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Actualizado: 28/02/2024 17:05

Elecciones

Los traspiés de la política polaca

El carácter conservador y nacionalista de los hermanos Kaczynski preocupa a a los europeos.

Dos hombres dominan hoy la política polaca. Uno es Jaroslav Kaczynski, líder del Partido Ley y Justicia, que encabeza el nuevo gobierno, y el otro es el nuevo presidente electo, su hermano gemelo Lech.

El carácter conservador, nacionalista y profundamente católico de los hermanos Kaczynski mantiene inquieta a Europa, furiosa a la oposición y esperanzado al electorado. ¿Cuál es la situación real en un país marcado por desigualdades regionales y con la mayor tasa de desempleo de la Unión Europea?

En octubre, Polonia fue a las urnas para elegir nuevo Parlamento y presidente. Esos comicios estuvieron marcados por la desconfianza del electorado hacia la élite política, debido a reiterados escándalos de corrupción y a una difícil situación económica provocada, en parte, por las reformas agrícolas exigidas a Polonia para ingresar en la UE.

Expertos como Wojciech Kosc afirman que esta realidad dio a los hermanos Kaczynski y a su partido Ley y Justicia (PIS) una ventaja, porque su retórica nacionalista, tradicionalista, y sus posiciones conservadoras en relación con la moral y al papel de la fe católica en la sociedad, calaron mucho en un país tradicional y profundamente católico.

La ventaja quedó demostrada cuando el PIS ganó a su principal contrincante, el también partido conservador Plataforma Cívica, las elecciones parlamentarias de octubre, quedándose con 155 de los 460 asientos del Parlamento, mientras que Plataforma Cívica logró 133.

Ese día, Jarowlaw Kaczynski cedió el puesto de primer ministro —que le correspondía como presidente del partido— a un subordinado, y así propició el éxito presidencial a su hermano gemelo Lech, también miembro del PIS.

Con estas dos victorias, Ley y Justicia además cerró la posibilidad que Polonia estaba esperando: un gobierno de coalición con el otro importante partido conservador en el país y segundo ganador en las elecciones parlamentarias, Plataforma Cívica.

¿Cuál es la situación actual?

El nuevo presidente polaco, Lech Kaczynski, es retratado por Maciej Stasinski, analista del prestigioso diario Gazeta Wyborcza, como "moderadamente nacionalista, más bien conservador, católico confeso, desconfiado de la UE, y sobre todo de Alemania y Rusia, un hombre de miras cortas y estrechas". Este es el nuevo presidente de Polonia.

En conversación telefónica desde Varsovia con Encuentro en la Red, le preguntamos a Stasinski: ¿Habrá caza de brujas con la corrupción y el SDL (principal partido del gobierno saliente)?

"Puede haberla, contesta, al fracasar la coalición con los liberales habrá que echar carne al público. Hay mucho exorcista suelto en Ley y Justicia".

Y, ¿el nuevo presidente seguirá aliado de Bush como su antecesor Aleksandr Kwaskiesniski, o tirará más hacia Bruselas, o quizás hacia Rusia y Alemania?

"Sobre todo hacia Estados Unidos. Europa es para ellos hedonista y relativista".

¿Puede darnos una visión sencilla para que los cubanos comprendan qué momento vive ahora Polonia?

"El momento es crucial: Ley y Justicia y Plataforma Cívica (liberales) podrían haber hecho un buen gobierno, limpio y reformador. Pero la rivalidad ha estallado a causa del triunfalismo, ansia incontenible de poder y celo ideológico de los primeros".

¿Y el gobierno recién creado?

"Este gobierno es débil por monocolor. No tiene mayoría parlamentaria sólida y estará expuesto a todo tipo de vaivenes y regateos parlamentarios que harán de él un títere. Sobre todo, porque dependerá de los populistas, nacional-católicos y campesinos. Es todo lo contrario de lo que el país necesita, y lo contrario de lo que anunciaron los líderes de Ley y Justicia durante la campaña electoral —el gobierno fuerte que luchará contra la corrupción y hará reformas profundas—. Por tanto, será de corta vida y deambular zigzagueante".

El nuevo gobieno

En estas condiciones surge en Polonia un nuevo gobierno de minoría conservadora, repleto de independientes, que ha obtenido el respaldo del Parlamento para entrar en funciones. Este gabinete está encabezado por Kazimierz Marcinkiewicz, un oscuro miembro del (PIS), quien alega que defenderá los valores católicos, restablecerá "la moral" y fortalecerá el Estado y los programas sociales a favor de los pobres.

Este gobierno, que sustituye al de la izquierdista Alianza Social Demócrata (SDL), que estuvo en el poder durante los últimos ocho años, nace debilitado al no haber logrado formar una coalición con Plataforma Cívica, de corte liberal y a favor de profundas reformas hacia el mercado.

El nuevo gabinete ha quedado integrado por 17 ministros, de los cuales ocho son tecnócratas independientes y recomendados de las fuerzas políticas que ayudaron al PIS a ganar las elecciones (agrupaciones populistas como Auto Defensa de Andrzej Lepper y el ultra católico Radio Maryja y su controvertido fundador Tadeusz Rydzyk).

Entre los nuevos ministros está el de Exteriores, Stefan Meller, quien era el embajador en Rusia, y el de Defensa, Radek Sikorski, educado en Oxford y hasta hace muy poco socio muy allegado del conservador American Enterprise Institute, en Washington. Mantiene lazos muy estrechos con Estados Unidos.

"Es una pena que Polonia no haya podido lograr un gobierno fuerte conservador apoyado por Plataforma Cívica, pero desacuerdos sobre cómo repartirse los ministerios y la política económica impidieron el pacto que todos pensaron sería lo mejor para un país que, en estos momentos, requiere de gran equilibrio para sacar adelante la economía y dar trabajo a su población empobrecida", afirmó el politólogo checo Zdenek Prejsa.

¿Qué piensa la prensa europea?

El diario Frankfurter Rundschau calificó la elección de Kaczynski como "una mala noticia para Europa en su conjunto" y advirtió que "ser bruscos con sus socios será un boomerang para Polonia", ya que en su opinión "Polonia sigue dependiendo de la solidaridad y comprensión de sus vecinos para su desarrollo".

El periódico ruso Izvestiya describe a Kaczynski como "un político del pasado" y asegura "en la nueva Europa ya quedan pocos individuos de esta clase", porque "expresa ideas que fueron populares hace un siglo". Rossiyskaya Gazeta predice que "será un presidente muy difícil para la UE y Rusia", aunque reconoce que "a pesar de toda su retórica, Kaczynski es cercano a Rusia, ya que ambos países queremos tener un Estado fuerte, orientado a los valores cristianos y viejas tradiciones y no centrados en los valores liberales de Occidente".

En Praga, el diario Mlada Fronta Dnes afirmó que "los argumentos del nuevo gobierno polaco seguramente provocarán conflictos en el área", y el diario húngaro Nepszabadsag comentó que "un país del tamaño de Polonia no se podrá zafar tan fácilmente de los mecanismos reguladores de la UE, especialmente siendo uno de los miembros más pobres y necesitado de subsidios". Y predice: "su política será retórica porque los contactos bilaterales no son una cuestión de gusto, sino de interés vital para la economía".

Puestos clave en el nuevo gabinete polaco:

Primer Ministro: Kazimierz Marcinkiewicz (PIS)
Interior: Ludwik Dorn (PIS)
Finanzas: Teresa Lubinska (independiente)
Justicia: Zbigniew Ziobro (PIS)
Relaciones Exteriores: : Stefan Meller (independiente)
Defensa: Radek Sikorski (PIS)
Salud: Zbigniew Religa (independiente)
Inteligencia: Zbigniew Wassermann (PIS)

Presidente electo: Lech Kaczynski

De tendencia tradicionalista y profundas creencias religiosas, procede del conservador Partido Ley y Justicia del que fue cofundador, junto con su hermano gemelo Jaroslaw, y lo apoyan los electores de la Polonia campesina y tradicional.

Era el alcalde de Varsovia en el momento de su elección y se opone a las reformas aceleradas hacia el mercado, favoreciendo los programas de seguridad social existentes en el anterior régimen socialdemócrata. Su campaña se caracterizó por un llamado a los valores cristianos y por "cambios morales".

Según la Ley Constitucional, en Polonia el presidente tiene menos poder que el primer ministro, pero tiene la última palabra en la política exterior.

Primer ministro: Kazimierz Marcinkiewicz

De 46 años y ex profesor de matemáticas, ocupó en 1990 al cargo de viceministro de Educación y es miembro del Partido Ley y Justicia. Marcinkiewicz ha prometido luchar contra la criminalidad y la corrupción y mantener las leyes de seguridad social a la población. También ha prometido bajar las tasas de desempleo durante su mandato.

El puesto de premier le correspondía en realidad al presidente de Ley y Justicia, Lech Kaczynski, quien declinó ocupar la posición para facilitar el ascenso de su hermano gemelo a la presidencia y de esa manera controlar los dos cargos máximos del país.

© cubaencuentro

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