Actualizado: 13/07/2020 12:18
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Economía

La peor zafra en 102 años

Con un promedio de 1,2 millones de toneladas métricas de azúcar en 2006, la otrora primera industria continúa cuesta abajo.

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En 1792, Francisco de Arango y Parreño, en su famoso Discurso sobre la agricultura de La Habana y medios de fomentarla, realizó un riguroso análisis de los "grandes males" que frenaban la productividad y propuso lo que consideró "grandes remedios". Discurso materializado en la proliferación de ingenios que, desde los caminos trazados por las vegas tabacaleras, se extendieron en todas direcciones hasta convertir Cuba en una gran plantación.

Para la solución del problema de la productividad, el sabio cubano Álvaro Reynoso y Valdés —laureado por la Academia de Ciencias de París— ocupó la dirección del Instituto de Investigaciones Químicas de La Habana. Reynoso, cuyo nombre se tomó para bautizar la actual "Tarea", dejó plasmado en su obra cumbre Ensayo sobre el cultivo de la caña de azúcar, publicada en 1862, un sistema integral de todas las operaciones relacionadas con el cultivo y la cosecha de la gramínea, cuya aplicación permitió a Cuba conservar la posición de primera productora y exportadora mundial del dulce hasta el siglo XX.

Como a principios del siglo XX

Efecto de esa labor centenaria, en 1903 la producción alcanzó el millón de toneladas; en 1925 se superaron los 5,3 millones; y en 1952 la Isla exhibió la fabulosa cifra de 7,2, cuando éramos menos de 6 millones de habitantes.

Luego, con un esfuerzo que dislocó toda la economía, en 1970 se produjeron algo más de 8,5 millones, cifra a la que se aproximaron las zafras de 1982 y 1990. A partir de ese momento se inició un decrecimiento desde algo más de 8 millones de toneladas hasta menos de 3,5 en 2001. Un monto similar al de 1918. Fue en ese momento en que se anunciaron la "Tarea Álvaro Reynoso" y el pronóstico de los seis millones de toneladas métricas.

Los promedios por diferentes fuentes, en los primeros cuatro años, han sido aproximadamente los siguientes: la zafra de 2003 arrojó sólo 2,10 millones de toneladas, un resultado inferior al promedio anual alcanzado en la segunda década del pasado siglo; la de 2004 llegó hasta 2,52 millones de toneladas; la de 2005, con un monto de 1,3 millones de toneladas, resultó la peor de los últimos cien años.

La zafra recién concluida en 2006, cuatro años después de haber sido implementada la "Tarea" —a juzgar por las cifras y por cientos aparecidos en la prensa oficial—, tuvo un monto calculado en algo más de 1,2 millones de toneladas métricas, por debajo nuevamente de la cifra del año precedente y algo similar a la alcanzada 102 años atrás.