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¿Cuba se perdió en Guanabacoa?

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¿Cuba se perdió en Guanabacoa? Así se titula el último post del poeta Denis Fortún en su blog Fernandina de Jagua.

Se trata de una especie de respuesta a la propuesta adelantada por el pintor José Ramón Morales en su blog Cuba Española, y que ya comentamos aquí en la entrada Cuba, España y la solución anexionista. Recomiendo leer el artículo completo en Fernandina.

Sólo quería detenerme ante este párrafo, que nos remite a la muy discutida decisión de Pepe Antonio y la embrionaria sociedad cubana, quienes, con motivo de la toma de La Habana por los ingleses en 1762, decidieron apostar por un caballo que hoy muchos sostienen cojeaba de una pata, rechazando a los invasores:

“Pero no me vengan a decir que la Península Ibérica es la solución. ¡Por favor! Visto desde esa perspectiva, en todo caso el gran culpable es Pepe Antonio y su guerrilla. Y si me piden que vote entre posibles candidatos, de convertirse la anexión en única alternativa viable para el desarrollo social y político de Cuba –en lo que, reitero, no creo para nada y no me resulta serio, porque hemos de ser nosotros mismos quienes resolvamos nuestras miserias y problemas….-, pues me quedo definitivamente al amparo de la Comunidad Británica de Naciones. Que sin dudas los ingleses eran los tipos y en Guanabacoa se perdió a Cuba…”.

Diríase que aquellos vientos trajeron estos lodos. Vientos de Guanabacoa.



Calvo: El gran desafío, desocializar a Cuba

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un artículo de Ricardo E. Calvo

Cuba ha estado regida por el sistema comunista/socialista durante más tiempo que los países satélites de la URSS en la Europa Oriental -50 años cumplidos. El gobierno actual logró la socialización de la sociedad cubana de forma más vertiginosa que cualquier otra nación comunista en Asia o Europa. Para finales de 1960 se había cumplido el mandato del Manifiesto Comunista, ya que el 80% de la producción económica estaba en manos del Estado y la propiedad privada había sido abolida.

Como consecuencia de estos "logros" y medidas podemos afirmar que la carencia absoluta de libertad, del Estado de Derecho y del respeto por la vida bajo el sistema económico socialista son las causas predominantes de las calamidades que permean todos los estratos de la sociedad cubana.

En innumerables agendas, plataformas políticas y artículos de organizaciones de disidentes y opositores, dentro y fuera de la Isla, se clama por una transición o transformación del sistema político y económico en Cuba, una vez que el régimen comunista llegue al fin de su hegemonía. Algunas de estas agendas y programas no son obviamente específicos en puntualizar en qué consiste la transformación (o la transición), mientras que otros presentan un alud detallado e incomprensible de nuevas y amplias regulaciones estatales. Por lo tanto, surge la pregunta: ¿hacia qué tipo de pensamiento económico y social nos lleva esta “transición"? ¿Cambiaremos de adjetivos dentro del socialismo y pasaremos de "científico" a uno más "nacionalista" o tal vez "democrático", que siempre resulta más socialista que democrático?

Hay que ahondar un poco más en estos términos y poder determinar si sólo nos transformaremos en una amalgama donde el Estado todavía juegue un papel predominante u omnipotente en la vida de cada ciudadano. Estos términos no nos dicen qué aspectos del socialismo cambiarán ni cuáles son los principios u objetivos finales en cuanto a las libertades, la propiedad privada y el Estado de Derecho.

Para concretar la tarea desafiante que se acometerá en Cuba para rescatar la libertad, es necesario referirse a ella con un término que conlleve sentido y claridad en sus propósitos: Desocialización. Este término carece de ambigüedades y titubeos, ya que implica la restauración y protección del concepto de la propiedad privada y sus atributos, al convertir a cada ciudadano en dueño de su labor y de su sustento.

Desocializar es restringir las funciones del Estado a aquellas consentidas por los ciudadanos al garantizar la integridad física de la nación y de sus habitantes y servir como árbitro judicial dentro de un marco de igualdad, sin fueros ni privilegios, con un cumplimiento total de la responsabilidad fiscal.

Desocializar es reconocer y salvaguardar los derechos naturales de cada ser humano con carácter imprescriptible e inalienable.

Desocializar es permitir que el existente "mercado negro" se convierta en una mercado libre sin control de precios de mercancías, productos o servicios, dentro del cual cada ciudadano logre absolutamente su potencial económico e intelectual sin coerción, y donde la competencia sea disfrute de todos.

Desocialización es abolir el Banco Nacional de Cuba, evitando que el Estado pueda alterar el valor adquisitivo de la moneda circulante, menoscabar su cotización en los mercados internacionales o restringir la circulación de monedas extranjeras.

Desocialización es mantener los impuestos estatales al mínimo, con el único propósito de satisfacer las necesidades monetarias del Estado al cumplir con sus funciones básicas, ya delineadas anteriormente.

Desocializar es pasar a manos privadas todas las propiedades del Estado comunista, incluyendo bancos, fábricas, inmuebles y tierras, sin instituir subsidios estatales o permitir alianzas comerciales, de cualquier índole, en contubernio con el aparato gubernamental.

Desocializar es poner punto final a la gigantesca burocracia estatal al eliminar la maquinaria administrativa y represiva que todo sistema socialista requiere para regir, amedrentar y reglamentar todos los aspectos económicos y sociales de la vida nacional.

Si queremos deshacernos del socialismo, debemos saber bien lo que queremos y por qué lo deseamos, así como estar conscientes de los métodos para obtenerlo -si de verdad tenemos convicciones serias de tal propósito. Lo más importante es decidir a favor o en contra de qué estamos, desde el principio. Necesitamos un plan que tenga como objetivo claro y primordial la libertad para que, de una manera omnicomprensiva y total, podamos barrer de nuestra tierra, sin titubeos, el socialismo en todas sus modalidades. Y esta vez de manera permanente.

Cortesía, Herencia Cultural Cubana



Para entrar por la bahía

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A estas alturas, y si de algún modo hemos asimilado la lección, el exilio debería reconocer que, más que liderazgos, precisa proyectos viables. La democracia es una refutación de la dependencia cultural del liderazgo o, sencillamente, no es. A pesar del caso Obama.

Una primera parte, o preámbulo, del siguiente artículo, apareció en Cubanet y el blog Gaspar el Lugareño. Se trata de un análisis en torno a la propuesta de “Desde donde estoy en el exilio”, seudónimo de un comentarista de este sitio, que ha traído alguna cola.

Más que un artículo de autor, este segundo trabajo lo veo como una interpretación o continuación del debate por otros medios. Lo que me empuja, adicionalmente, a incluir en el nuevo tag a la derecha ( Proposiciones, en el que sólo aparecen, por ahora, artículos) la opinión depositada por los lectores en el apartado de comentarios, básicamente sus proposiciones –o refutaciones- más sobresalientes. Claro, hablamos de la capacidad de este editor para escoger entre varias opciones, cosa que puede resultar, a ratos, discutible. En cualquier caso, podría llegar a ser interesante como ejercicio democrático.

La versión original del trabajo pueden encontrarla en Libertad Digital:

Para entrar por la bahía

un artículo de Armando Añel

¿Cuál es la razón fundamental de que el castrismo controle Cuba con la mayoría de la comunidad internacional legitimando, incluso apoyando, su gobierno? Sencillamente, que dicho gobierno acapara la inmensa mayoría del territorio nacional, exceptuando la bahía de Guantánamo. Por supuesto, hay otras muchas razones –la dificultad de nuestra cultura para organizarse en democracia, el antinorteamericanismo al uso, el mito revolucionario, etcétera-, pero la del control territorial es, probablemente, la determinante.

De lo que no cabe duda es que si el exilio encontrara asentamiento en suelo cubano ya no sería más exilio, ya podría imaginar el futuro con posibilidades reales de establecer, a la corta o a la larga, un Estado de Derecho en Cuba. Y la nueva administración de Barack Obama, aunque pueda sonar estrambótico decirlo, parece la más adecuada para servir de trampolín a esa suerte de utopía exiliar: reconquistar Cuba para los cubanos.

¿Por qué Obama y por qué ahora? Una pregunta para responder preguntando: ¿Por qué un presidente como Obama, mediáticamente a la izquierda del espectro político, no entregaría a los cubanos exiliados una parte de la base de Guantánamo, tal vez aquella en la que permanecieron detenidos durante años decenas de terroristas, más otro cacho? Simbólicamente, y Obama maneja a la perfección las claves de la política simbólica, sería como entregar la “prisión” a sus legítimos dueños, los cubanos, cuando se cumple medio siglo de dictadura; sería desembarazarse de un símbolo malo para echar las bases de uno mejor.

Se trataría de una propuesta nada tradicional, ciertamente, pero hecha a un presidente novedoso, que ha demostrado cierto atrevimiento conceptual. Para alcanzar este punto, sin embargo, es necesario estructurar desde el exilio un movimiento que trascienda intereses personales y protagonismos para promover el interés general, para representar al conjunto. No se trata de a quién se le ocurrió, sino de qué se le ocurrió. No cabe tomar el proyecto como instrumento de promoción personal o como base desde la que teledirigir determinada agenda política. Se trata únicamente de regresar a Cuba, de fomentar una alianza colectiva por el bien individual. En el ámbito exiliado, a un objetivo así la izquierda, el centro, la derecha; liberales, socialdemócratas, conservadores; dialogueros y verticales, no podrían ponerle peros.

Cierto que en medio siglo los cubanos hemos sido incapaces de estructurar una oposición efectiva en el exilio, ¿pero no vamos a poder, al menos, hacerle llegar una propuesta consensuada al presidente de Estados Unidos? ¿Es mucho pedirle a una comunidad que mayoritariamente, en lugar de asimilarse culturalmente a sus respectivos países de acogida, continúa con la idea de retornar a Cuba -o liberarla de la dictadura que la oprime, o por los menos ir a y regresar de su país de origen sin trabas- metida entre ceja y ceja?

Si un día diéramos el ejemplo y pudiéramos interactuar en democracia más allá de rencillas, envidias y afanes protagónicos; si un día pudiéramos llegar a la Casa Blanca como “gobierno” en el exilio, con una propuesta viable y previamente sometida a consenso; si un día fuéramos capaces de construir alianzas eficaces e instituciones representativas no de un segmento intelectual o grupo de poder, sino de toda la comunidad exiliada o su inmensa mayoría; si un día, en fin, actuáramos en base al resultado más que a la ideologización del enunciado, le sería mucho más fácil a Washington, y al mundo en general, tomarnos en serio.

Obama es sólo una remota posibilidad instrumental: el verdadero cambio debemos impulsarlo los cubanos, con humildad y persistencia. El cambio tiene que venir de adentro… de nosotros. Deberíamos, al menos una vez, ponernos de acuerdo sobre la posibilidad de entrar a Cuba por la bahía de Guantánamo.

Cortesíahttp://www.libertaddigital.com/



Para entrar por la bahía. Reacciones

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Este, como habíamos anunciado, es el primer post dedicado únicamente a los comentarios más sobresalientes de los lectores y colaboradores de Cuba Inglesa. A partir de él el tema a debate será, por lo general, una proposición concreta publicada con anterioridad aquí. Hemos preferido no editar los comentarios, de manera que conserven toda su inmediatez. Gracias a sus autores.

En esta primera incursión, aparecerán comentarios -por su orden original- a favor y en contra de la propuesta expuesta en el artículo Para entrar por la bahía. Tal vez esto nos lleve a alguna parte. Cualquiera sabe:

Textual: Reacciones

Me parece buena idea la propuesta de mi admirado "Desde donde estoy en el exilio", creo que vale la pena, al menos, intentar algo asi, porque no? que se pierde?

Creo que si todos grupos opositores, dentro de cuba como de afuera, al menos una vez, unen su voz pidiendo que se de la base naval de guantanamo a los cubanos representados por todos, de adentro o afuera, creo humildemente, que seran oidos.

Sera algo maravilloso que algo asi se concretase, ya no seria el gobierno de EUA quien apoyaria a la disidencia, serian los cubanos desde su cuba interna (suponiendo que se cree en dicha "cuba" un sistema desarrollado y prospero que muestre al mundo quien es quien).

Si la propuesta prospera tendra mi voto y me construyo una casa en guantanamo, cerca de la playa, si señor.Autor: Carlosmarti

Sin dudas que no es una idea descabellada el crear una Cuba libre y democrática en suelo cubano, o sea en la Base de Guantánamo. Tampoco decir que este seria el presidente idóneo para ese cambio. No quiero ser negativo, pues en realidad me gustaría verla realizada y lo apoyaría, pero creo que sin la presencia norteamericana allí, ese lugar seria muy peligroso. El gobierno cubano no dudaría en atacarlo para recuperar ese territorio cubano. Hace años, Jorge Mas Canosa tuvo una idea similar, o sea construir el Hong Kong cubano con grandes rascacielos, algo así como Taiwán para China, donde podamos demostrar al mundo lo que pueden hacer los cubanos en libertad. No cabe dudas de que si Cuba no ha entrado en la base es por la presencia militar de EU, una vez que se retiren, ese territorio se convertiría en algo así como Israel y Gaza, donde los Hamas cubanos de vez en cuando lanzarian misiles para destruirnos.Autor: José Ramón Morales

Pedirle permiso a el gobierno americano para entrar en nuestro pais, hagamoslo, si dicen que si vamos y nos instalamos en Guantanamo auto aislados mientras Cuba y el resto del mundo acusa a los Estados Unidos de inmiscuirse en los asuntos internos de otro pais. Una vez alli cual es el siguiente paso? Esperar que abran la "frontera" entre la base y el resto de la isla o pasar sin pedir permiso?. Cual es el objetivo de pedir permiso a los americanos? Evitar riesgos y consecuencias?

Es por eso que la propuesta de retorno a Cuba sin pedirle permiso a nadie y como lider cada uno de los que formen parte de ello no solo es mas riesgosa sino tambien mas viable. Solo hay que difundir el proyecto para conseguir un numero importante de participantes imposible de controlar una vez en Cuba. Al estilo Gandhi, que finalmente se impuso ante el ejercito Ingles. Los rebaños necesitan de Caudillos mientras que los lideres son individuos que avanzan sin mirar atras para ver si tienen seguidores.

Mientras no estemos dispuestos a darlo todo por la libertad no seremos libres.

La vergüenza de ser libres en el exilio tiene que sobreponerse a la de ser esclavos en nuestra tierra.Autor: Delio Regueral

Me parece una maravillosa idea esa de entrar a Cuba por la bahía de guantánamo, pero como gran parte de las ideas románticas carece de posibilidades prácticas para su realización. En su esencia, estoy totalmente de acuerdo en esa responsabilidad que Añel señala debemos asumir si queremos tener un país con democracia algún día, usando las palabras de Juan Pablo II en La Habana "somos protagonistas de nuestra propia historia", pero lamentablemente no parece ser el objetivo de la mayoría del pueblo el sacrificio que requiere ese logro.

Los falsos optimismos no ayudan al logro de los objetivos ni a la objetividad en el análisis para alcanzarlos. Nuestros deseos, por muy hondo que los sintamos no pueden transformar a la cruda verdad. Ya existió una vez esa idea en el momento ideal, cuando miles de cubanos se encontraban en la base. Por supuesto que ellos querían desprenderse de la isla,resolver el problema inmediato. No somos el pueblo hebreo, nuestra historia y nuestros valores distan mucho de ello. POr supuesto que no condeno, solo analizo desde mi punto de vista.

La vida es una sola y ese pragmatísmo lo tienen incertado quienes la han perdido en tantos años de represión y carencias. Delio Regueral no sólo es un gran fotógrafo, sino un hombre de altos vuelos y bellas ideas que son eso, ideas y sueños . Autor: José Martí arrepentido

Es importante estar en Guantánamo a la muerte del cagalitroso en jefe. Así los cubanos del interior tendrán una alternativa o ejemplo a mano.

Discrepo con joseluis sito (gracias por contestar) en la necesidad de un líder para un proyecto como éste, insisto. Todos los cubanos quieren ser líderes y ahí es donde se forma el dime que te diré, por eso lo necesario aquí es un movimiento masivo que se ponga de acuerdo en torno a dos o tres puntos esenciales. Para eso sólo se necesita un comité de voluntarios que recolecte firmas y apoyos, por el estilo de los que se forman en periodo de elecciones en USA. ¿Líder para qué en esta fase? La cosa es muy simple, presentar una propuesta en Washington. Para eso no hace falta un líder, sino un grupo numeroso de voluntarios dedicados y con un cierto nivel de conexiones.Autor: Primera Interrogante

Los Estados Unidos que basan su politica en sus interes vitales y no se van a buscar el problema con AL de intervenir en los asuntos internos de Cuba que es un interes periferico. Seria demasiado barullo diplomatico en un momento en que este gobierno de Obama lo que quiere es tranquilidad en su patio y diplomacia con el mundo para evitar mas conflictos en el Medio Oriente para poner tener la energia y el tiempo para poder la casa en orden, economica y financieramente. Y no es que la elite politica no desee un cambio democratico en Cuba, sino que prefiere que el cambio en venga desde adentro y si es gradual y lidereado por los mismos que estan en el poder como ha ocurrido en China y Vietnam mucho mejor. Los cubanos libres hemos estado esperando por cinco decadas que llegue un deus ex-machine que nos saque de nuestro dilema, y restaure la libertad en nuestro pais. Lamentablemente esto solo lo puede hacer el pueblo cubano, el dia que se cansen del totalitarismo y pasen de la resistencia pasiva a la activa. Los rusos aguantaron mucho mas que nosotros, asi que quizas a ese sistema le queden unas cuantas decadas para agotar todas sus posibilidades y dar paso a otro regimen. De todas formas, dudo mucho que el factor decisivo de ese cambio venga del exterior.Autor: Ex-seguroso en Miami

Supongamos que sea factible la entrega de la base naval de Guantanamo a los cubanos exiliados. Supongamos que Obama considere la posibilidad de concederle esta parte del territorio cubano a sus habitantes legitimos: los cubanos. En que condiciones nos encontramos como exilio para que dicha posibilidad sea viable? Hemos logrado la suficiente madurez politica y, sobre todo, humana, para poder convivir en democracia, en el unico reducto de territorio cubano que deberia ser democratico, teniendo en cuenta que este exilio existe debido a que una dictadura ha confiscado el poder en el resto de la isla durante 50 años?

Mi respuesta desearia ser positiva, pletorica de razonable optimismo,pero desgraciadamente no puede ser asi. Por que? por algunas de las razones que señala Añel en su articulo. Primero este exilio ha sido exitoso economicamente, amparado por las leyes de una nacion que protege los derechos individuales, y en este aspecto no cabe duda de que el cubano es emprendedor, por lo que el sistema legal norteamericano le ha servido de escudo protector para demostrar y realizar su potencial emprendedor. El problema radica en nuestra falta de madurez para convivir en armonia entre nosotros mismos; es el factor social el que nos impediria convivir democraticamente en ese apendice cubano de Guantanamo. Y ese factor social lo determinan los mismos individuos. El exilio cubano-sin generalizar-ha demostrado que no esta apto para vivir en democracia. Retomo las palabras de Anel: el protagonismo. Ese protagonismo ha hecho que cualquier propuesta sea mirada con malos ojos, mirada envidiosa en muchos casos, pues supuestos lideres y organizaciones quieren monopolizar el credito de la solucion cubana.

Por otra parte, muchos cubanos en el exilio han convertido el anticastrismo en su modus vivendi; es decir, necesitan de los rigores mas ferreos del gobierno norteamericano para mantener sus puestos de trabajos. Sus intereses personales entran en conflictos con los de la nacion cubana, pues muchos de estas personas que participan en la politica exiliar actuan acorde a sus propios intereses tambien cuando se trata del regreso a una Cuba libre:"Tener una puesto de jerarquia en el gobierno, una mansion en el Vedado, etc. Nuestra propia frustacion politica nacional nos ha vuelto muy cinicos y nos hemos despojados de toda convincion politica. Todo lo asumimos como un juego(un choteo en el caso cubano). Pero ese fracaso politico se debe a nuestro deplorable legado humano a la nacion cubana. John Kennedy dijo: What you can do for your country is what you country can do for you. Esto implica el grado de responsabilidad individual que cada individuo aporta al buen funcionamiento social y, por ende, politico, de una nacion. El cubano necesita un revisionismo individual, en el que reconozca los rasgos de conducta que impiden la armonia y convivencia social que demanda la democracia. Si seguimos tirandolo todo a puro bonche y nuestra solucion-como ya lo asumen ciertos intelectuales, sigue siendo la de barco a la deriva- estamos condenados al fracaso democratico por siempre, pues el orden y la disciplina es necesario en la democracia, mientra que las dictaduras poseen suficientes manos duras para permitier el bonchinche y controlar nuestras libertades individuales, esas que nos han llevado al triunfo economico y profesional en el exilio. Es realmente dictadura lo que deseamos? Nosotros tenemos la respuesta. Autor: Joe Julian Gomez

Es una propuesta polemica e interesante, fantaseosamente viable

habria que ver quien esta realmente interesado en regresar a Cuba,y finalmente que resolveria esto.Pero es una iniciativa que,serviria en el caso que llegado un momento de mayor apertura democratica de nuestro pais,como un precedente de integracion de la comunidad cubana del exilio.

Habria que ver a cual acuerdo llegan todas las partes e intereses que componen ese exilio....del cual se sabe que cierto liderezgo ha hecho negocio e influencia no ya en el anticastrismo(casi se puede decir que en un anti-cubanismo),perdiendo la brujula-o escondiendola-,porque si bien hay un exilio cubano..que ha mantenido una cultura cubana en el esterior,hoy algo mas renovada gracias a las continuas holas de emigracion "post Mariel" ya asimiladas.No se puede ignorar que la cuba real es alla....y si se puede hacer una "colonia de regreso a esa Cuba Real...pues seria en todo caso una avanzada.Autor: Chevy

Esa es una idea tentadora que ha rondado en el inconsciente de algunos exiliados. Recuerdo que Jorge Mas Canosa se lo propuso a Bill Clinton durante la crisis de los balseros y su traslado a Guantánamo en 1994. Yo escribí un artículo apoyando la idea. Por supuesto que Bill no aceptó, ni mucho menos creo que acepte Barack. Ahora, el hecho de que algo no se acepte no quiere decir que no sea viable, y me parece más viable por ejemplo que pedir diálogo como damiselas a la más corrupta tiranía que ha padecido este Hemisferio. Por otro lado ya existe un gobierno cubano en el exilio que muchos, a falta de algo mejor que hacer, se burlan del mismo con esa suficiencia boba e inteligentona que paecemos los cubanos. La causa cubana recibe atención ni solidaridad en el mundo, no porque no se haya divulgado en todos los idiomas, sobre todo el inglés, y foros, sino porque el espíritu de esta época es esencialmente socialista y para nada libertario. Sino fuera así bastaría con ponerle ante los ojos a la gente el ejemplo de las dos Coreas, el desastre represivo del norte frente al éxito liberal del sur, pero no, inclusive en la misma Corea del Sur se enseña en las escuelas no acerca de la liberación norteamericana respecto a la invasión de los comunistas del norte, sino acerca de la invasión imperialista que dividó al país y otras zarandajas por el estilo. Así es la cosa y será por mucho tiempo. Autor: Armando de Armas

El comentario de Armando de Armas (92) dice dos cosas. Por lo menos yo le extraigo dos cosas.

La primera, que una idea como esta propuesta en el artículo de Añel, por muy sensata y viable que parezca nunca se podrá concretizar. El mismo lo reconoce, Estados Unidos no puede hacer una oferta de este tipo. Quizás viable, pero irrealizable. Las razones son numerosas.

Las ideas no son malas cuando son utópicas o descabelladas, pero cuando son sencillamente irrealizables, es decir cuando se enfrentan al muro de la realidad.

La segunda sobre la causa cubana y su atención y solidaridad en el mundo.

Es cierto que la época ha dado un giro político extraño y sorprendente. Un giro a la izquierda, como usted dice Armando de Armas. Sobre todo si recordamos la caída del muro de Berlín y de todo el andamio imperial soviético. Pensábamos haber acabado con estas ideologías mortíferas y liberticidas, resulta que volvieron como el eterno retorno.

Volvieron como un fantasma, recorriendo sobre todo Latinoamérica. Porque el resto del mundo está a salvo de tales regimenes antidemocráticos. Las causas de este retorno del extremismo izquierdista son numerosas, en primer lugar está la Renovación Nacional teorizada y puesta en marcha por la Administración Reagan. EL resultado fue una mundialización enloquecida, un liberalismo económico inmundo y unos gobiernos democráticos transformados en sucursal de las gigantescas multinacionales del lucro y del robo. El resultado lo conocemos todos: un sistema económico hundido y un sistema político que deriva en muchos países democráticos hacia formas degeneradas corrosivas de las libertades.

Con un cuadro de este tipo las izquierdas extremistas proliferan, cuando no son las extrema-derechas. Es decir que el responsable de la reacción ultra-izquierdista de hoy, es la acción de los ultra-liberales de ayer continuada durante 30 años. Por eso es necesario luchar contra la dictadura cubana, como contra el post-fascismo que se ha instalado en todas las esferas de las sociedades liberales y democráticas.

El resto del mundo se salva de una Francia o de una Inglaterra al estilo Correa o Chávez porque Europa ya tiene un largo recorrido histórico-político, y las personas reciben otro tipo de educación. Latinoamérica por una parte tiene una historia democrática corta y por otra tiene un déficit de educación monumental. En estas tierras latinoamericanas se puede sembrar casi cualquier tipo de propaganda política. Todo termina un día u otro por germinar.

Lo que germino y cubrió todo el continente de su mala hierba fue el socialo-castrismo y sus FAR. Fue él, precisamente, quien por reacción creo los Pinochet y demás generales extremistas anticomunistas. Pinochet, como Chávez, es una creación de los Castro, lo que supone una curiosa ironía de la Historia que sea una Presidenta chilena quien venga a saludar a quien es el creador de su torturador, y por consiguiente el máximo responsable de sus torturas. Cuando le dé la mano a los Castro estará dando la mano a los que hicieron posibles sus torturas. Espero que tenga buen estomago para suportarlo.

Entonces, estimado de Armas, el socialismo extremista de hoy no surge de la nada y sin razón. Como tampoco es el azar ni una casualidad que el mundo se desinterese de lo que pasa en Cuba. ¿Quien se puede interesar por un país donde no pasa nunca nada? ¿Un país muerto?

Para que el mundo, la opinión pública internacional reaccione hay que movilizar dentro de la isla y manifestarse. Para que el mundo se interese a Cuba hay que levantar los muertos y ponerlos a vivir, a actuar, a gritar si necesario. Que se oigan las voces de los cubanos.

El mundo vendrá a salvar a los cubanos cuando se levanten, cuando se oiga el clamor de un pueblo pidiendo Libertad. Para esto hay que tener un movimiento sólido y organizado y unas personas unidas detrás de alguien o de algunos que los representen.

Con esto podemos enfrentarnos a los extremistas latinoamericanos de izquierda y a la dictadura. Con esto el mundo entero nos apoyará.

Mientras la tumba permanezca callada, nadie vendrá a salvar los muertos, vendrán a ayudar a los enterradores.

RESISTENCIA ¡! UNION ¡!

VIVA CUBA PRONTO LIBRE ¡! Autor: Joseluis sito

Entre los líos de la preparación de la Web del Proyecto y mi complicada vida extra laboral, me olvidé, amigo mio, de su propuesta a participar en el debate sobre "Para entrar por la bahía", el cual resulta sumamente interesante y oportuno en estos momentos. La idea puede ser hipotética pero muy pragmática desde el punto de vista político y por eso ha suscitado disimiles comentarios. Para mi tiene un valor extraordinario dadas las circunstancias políticas y económicas en la actualidad cuanto la Dictadura ya no es la misma, el mundo no es el mismo y los cubanos tampoco somos los mismos de hace 50 años.

En estos momentos, aparentemente hay una complicidad latinoamericana con el Régimen, pero no es así aquí lo que hay es negocio y búsqueda de mercado seguro aunque Cuba esté en franca liquidez y no pueda pagar ni un centavo a la banca acreedora internacional. Las apuesta por Cuba se ha hecho a sabiendas que Obama eliminará una serie de restricciones económicas eso beneficiaran sus negocios en la Isla. Fíjate cuantos acuerdos comerciales firmó Lula, los que acaba de suscribir Correa y los que patentarán la Bachelet y la Kirchner en los próximos días. El cambio de política hacia Cuba por parte EE.UU no es malo, y ocurrirá tarde o temprano, lo malo es que no haya alternativa opositora, me refiero a una consecuente y estratégica lucha política en el conflicto no violento que tiene lugar en nuestro país para compulsar los cambios democráticos como espera todo el mundo. Por esa falta de alternativas, de proyección segura de cambios, los Europeos y Latinoamericanos han preferido esta opción y cambiaran de parecer cuando vean la posibilidad de cambios reales.

Debemos trabajar concienzudamente y tratar que se involucre todo el mundo en esta iniciativa si no será otro tiempo perdido entre los tantos tiempos marchitados en cinco décadas de opresión. Como dije anteriormente tu idea es un tanto hipotética porque en buena medida depende de que los Norteamericanos cedan la Base Naval pero muy pragmática, y puede tentar a Obama a dar un paso adelante. Ahora bien el vehículo de esa idea debe ser una entidad representativa del exilio y la emigración cubana y esa entidad no existe pudiera ser una entidad llamada AUTORIDAD CUBANA DEL EXILIO Y LA DIÁSPORA, surgida de un proceso constituyente en el exilio y la diáspora haciéndose democráticamente con todos los factores sociales y humanos de los cubanos fuera de la Isla. Comparto completamente tu idea porque terminaría ese largo periodo de adyeccionismo, acabaríamos con los tutores de nuestra Transición y desde allí refundiríamos la nación en su mismo santuario y ayudaríamos a construir definitivamente nuestro sistema democrático. Aunque pasado de tiempo voy a poner este comentario en tu artículo y ojala ayude a más reflexiones sobre este tema.Autor: José Gabriel Ramón Castillo



Obama, Guantánamo y Radio Martí

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Se ha puesto de moda hablar o escribir sobre Radio Martí, particularmente en negativo. Algo tiene que ver esto con la ascensión de Barack Obama y el hecho de que el nuevo presidente encarne el cambio. En un cuestionario que le enviara la Fundación Nacional Cubano Americana durante el proceso de primarias, el antiguo senador por Illinois matizaba así su apoyo a la continuidad del proyecto:

“Apoyo a Radio Martí, pero he votado en contra de Televisión Martí. El proyecto de Televisión Martí, financiado por el gobierno de los Estados Unidos, trata de transmitir noticias televisivas y programas culturales a Cuba, pero desgraciadamente el gobierno cubano interfiere la señal; además, no suministra noticias e información objetivas a Cuba”.

Da la casualidad que por estos días, en los que algunos piden el traslado de la emisora a Washington –todavía no entiendo muy bien por qué-, o su definitivo cierre, un lector al tanto del post Para entrar por la bahía me hacía la siguiente pregunta:

“¿No cree usted que precisamente la Base Naval de Guantánamo sería el sitio perfecto para mudar a Radio Martí? Si yo estuviera al frente no dudaría en proponérselo a Obama, junto al resto del paquete. Así el gobierno federal se ahorra dinero y la señal llega mucho más nítida, desde el propio territorio cubano. En Guantánamo no sólo levantaríamos casas, restaurantes y hoteles, sino también un ejemplo para el resto del mundo de lo que puede ser una Cuba democrática. Como usted decía, Obama va a cerrar un símbolo negativo, ¿no lo empujaría su naturaleza, tan políticamente correcta, a aceptar que los cubanos construyamos un símbolo de la libertad y el esfuerzo común, es decir, un símbolo positivo, en ese mismo lugar? ¿No sería un negocio redondo para él, tan habituado a los golpes de efecto?”.

Da la casualidad que también el tema de Guantánamo está de moda, mucho más tras el anuncio del cuadragésimo cuarto presidente de que los terroristas allí detenidos serán trasladados a otros sitios, y se revisarán sus expedientes, en el plazo de un año. Lo cierto es que, le decía al lector de marras, primero tienen que ponerse de acuerdo los cubanos del exilio, y halar parejo –cosa minuciosamente improbable-, para después intentar convencer a Washington de que les permita entrar por la bahía. De que les permita entrar, establecerse y transmitir desde allí al resto de Cuba, con menos costos y más eficacia, la señal de Radio y Televisión Martí.

El plazo es de un año, y ya se ha perdido un tiempo precioso. En cualquier caso todavía avanzan, inexorables, las manecillas del reloj.



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Autor: Armando Añel

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Escritor, periodista y editor. Reside en Miami, Florida.
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