Lección de democracia
La carrera al Elíseo: Los extremos quedan fuera de la pugna y el centrista Bayrou se convierte en clave para la elección del próximo presidente.
Bayrou concluyó su conferencia dejando muy claro que no le interesa ser primer ministro de ningún gobierno, que su proyecto es construir una fuerza nueva y central, capaz de renovar la vida política francesa. En lugar de la segunda vuelta, demostró que su proyecto es más ambicioso y a largo plazo; su mirada está puesta en las elecciones legislativas que tendrán lugar en junio próximo.
La votación que obtuvo puede hacerle abrigar la esperanza de hacerse de un grupo importante de diputados, lo que le permitirá incidir de manera muy activa en la vida política, preparando así el terreno para dentro de cinco años presentarse de nuevo a la elección presidencial.
Bayrou quiere dotarse de un instrumento que haga posible su futuro triunfo, para lo que anunció la creación de un nuevo grupo político, el Partido Demócrata, que será el "garante de la independencia de los franceses que quieran liberarse de los aparatos y partidos que hasta ahora han monopolizado el poder; será el partido que asumirá la lucha por la refundación de las instituciones, que combatirá la sociedad de castas y pondrá en practica la democracia del siglo XXI".
En el fondo, François Bayrou debe sentirse satisfecho, porque de hecho ha obtenido todas las ventajas del ganador, sin las desventajas. En cinco años tendrá tiempo de construir una fuerza política que desarrollará una oposición original.
Confirmación de la tendencia
No cabe duda. El proyecto de Bayrou conduce a la formación de un partido de centroizquierda, como ha sucedido en Italia, y como es la tendencia que se perfila en toda Europa. El buen sentido y la voluntad de eficiencia parecen imponerse. Es la línea que siempre han defendido en Francia Michel Rocard, Bernard Kouchner y el franco-alemán Daniel Cohn-Bendit.
Haciendo gala de su talante democrático y de su preocupación por Europa, cuando toda Francia estaba pendiente de sus palabras pues de alguna manera se estaba definiendo el destino del país, Bayrou interrumpió el tema de su conferencia de prensa para denunciar y manifestar su indignación ante la decisión del gobierno polaco de despojar de su cargo de diputado europeo a Ladislaw Geremek, por haberse negado a rellenar un cuestionario relativo a su vida pasada bajo el gobierno comunista —el mismo método de los mejores tiempos del comunismo—, por considerarlo una cláusula antidemocrática.
Es en estos momentos que viene a la mente el caso de Venezuela y uno se pregunta: ¿Qué pensará Bayrou de la famosa llamada "lista Tascón", ordenada por Hugo Chávez para fichar a los que firmaron por el referendo revocatorio, hoy utilizada para infligirles represalias administrativas? ¿Qué pensará del licenciamiento de veinte mil trabajadores de PDVSA por haber usado del derecho de huelga? Y ni qué hablar del caso cubano.
No cabe duda, en Francia se vive hoy una fiesta de la democracia.
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