Actualizado: 17/10/2017 10:31
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Habana Abierta: El regreso

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La presentación del último disco de Habana Abierta, Boomerang, en la emblemática sala madrileña Calle 54, fue por todo lo alto. Entre el bullicio característico de este tipo de evento, de catering y flash, de bebida, música y muchas cosas más, se encontraba uno con caras del mundo musical, el cine, el espectáculo y de los medios de comunicación más importantes.

Las palabras de Fernando Trueba y Nat Chediak sobre el nacimiento y desarrollo de este último disco, dieron algunas pistas de por qué creyeron en esta forma de hacer música cubana. De ellas se desprendía que la apuesta por el proyecto era militante y explícita.

Esta magnífica presentación eclipsó el hecho de que hubo que esperar casi seis años, después de su anterior disco ( 24 Horas, 1999), para que Habana Abierta volviera a la carga, con energías renovadas. El nuevo CD ha sido editado entre Emi Music y Calle 54 Récords.

En los vertiginosos tiempos que corren, seis años fuera de la música pueden ser un golpe demoledor para la continuidad de cualquier formación musical. Por eso resulta doblemente alentador que el grupo haya logrado recomponer sus energías para lanzar este Boomerang como su último reto musical, o —algunos de sus miembros así lo consideran— como una flecha lanzada al infinito para que la coja quien pueda. Considerando esto, cabe preguntar: ¿Por qué ha sido necesario tanto tiempo?

Habana Abierta ha tropezado durante estos años con obstáculos variados. Seguramente el más importante de todos ellos ha sido la incomprensión de su trabajo por buena parte del mercado musical español. Fue algo tan evidente en la actitud de las discográficas, que Boris Larramendi no tiene reparos en decir: "no nos contrataban, nos echaron porque no vendíamos discos en España".

Según Vanito Caballero, esto no fue más que el efecto de que "BMG, como productora anterior, nunca tuvo claro cuál era realmente la propuesta de nuestra música". Es algo que ha marcado sustancialmente la carrera de este proyecto, en su presencia dentro del mercado español. No es casual entonces que Boomerang haya sido cocinado del otro lado del Atlántico por Chediak, gran personaje de la música latina en Estado Unidos.

En sus proyectos se han visto involucrados músicos como Bebo Valdés, que fuera premiado con dos Grammy por El arte del sabor, y que ahora acompaña a Boris Larramendi cerrando el disco Boomerangcon un piano de sonido exquisito, en la canción Siempre happy.

Generando entendimiento

Está claro que este Boomerang de Habana Abierta, con su poderío expresivo, es fruto de una especie de collage musical, tanto por la variedad de sonidos como por la diferencia de estilos de cada uno de sus componentes. Sonidos que, conformados a partir de la reactualización de los géneros de la música popular cubana, realizan muy buenas conexiones rítmicas con las tendencias más actuales de la música internacional.

La sensación que queda después de escuchar este último disco de Habana Abierta, no es sólo la de un meditado esfuerzo de producción enfocado a reflejar la agrupación en su variedad de registro; sino también la creación, en medio de todo ello, de un espacio que genere su entendimiento, más allá de cualquier frontera.

A pesar de este largo "silencio" de casi seis años, Habana Abierta se ha mantenido trabajando, a veces en situaciones muy difíciles, tanto de manera individual como en grupo.

"Nosotros —dice Alejandro Gutiérrez— nunca hemos parado". En realidad, Habana Abierta como proyecto de grupo, e individualmente, no ha parado. Ahí están los discos de Kelvis Ochoa, titulado con su nombre y editado en 2001, al que siguieron el de Boris Larramendi ( Yo no tengo la culpa, 2002) y, más recientemente, el de Luis Alberto Barbería, en 2003.

En todos ellos hubo —como era de esperar— colaboraciones musicales y actuaciones de Habana Abierta por media España. Es decir, que todos estos trabajos han mantenido vivo el pulso del proyecto de grupo y, además, sirvieron como plataforma para que la presencia de su sonido, en el ámbito musical español, no se olvidara.

Del mismo modo, los integrantes que no han sacado discos, como son los casos de Andy Villalón, Vanito Caballero, José Luis Medina, Pepe del Valle y Alejandro Gutiérrez, tienen en el gatillo sus respectivos trabajos, en espera de que la fortuna sople en su dirección.

El disco Boomerang, que es también el título de la excelente canción de Vanito, puede ser un relanzamiento de Habana Abierta después de la ausencia; pero, sobre todo, puede convertirse en la punta de lanza que abra el camino de los excelentes trabajos individuales que aún esperan emerger de las gavetas.