Actualizado: 09/12/2019 13:16
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Sociedad

Mapa de la homofobia

Cronología de la represión y censura a homosexuales, travestis y transexuales en la Isla, desde 1962 hasta la fecha.

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1969

Abel Prieto Morales (padre del actual ministro de Cultura) publica en el número 113 de la revista Bohemia el artículo "La homosexualidad", en el que refiere: "los adultos homosexuales son numerosos, y están en todos los medios y en todas las profesiones; muchos son a la vez heterosexuales y homosexuales. El hecho no se reduce a reconocerlos ni a desconocerlos, sino a evitar que sean factores de contagio. Para ello, lo recomendable es, básicamente, procurar que no sean conductores de juventudes y tengan el menor contacto posible con la niñez que surge".

1971

Del 24 al 28 de abril se celebra en La Habana el I Congreso de Educación y Cultura. Las autoridades competentes concluyen que "no es permisible que por medio de la calidad artística reconocidos homosexuales ganen influencias que incidan en la formación de nuestra juventud (…) Se sugirió el estudio para la aplicación de las medidas que permitan la ubicación en otros organismos de aquellos que, siendo homosexuales, no deben tener relación directa en la formación de nuestra juventud desde una actividad artística o cultural…".

"Se debe evitar que ostenten una representación artística de nuestro país en el extranjero personas cuya moral no responda al prestigio de nuestra revolución. Solicitar penas severas para casos de corruptores de menores, depravados reincidentes y elementos antisociales irreductibles".

El Comandante en Jefe y primer ministro Fidel Castro asiste a algunas de las sesiones en el Congreso y José Ramón Fernández, ministro de Educación, comparece en la televisión y explica las posiciones tomadas.

Se producen despidos de artistas e intelectuales "de vida amoral, extravagante o escandalosa". De semejantes despidos se salvan el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), Casa de las Américas y el Ballet Nacional de Cuba, bajo el amparo ofrecido por la dirección de Alfredo Guevara, Haydée Santamaría y Alicia Alonso, respectivamente.

1974

En marzo, se aprueba la Ley 1267, que modifica la Ley 1166, de Justicia Laboral, a la que se agrega el inciso J, relativo a "El homosexualismo ostensible y otras conductas socialmente reprobables que proyectándose públicamente, incidan nocivamente en la educación, conciencia y sentimientos públicos y en especial de la niñez y la juventud por parte de quienes desarrollen actividades culturales o artístico-recreativas desde centros de exhibición o difusión". La Ley 1267 lleva la rúbrica del presidente Osvaldo Dorticós y del primer ministro, Fidel Castro.

1975

El Tribunal Supremo invalida la Resolución número 3 del Consejo de Cultura, por la que se acordaron los parámetros que limitaban el empleo a los homosexuales en el arte y la educación. Se restituyen los empleos a los artistas e intelectuales cesantes por aquella resolución.

1980

Entre abril y septiembre, durante el éxodo del Mariel, alrededor de 125.000 cubanos abandonan la Isla con dirección a Estados Unidos. El gobierno cubano deporta a enfermos mentales y presos comunes. Alentados por las autoridades de la Isla, se realizan actos de repudio en contra de los que se quieren ir. Los homosexuales, catalogados como antisociales, son incluidos en la nómina de "indeseables, apátridas y lumpens".
1984

El 12 de septiembre se estrena en el Festival Internacional de Cine de Toronto, el documental Conducta Impropia, de Néstor Almendros y Orlando Jiménez Leal. El filme examina las persecuciones sufridas por los homosexuales y artistas cubanos. Se incluyen entrevistas a José Mario, Martha Frayde, René Ariza, Reinaldo Arenas, Guillermo Cabrera Infante, Juan Goytisolo, Susan Sontag, Ana María Simo y Heberto Padilla, entre otros.

1986

En abril se crea el Sanatorio de San Antonio de las Vegas, en las afueras de La Habana, el primer sidatorio creado por las autoridades de salud pública y donde, con régimen de reclusión obligatoria, se atiende a los seropositivos y enfermos de sida.

Se imponen test analíticos a las personas que integran los grupos de riesgo, sobre todo a quienes ejercen la prostitución con extranjeros, "como medida para evitar el contagio de la población". No se ofrecen garantías de confidencialidad sobre los resultados de los análisis de sangre. Los seropositivos pierden el derecho al trabajo, aunque reciben una pensión. Para salir del sanatorio, en régimen de visita a familiares o por otras razones, deben solicitar un permiso especial. El gobierno no ofrece cifras de los casos de "internacionalistas" y ex combatientes de la guerra de Angola que son seropositivos. Tal régimen de reclusión obligatoria sería condenado por varios organismos internacionales de derechos humanos.