbo al país caribeño. Más a más, cuando viajó con un pasaporte diplomático haitiano que está caducado.

Todo esto porque había muchos indicios de que Duvalier estaba preparando su retorno. Es lo que ha venido haciendo por lo menos desde hace cuatro años. En febrero de 2006, la encargada de negocios de Estados Unidos en Republicana Dominicana se reunió con el entonces canciller Morales Trancoso para indagar sobre la posición de su Gobierno ante un eventual regreso de “Baby Doc” a Puerto Príncipe, incluso vía territorio dominicano.

La postura del Canciller fue clara, explicó la encargada de negocios Lisa Kubiske en un cable que envió al Departamento de Estado tras la reunión. El Gobierno dominicano estaba sumamente preocupado con la eventualidad y manifestó su acuerdo con la diplomática de que el regreso de Duvalier, en un momento en que el actual presidente haitiano, René Préval, buscaba la reelección, pudiera acabar de desestabilizar el país que, como recuerdan diversos analistas, estaba en esa época comenzado a despuntar de la inmovilidad.

“Trancoso dijo que advirtió a la embajada de Dominicana en Puerto Príncipe y otros sitios, en el sentido de mantener a Duvalier fuera de República Dominicana y estuvo de acuerdo que ni la presencia de Duvalier o Arístide (en Haití) sería conveniente”, dijo el cable, divulgado por WikiLeaks el lunes.

La preocupación tenía dos raíces. Por un lado había rumores, nunca plenamente confirmados por el Gobierno dominicano, aunque una fuente eclesiástica haitiana lo aseguró a ELMUNDO.es, de que Duvalier había viajado varias veces a Santo Domingo para reunirse con seguidores suyos.

Por otro lado, se sabe que su esposa, ha estado viviendo regularmente en Haití desde 2008. Y en los últimos meses comenzaron a aparecer pintadas en la pared que decían “bienvenido de vuelta Jean Claude Duvalier”, escritas con tinta verde.

“No creo en teorías de la conspiración. Esto era lo que menos querían los americanos. Lo más probable es que Duvalier haya decidido regresar en un momento en que se habla de cancelar las elecciones, e intentar aprovechar un vacío de poder. Y creo que es una decisión sin endoso (sea de EEUU o Francia)”, explicó Eduardo Gamarra, analista de Newlink Group, con oficinas en Miami y Santo Domingo.

Aún así, enfatizó, “hubo un fallo muy grande por parte de los servicios de inteligencia de Francia y Estados Unidos”, al momento de detectar el desplazamiento de “Baby Doc”.

Lo deseable, en su opinión, sería que el Gobierno haitiano lo expulsara del país, una decisión que tranquilizaría además a su vecina República Dominicana. “Si lo encarcelan, lo van a mantener en una cárcel cuando ya no es 'Baby Doc', sino un anciano y un preso popular, y las presiones van a ser enormes”, dijo Gamarra.

Además, enfatizó, “puede abrir las puertas al regreso de todo tipo de personajes nefastos”, como el ex presidente Jean Bertrand Arístide o los antiguos miembros de la junta militar, con el general Cedrás al frente. “Préval está en una encrucijada”, enfatizó.

Hay otros que apuntan el regreso de Duvalier como un indicio de la desesperación de los haitianos por lograr una estabilización del país, algo que no sucede desde que el mismo “Baby Doc” lo dejó en 1985.

Después de todo, el seísmo de enero del año pasado destruyó el nivel de vida de los haitianos en un momento en que el país estaba dando los primeros pasos hacia un despegue económico y educativo.

La tragedia, unida a la epidemia de cólera y el paso de un huracán, terminaron por reactivar sentimientos de nostalgia hacia un régimen que gobernó con mano dura y fue particularmente cruel con los políticos y los intelectuales.

“La gente siente nostalgia por Duvalier, nostalgia por algo que sea mejor, aunque ligeramente. El promedio de los haitianos, que no son intelectuales ni figuras políticas, pueden sentirse nostálgicos por la vida que conocieron bajo Duvalier. Saben en lo que servía y en lo que no. Que había un orden y una ley, impuestas para bien o para mal”, comentó la escritora Amy Wilentz, autora de La estación de las lluvias, un libro sobre Haití tras el exilio en Francia de “Baby Doc” en 1985.

Muchos haitianos sienten la nostalgia de los tiempos de autoritarismo en que, curiosamente, podían caminar por las calles por la noche en total seguridad. Eso era posible gracias a la existencia de un Ejército que fue disuelto durante la ocupación estadounidense de 1995 a 2005.

La esperanza es que los haitianos terminen por acordarse de que “Baby Doc” es sinónimo de “Tontons Macoutes”, su policía paramilitar —muchos de los cuales lo esperaron en el aeropuerto el domingo y lo han acompañado en estos días— conocida por matar a mansalva, robar sin distinción y proteger a toda costa la dictadura de “Baby Doc” y su padre, François “Papa Doc” Duvalier.

Con “Baby Doc”, Haití no tuvo ningún desarrollo económico. Más entretenido en apropiarse de fondos públicos que en administrar el país, lo cierto es que el antiguo “presidente vitalicio” no tiene por qué ser recordado por la mayoría de los haitianos. El 60% nació después que abandonó el poder. Y la miseria suele hacer perder la memoria.


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