Actualizado: 03/06/2020 20:08
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Argentina

Kirchner, Bonasso y el NOAL

Buenos Aires perdió una oportunidad para criticar a La Habana y a los No Alineados por su complicidad con la dictadura militar.

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Del 11 al 16 de septiembre se realizó la Cumbre de Países No Alineados en La Habana, lo cual hubiese sido una ocasión ideal para que el gobierno del presidente argentino Néstor Kirchner le exigiera públicamente un mea culpa a Cuba y al NOAL por la complicidad con la dictadura militar argentina.

Al respecto, parece escapar a la memoria de varios funcionarios del gobierno, legisladores, periodistas y activistas de derechos humanos de Argentina el hecho de que el régimen de Fidel Castro fue un actor decisivo para bloquear la condena a la dictadura militar argentina en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, para lo cual operó junto a los países del Movimiento de No Alineados y del extinto bloque socialista, evitando la condena internacional promovida por Estados Unidos.

Asimismo, vale la pena recordar que mientras en Argentina se perseguía, detenía y asesinaba a personas por motivos políticos, el régimen cubano invitó al dictador Jorge Rafael Videla a participar de la sexta Cumbre de Países No Alineados, que se realizó en La Habana en el año 1979, a la que finalmente asistió en su representación el comodoro Carlos Cavandoli, funcionario de la cancillería.

A pesar de su oposición ideológica a los objetivos no alineados, la junta militar argentina se había mantenido en el NOAL para obtener el respaldo de un grupo numéricamente importante en cuestiones como los derechos humanos y las Islas Malvinas. Y su pragmatismo fue recompensado en 1979, como lo reconoció más tarde un informe de la Cancillería de la República Argentina:

"La evolución de la participación argentina en el Movimiento demuestra que ha sido como consecuencia de una actividad diplomática positiva y fértil que la República pudo lograr los apoyos necesarios para un tratamiento decoroso del caso argentino en la Comisión de Derechos Humanos, como consecuencia de la decidida actuación en su favor de los miembros No Alineados de la Comisión. Ello se puso de manifiesto en el 35° Período de Sesiones (febrero de 1979), poco tiempo después de la concurrencia del Ministro de Relaciones Exteriores, Vicealmirante Oscar Antonio Montes, a la Conferencia de Cancilleres realizada en Belgrado en julio de 1978".

Pinochet sí, Videla no

En una investigación académica realizada por Kezia McKeague se documenta la complicidad del régimen de Fidel Castro con la dictadura militar argentina y se destaca la diferencia que hubo respecto a la dictadura de Pinochet.

Allí, McKeague señala que "las múltiples fuentes de cooperación cubano-argentina pueden comprenderse mejor examinando el contraste con la política cubana hacia Chile. El régimen militar chileno se convirtió en paria de Naciones Unidas, sujeto a investigaciones específicas del país y a varias condenas públicas. Cuba, junto con el resto del bloque socialista y de la mayoría de los países no alineados, votó consistentemente a favor de esas resoluciones condenatorias. La diferencia con Argentina no se relacionaba con los derechos humanos de los dos países, dado que la represión en Argentina fue incluso de mayor alcance (aunque más oculta) que en Chile".

Lo anterior quedó muy claro con motivo del inicio de las primeras sesiones del flamante Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, donde varios representantes expusieron en Ginebra en el "Segmento de alto nivel", entre el 19 y el 30 de junio de 2006. Al respecto, vale la pena destacar las intervenciones de Paulina Veloso, ministra secretaria de la Presidencia de Chile, y de Jorge Taiana, canciller de la República Argentina.


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