Actualizado: 05/12/2022 11:09
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Palestina

¿Las armas o los votos?

Tras ganar sorpresivamente las elecciones, Hamas tiene en sus manos radicalizar o moderar el conflicto.

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Esto implicaría la retirada de parte de Cisjordania y el desmantelamiento de algunas colonias. Israel debe hacer concesiones territoriales, insistió. "Para garantizar la mayoría judía, no podemos seguir conservando los territorios en los que viven los palestinos y debemos crear una división entre ambas entidades", afirmó Olmert.

En las consultas de los expertos del gobierno israelí, la opinión generalizada es que la victoria de Hamas devuelve a la región a los días previos a los acuerdos de Oslo de 1993, cuando Israel no tenía interlocutor. En el ejército israelí están convencidos de que el significado de la victoria de Hamas es, a largo plazo, una Intifada generalizada.

En el Shin Bet (servicios de seguridad internos), en cambio, expresan un cauto optimismo. Según ellos, siendo parte del establishment palestino, Hamas sufrirá presiones que moderarán sus posiciones. "Hamas mantendrá la tregua durante los próximos meses. Deben decidir ahora si fijan su mirada en Irán o en los intereses del pueblo palestino", declaró Avi Dijter, ex jefe del Shin Bet, en la reunión del gabinete para asuntos de seguridad.

Los dirigentes de Hamas

Lo cierto es que tanto la Unión Europea como los gobiernos de Estados Unidos e Israel no podrán desconocer esta nueva realidad y quizás hasta negocien con los dirigentes de Hamas.

Jaled Mechal, de 48 años, y actualmente residente en Damasco, puede resultar una pieza clave en este proceso. Mechal es uno de los máximos dirigentes de Hamas. En una conferencia de prensa, ofrecida el pasado sábado en la capital de Siria, fue más elocuente en lo que calló que en lo que dijo: se negó a responder claramente a las preguntas de si pensaba reconocer a Israel o renunciar a la violencia.

Muy significativa igualmente fue la elección de Damasco para su primera comparecencia, pues la capital siria es, en el mundo árabe, la más dura ante Israel y la menos dispuesta a concesiones con el vecino hebreo, además de acoger a numerosos grupos palestinos de la "línea dura".

"Mientras estemos bajo la ocupación, la resistencia —no dijo 'violencia'— es nuestro derecho; la resistencia es un derecho legítimo que pensamos practicar y proteger. Hemos triunfado en la resistencia y ahora vamos a triunfar en las reformas (políticas)", dijo Mechal, miembro de la dirección colegiada del movimiento. "Si hay quien menciona el tema de atacar a civiles, hemos dicho y decimos que cuando nuestro enemigo deje de atacar a civiles, nosotros también lo haremos", dijo, en línea con el discurso habitual del movimiento.