Actualizado: 05/12/2019 10:02
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Clásico Mundial de Béisbol

Afición cubana critica la decisión de EE UU sobre el Clásico Mundial de Béisbol

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AFP/ La Habana. La afición cubana reaccionó este jueves con sorpresa e indignación ante la negativa del gobierno de Estados Unidos de otorgar la licencia para que la selección de béisbol de la Isla asista al Clásico Mundial.

"Nos desayunamos con eso, Cuba ya se estaba preparando para ir, es algo tremendamente injusto", comentaron a la AFP, visiblemente irritados, fanáticos a la pelota, en una cafetería capitalina.

La primera fase del Clásico Mundial se celebrará en Puerto Rico, Japón y el estado norteamericano de Florida.

Medios de prensa estadounidenses informaron que la negativa partió de la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, que alegó que Cuba podría tener ciertos beneficios económicos del campeonato.

Aunque la prensa cubana aún no ha publicado la información, la noticia ha sido propagada de boca en boca.

Para el habanero Wilfredo Rodríguez, gerente de una empresa de servicios, "el deporte es una cosa y la política es otra, no deberían ligarse; toda Cuba quería ver jugar a su equipo ante los verdaderos profesionales en una serie que iba a ser durísima, ahí si se iban a enfrentar a los mejores".

Un ingeniero informático de unos 25 años, Juan Ochoa, dijo que a pesar de que Cuba tardó en aceptar la invitación, "su equipo era considerado uno de los favoritos junto a Puerto Rico, Estados Unidos y Canadá", para el inédito torneo que agrupará a las estrellas de las Ligas Mayores en representación de sus países.

Después de un silencio oficial inicial, el propio Fidel Castro anunció el 23 de noviembre: "ahora mismo está este desafío, pues aceptamos", en alusión al evento, mientras que el titular del Comité Olímpico del país, José Ramón Fernández, aceptó que "el torneo puede impulsar el desarrollo del béisbol en el mundo".

Otro de los aficionados consultados por AFP, un mecánico de 40 años, dijo haberse enterado de la noticia por los canales extranjeros captados en la Isla de forma ilegal y consideró que Estados Unidos teme "que los cubanos ganen y paseen la bandera cubana en su propio territorio".

Por su parte, un arquitecto de 34 años que prefirió el anonimato lamentó la decisión, pero dijo "que le han puesto en bandeja de plata la cosa" a Castro, pues "al fin y al cabo, aquí conviene no ir, ya que saben que en Puerto Rico se iba a quedar (desertar) medio equipo".