Actualizado: 18/10/2021 10:15
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La cara oculta del deporte

Medallas de oro y rostros de bronce, de Omar Claro.

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El primer libro del periodista deportivo cubano Omar Claro, Medallas de oro y rostros de bronce (Canadá, Editorial Trafford, pp. 147, 2006), desenvuelve con amenidad, sencillez y apasionada objetividad periodística la cara oculta de una de las más antiguas actividades humanas: el deporte.

Nacido como parte de rituales ancestrales, donde se confundían motivos religiosos, militares y lúdicos, esta ceremonia pública se ha adueñado en el mundo moderno de una función predominantemente política, mezclada con los sinuosos avatares de las identidades nacionales. A menudo no exento de especulaciones económicas y de socorrida catarsis social, el deporte todavía trata de sobrevivir como un espacio público desinteresado, donde suelen manifestarse significativos aspectos psicosociales de las diferentes comunidades humanas.

Un poeta cubano, Emilio García Montiel, no desconoce estas condicionantes cuando en uno de sus más sugerentes poemas, Los stadiums, escribe: "En un stadium no se juega el destino del país, pero sí su nostalgia".

En otro texto similar, Un día de inocencia, asedia importantes lecturas simbólicas de la historia reciente de Cuba, con motivo de la suspensión de un pelotero insular, Rey Vicente Anglada: "Yo recuerdo a los hombres en el momento mejor de mi caída. / En el momento de llamarme con simpleza Juan o Rey. / De no sentirnos héroes o traidores. / De no llegar al fin", pero que, por ejemplo, puede servir como interesante lectura del trasfondo humano de tantas esperanzas cumplidas o fallidas de muchos peloteros cubanos que emigran hacia Estados Unidos.

Precisamente, Omar Claro acentuará en su libro las relaciones ocultas del deporte con la política, sobre todo con la política doméstica y también con la imagen que quiere proyectar para el exterior el régimen totalitario cubano, aunque no desdeña analizar con crudeza y sagacidad los espurios motivos que corrompen, por ejemplo, el boxeo profesional.

Diferentes motivaciones políticas, no exentas de tramas casi de espionaje —como en el poco conocido mundo subterráneo del ajedrez insular del pasado siglo—, se mezclan con historias individuales de deportista famosos como Teofilo Stevenson o Javier Sotomayor, donde las mencionadas motivaciones políticas se entremezclan con las pasiones humanas, demasiado humanas, de estos u otros deportistas.

Tras la imagen populista de Fidel Castro o Hugo Chávez jugando al béisbol, se desenvuelve la vida cotidiana de deportistas y simples aficionados al deporte, imantados por diferentes necesidades y expectativas humanas que, como en una novela negra de Leonardo Padura, pueden revelar el trasfondo trágico de una sociedad, "como en una película de guerra" o "de corrupción moral", enfatizo citando de nuevo al poeta García Montiel.

Para los amantes del deporte, este libro de Omar Claro despertará nostalgias, develará secretos de "famosos", desmontará mitos nacionales e internacionales, y resultará, sobre todo, una amena y aleccionadora lectura sobre ese juego que todos queremos inocente y que tantas veces es un espejo claro o difuso de nuestra maravillosa y terrible condición humana.