Actualizado: 20/08/2019 5:32
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La política del 'fao'

El gobierno de Bush impide a Cuba ir al Clásico de Béisbol y se anota un punto ante el exilio duro. Castro gana por no presentación y pierden los amantes del deporte.

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Álvarez es el benefactor más notorio de Luis Posada Carriles, quien se encuentra detenido en una cárcel de inmigración en Texas, acusado de entrada ilegal en Estados Unidos. Las autoridades cubanas afirman que fue Álvarez quien introdujo clandestinamente a Posada en territorio norteamericano, utilizando la embarcación Santrina, que en marzo pasado llegó a Islas Mujeres, en México. Álvarez niega esta versión de los hechos, mientras Posada asegura que cruzó la frontera mexicana y luego tomó un autobús hasta Fort Lauderdale, en la Florida. La defensa de Álvarez y Mitat no ha logrado que el proceso sea traslado de Fort Lauderdale a Miami. Por su parte, las autoridades estadounidenses dicen que los casos Posada y Álvarez son completamente independientes, y que la firme decisión de encausar a Álvarez y Mitat obedece a las estrictas medidas de seguridad vigentes en la nación tras los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001. Tanto Álvarez como Mitat se han declarado inocentes de los cargos imputados. El pequeño arsenal incautado a los dos incluye desde arma automáticas —algunas con los nombres de serie borrados y una de procedencia desconocida— hasta granadas de mano, así como un lanza granadas, un silenciador y detonadores de explosivos.

A lo anterior se une un notable incremento en el tráfico de inmigrantes cubanos hacia Estados Unidos. Según datos del Servicio Guardacostas, 2.683 cubanos han sido interceptados en el mar este año, casi el doble del total alcanzado en 2004. La cifra es la mayor desde la Crisis de los Balseros de 1994. Por su parte, la Patrulla Fronteriza informó que unos 2.530 habían logrado llegar al sur de la Florida por vía marítima en el último año fiscal, que terminó en septiembre, en comparación con los 954 registrados en el año anterior. Un número creciente —la Patrulla Fronteriza logró contabilizar 6.744 al término del año fiscal— están entrando a este país a través de una ruta tortuosa, que incluye el cruce de la frontera con México, luego de desembarcar por la costa mexicana, en algunos casos luego de un largo recorrido que se origina en la Isla y pasa por Honduras.

Junto al incremento en las cifras, se ha producido un aumento de los choques violentos entre los Guardacostas y los refugiados. Al menos 39 personas han muerto este año en el estrecho de la Florida. Muchos en Miami se preguntan si el empeño de las autoridades norteamericanas por impedir el desembarco de los inmigrantes está poniendo en riesgo vidas inocentes. Al mismo tiempo, han aumentado las críticas a la administración de Bush por mantener vigente la política de "pies secos, pies mojados" de la época de Clinton, que otorga el asilo sólo a los que llegan a la costa norteamericana.

Más allá del ridículo, cabe preguntarse si la iniciativa del legislador cubanoamericano no es más que una bola de humo para desviar la atención de la comunidad sobre temas más candentes.

Un regalo para Castro

El veto a los peloteros cubanos ha producido también un enfrentamiento en el Congreso, con Díaz-Balart y una docena de legisladores afirmando que el permitir la participación de deportistas de la isla enviaría un mensaje erróneo al régimen castrista, mientras que más de 80 congresistas consideran que se debe permitir la participación de Cuba. No sólo la medida es rechazada por un creciente número de políticos norteamericanos. La Federación de Béisbol de Puerto Rico dijo que San Juan renunciaría a ser uno de los países sede del evento, en el caso de que al equipo procedente de la Cuba no se le permita jugar. Por su parte, La Habana ofreció donar el dinero que obtendría de su participación en el torneo a las víctimas del huracán Katrina en Nueva Orleans.


Castro en el estadioFoto

Castro en el antiguo Estadio del Cerro, actualmente 'Latinoamericano', antes de un partido frente a Venezuela. (AP)