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Actualizado: 19/09/2019 11:02

Medicina, Médicos, Colegio Médico

El abordaje final al Colegio Médico Nacional de Cuba

No estaban los delegados del Partido Médico de la Revolución en aquel congreso para respetar las conductas establecidas de todo proceso parlamentario democrático

Todo estaba listo para la celebración en Santiago de Cuba de la Asamblea Médica Nacional para lo cual el Comité Ejecutivo del Colegio Médico Nacional de Cuba había librado la correspondiente convocatoria. Antes se habían efectuado las elecciones, y, por lo tanto, a esta reunión de los médicos cubanos asistirían delegados que representaban cada una de los grupos o tendencias que integraban el conjunto de los profesionales agrupados en el Colegio Médico.

El número de delegados electos para esta Asamblea fue de 226. Como los partidos Acción Inmediata y Unidad Federativa fueron coaligados a los comicios suman entre ambos 127 delegados teniendo la mayoría frente al Partido Médico de la Revolución, que agrupaba a los apandillados profesionales procastristas que llevaban 92 delegados. Todo indicaba que el enfrentamiento era inminente pero que las decisiones más importantes, llevadas a votación, inclinarían el voto hacia tendencias más moderadas si es que cabe el término.

Por una parte, la preparación sombría y canallesca de los integrantes del Partido Médico de la Revolución y la disposición de estos forajidos, que más que profesionales de la salud constituían una pandilla de comisarios dedicados a la sordidez ideológica, ya habían hecho su parte. Estos habían llegado a la Asamblea para escenificar el asalto final a la organización gremial de los médicos cubanos en tanto que tenían en la mira los fondos del Colegio Médico, y, sobre todo, el regio edificio recién inaugurado del Seguro Médico en La Rampa. Era en este edificio donde radicaban las direcciones del Colegio Médico Nacional, el Colegio Médico Municipal de La Habana y el directorio del Seguro del Médico. El interés principal estaba en establecer el control y ejercer el poder a como diera lugar; y a eso fueron a Santiago de Cuba los médicos comunistas coludidos con el Partido Socialista Popular y los Comandantes tira-tiros de la Sierra Maestra; todo esto ocurrió en ese diciembre de 1959 ya finalizando el Año de la Liberación.

Ya el desánimo, el temor y la incertidumbre habían minado la organización de los médicos cubanos[1], como venía ocurriendo en toda la sociedad cubana; apenas se superaba el primer año de la triunfante Revolución que vino a solucionar todos los males de la nación.

No estaban los delegados del Partido Médico de la Revolución en aquel congreso para respetar las conductas establecidas de todo proceso parlamentario democrático. Fueron a obstaculizar la Asamblea inspirados en su dedicación al desorden de los que, triunfantes, andaban de verde olivo y con el botafuego a la cintura. Dejando claro que quienes habían asaltado el poder político, también decidían sobre toda y cada una de las organizaciones de la sociedad civil. Desde ya no se librarían del vasallaje ideológico ningún individuo o institución civil en Cuba.

Los delegados, bajo acciones coercitivas, habían sido objetos de amenazas de cesantías, traslados de sus cargos e incluso enviarlos a la cárcel. El primer día de trabajo de la Asamblea y cuando el Secretario General leía su informe los roñosos delegados procastristas gritaban e interrumpían o hacían uso de la violencia física para entorpecer el desarrollo parlamentario de la reunión.[2]

Pero lo peor estaba por venir en la sesión de la tarde cuando los delegados procastristas, que eran minorías, se emplearían a fondo en atacar y deshonrar al Presidente del Colegio Médico, el doctor Augusto Fernández Conde. Lo que siguió fue la dedicación feroz de un grupo de violentos malhechores que atacan, sin escrúpulos alguno, a la honra y la reputación de una figura pública dedicado al liderazgo del entonces Colegio Médico Nacional de Cuba. Algo ya considerado y estudiado en lo que se ha dado en llamar: el otro paredón.[3]

Desacreditar al doctor Fernández Conde fue la táctica principal; acusándolo de supuestos actos de corrupción en el manejo de los fondos del Seguro Médico y de la construcción del edifico del Colegio Médico Nacional. El retorcido comandante Machado Ventura introdujo una moción de desconfianza en tanto que lo calificaban de batistiano; endosándole relaciones con funcionarios de la administración de Batista.

Lo que siguió en aquellos salones fue un furioso enfrentamiento donde el doctor Fernández Conde desmontaba los argumentos de los envilecidos ideólogos de la naciente revolución socialista que procuraban imponer sus propósitos. Una batalla de fotos, revelaciones, boletas electorales, postulaciones, la dedicación al baile del doctor Martínez Páez, gritos, palabras ofensivas, malas palabras y hasta esa abrumadora practica de mentarse la madre; todo esto sucedió en aquella sesión, hasta que el doctor Roberto Sollet dio su piñazo[i]. La Asamblea en pleno le dio una ovación al doctor Fernández Conde para cerrar aquella turbulenta sesión.[4]

Los médicos comandantes Fernández Mell, Fernández Adán y Machado Ventura con sus trajecitos verde olivo y pistola al cinto se encargaron esa noche de intimidar a los delegados que votarían el día siguiente. El hostigamiento dio sus frutos, ese día muchos de los 127 delegados faltaban en la sala del plenario. Los filocomunistas ganaban por no presentación.

Después de algunas intervenciones intrascendentes, sale a votación la moción de desconfianza contra el doctor Augusto Fernández Conde que ganan los procastristas por un escaso margen de solo 12 votos. La intimidación, el acoso y la ausencia de los delegados como consecuencia de lo anterior permitieron esa votación que puso fuera de juego al presidente del Colegio Médico mediante un pérfido proceso de atentado a la honra y reputación del mismo y por extensión al resto de Comité Ejecutivo que lo apoyaba.

Después vinieron las votaciones para elegir al Presidente y el resto del Comité Ejecutivo del Colegio Médico Nacional, como era de esperar el Comandante doctor Oscar Fernández Mell fue electo presidente. Un delegado del Partido Médico de la Revolución reseñaba, años después, esta Asamblea y sus resultados en estos términos:

Es así como el 19 de diciembre de 1959 en los salones del Hotel Casa Granda en Santiago de Cuba[ii] se efectuaron las elecciones colegiales y fue elegido el Comandante Dr. Oscar Fernández Mell como Presidente del Colegio Médico Nacional, Dr. Leopoldo Araujo Bernal como Vice Presidente, Jorge Aldereguía Valdez-Brito como Secretario. Fui testigo ese día de un enfrentamiento político donde vi brillar al Dr. Gustavo Aldereguía Lima a Julio Martínez Páez a Machadito y a tantos otros los cuales dejaron en mí, ideas y principios imborrables y los cuales me han servido para conducir mi vida a través de estos 50 años, después de la constitución y triunfo del “Partido Médico de la Revolución”.[5]

Una nota nada fuera de contexto en nuestras referencias dice así:

La discusión duró dos días y fue interrumpida para celebrar las elecciones, donde resultó electo Presidente el Dr. Oscar Fernández Mell, Comandante médico del Ejército Rebelde, y Secretario el Dr. Jorge Aldereguía Valdés-Brito. Alemañy fue uno de los ponentes del único tema que pudo discutirse: “La creación de las Milicias Médicas”.

Los médicos que habían apostado por la naciente dictadura, aupados por el poder y haciendo uso de las dedicaciones más despreciables para asaltar y controlar a la organización gremial de los médicos cubanos, se agruparon en el podio de la Asamblea y cantaron el himno del 26 de Julio. Fue una celebración militar. Tan temprano como diciembre del 1959 Cuba comenzó a perder, y otro tanto ocurrió con los médicos cubanos.


[1] González, E. A. (2018, March 14). Intentos de pintar de rojo al Colegio Médico Nacional de Cuba. Retrieved April 18, 2017, from https://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/intentos-de-pintar-de-rojo-al-colegio-medico-nacional-de-cuba-332272

[2] Amado Ledo, E. (1974). El Colegio Médico Nacional de Cuba y la Revolución Castro comunista (I ed.). Caracas, Venezuela: Dr Hildo Folgar Montero.

[3] V. (2011). EL OTRO PAREDÓN ASESINATOS DE LA REPUTACIÓN EN CUBA (Primera ed.). Miami, FL, USA: Eriginal Books LLC.

[4] Amado Ledo, E , Op.Cit., p 80

[5] Jova, R. I. (n.d.). 50 años después de la constitución y triunfo del Partido Médico de la Revolución. Retrieved April 18, 2019, from http://www.ilustrados.com/tema/13097/anos-despues-constitucion-triunfo-partido-medico.html

[i] Se refiere al doctor Roberto Sollet Guilarte, quien actuó así tal vez tratando de ganar notoriedad entre los revolucionarios. En su momento este mostró una dedicación poco creíble en México.

[ii] Otra referencia sitúa la Asamblea en los salones del Club San Carlos de Santiago de Cuba.

© cubaencuentro

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