Actualizado: 19/05/2024 23:18
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Josefina Méndez, Ballet Nacional de Cuba

Fallece Josefina Méndez, una de las cuatro joyas del Ballet Nacional de Cuba

La bailarina murió el viernes en La Habana a los 65 años tras 'una larga enfermedad', informaron los medios oficialistas.

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AFP/ La Habana. Entre llantos, flores y una camada de bailarines, fue despedida este sábado Josefina Méndez, una de las "cuatro joyas" del Ballet Nacional de Cuba, quien falleció el viernes en La Habana a los 65 años tras "una larga enfermedad", informaron los medios oficialistas.

Según Prensa Latina, la bailarina tuvo su salud "seriamente quebrantada en los últimos tiempos".

"Es una gran pérdida para nosotros, el país, y a nivel internacional, porque fue una gran figura mundial de la danza. Fue una de las cuatro joyas, era una mujer encantadora, elegante, que nos entregó todo. Es un dolor grandísimo", declaró a la AFP Viengsay Valdés, destacada bailarina profesional de 28 años.

Pupila de Alicia Alonso, integró el cuarteto de primeras bailarinas de la compañía que el crítico inglés Arnold Haskell, inmortalizó como "las cuatro joyas": Méndez, Loipa Araújo, Aurora Bosch y Mirta Plá, quien murió de cáncer a los 63 años, el 21 de septiembre de 2003, en España, donde ejercía la docencia.

"Nos insuflaba todo su arte, tenía una magia increíble para transmitirnos sus caracterizaciones, del personaje, de los estilos. Nunca voy a olvidar el último ballet que trabajamos juntas, que fue Don Quijote", afirmó Sadaise Arencibia, bailarina principal de la compañía, con la voz entrecortada.

El octogenario Fernando Alonso, fundador de la Escuela de Ballet, lamentó la pérdida de "una gran ensayadora y una gran maestra, porque no es profesora, sino maestra la que enseña más allá de su profesión".

Las "cuatro joyas" fueron honradas con la condición de miembro de Mérito de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), en septiembre de 2005, ocasión en que Méndez comentó que "es una gran dicha de la vida recibir un homenaje por algo que a uno le gusta hacer".

Como primeras bailarinas desde los años sesenta, actuaron en los más importantes teatros de América, Europa y Asia, con un vasto repertorio que incluyó roles protagónicos de grandes clásicos, además de El lago de los cisnes, Giselle y Coppelia, así como obras contemporáneas.

Dedicada a la docencia tras su retiro de los escenarios, Méndez dedicó toda su vida al ballet, donde comenzó muy joven, en la década los años cincuenta, y fue Premio Nacional de Danza 2003.

Ingrid Álvarez, estudiante de la Escuela Cubana de Ballet, contó a la AFP que fue a Josefina a quien dijo, cuando tenía tres años y medio, que quería ser como ella.

"Es un orgullo para cualquier cubano, no sólo para los amantes del ballet. Yo me levanté temprano y vine a decirle adiós", afirmó Marladys Pego, una estudiante de derecho de 23 años.