Actualizado: 25/01/2023 23:47
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Abbacadabra o la ventaja de ser una leyenda

Cuarenta años después del inicio de su fama internacional y más de treinta de haberse disuelto, el grupo sueco mantiene su condición de icono musical atemporal

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En el lenguaje coloquial, la frase tener un Waterloo tiene una connotación negativa, pues es sinónimo de sufrir una derrota. No obstante, existe un hecho en el cual el significado de esa expresión se trasmutó, por una vez, en otro totalmente distinto. Ocurrió el 6 de abril de 1974 y se debió a cuatro chicos suecos. El escenario fue el teatro The Dome, en Brighton, al sur de Inglaterra. Esa noche se celebraba allí la decimonovena edición del Festival Eurovisión, en el cual el cuarteto representaba a su país.

De acuerdo a las apuestas, los favoritos eran la australiana Olivia Newton-John, representante de Inglaterra, y los holandeses Mouth & McNeal. Uno de los integrantes del cuarteto sueco recordó después: “Lo peor fue la hora de las votaciones. Creo que fueron los minutos más largos de mi vida. Hubo un momento en el que la victoria se nos iba de las manos. Me quité la chaqueta y me senté en una silla. De repente, Finlandia nos dio cinco puntos y nos pusimos en cabeza. Cuando Suiza también nos dio cinco puntos, aquello fue la locura”. Finalmente, Katie Boyle, la presentadora, anunció que Waterloo era la canción ganadora. El triunfo rompió varios estereotipos del festival y sobre todo sirvió para catapultar a la fama al mítico grupo ABBA. Fue el inicio de la que hasta hoy es una de las carreras musicales más exitosas. Y a propósito de Eurovisión, en el año 2005, para celebrar sus cincuenta años, se realizó un concurso para escoger la mejor canción de todas las premiadas. La triunfadora fue, una vez más, Waterloo.

En realidad, aquel no era el primer intento del grupo de representar a Suecia en Eurovisión. Antes lo habían hecho sin suerte en dos ocasiones, así que en su caso se cumplió eso de que a la tercera va la vencida. Los cuatro contaban individualmente con varios años de trayectorias en la música, pero fue en 1966 cuando empezó a cobrar forma lo que después daría lugar al grupo. Ese año fue cuando Björn Ulvaeus (1945) y Benny Anderson (1946) comenzaron a trabajar juntos. En 1969 se les unieron Agnetha Fälkstong (1950) y Anni-Frid Lyngtad (1945), que se convertirían en las vocalistas, además de pasar a ser las respectivas parejas de Björn y Benny.

En 1972 lanzaron su primer sencillo, People need love, bajo el nombre de Björn, Agnettta, Benny & Anni-Frid. Alcanzó el número 2 en Suecia y fue muy popular en el resto de los países escandinavos. Al año siguiente intentaron ser elegidos para Eurovisión con Ring, Ring, que quedó en tercer lugar. No obstante, el tema fue número 1 en Suecia y luego, en la versión en inglés, en Holanda, Austria, Bélgica y Sudáfrica. Pero el éxito con que soñaban no acababa de llegar. Eso no se empezaría a cumplir hasta 1974, cuando desembarcaron en Brighton. Allí concursaron con el acrónimo del nombre de los cuatro integrantes. Por cierto, para usarlo tuvieron que solicitar permiso a una gran fábrica sueca de arenques ahumados, que se llamaba así.

El triunfo en Eurovisión les dio la oportunidad de viajar por toda Europa y presentarse en importantes programas de televisión. Waterloo llegó al primer puesto en los países que visitaban, y en Estados Unidos escaló al número 6. Comenzaba así la trayectoria del grupo de más éxito comercial de la década de los 70, que dominó las listas de 1975 a 1982. Eso los ha situado en el cuarto lugar entre los artistas que más discos han vendido, después de Elvis Presley, The Beatles y Michael Jackson. Sus ventas superan los 370 millones de copias.

ABBA fue además el primer grupo europeo en tener éxito en países de habla inglesa como Sudáfrica, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y, en menor medida, Estados Unidos. Particularmente en Australia tuvieron una gran aceptación popular, algo que ha sido reflejado en filmes como La boda de Muriel y Priscilla, la reina del desierto. La trasmisión por la pequeña pantalla de The Best of ABBA, el 20 de marzo de 1976, película rodada durante la visita del grupo, fue vista por el 54 por ciento de la teleaudiencia, un récord no superado hasta hoy. Asimismo en cada casa de Suecia hay un disco de ABBA. Una de cada tres lo tiene en Australia y una de cada diez en Inglaterra. En este último país, una encuesta reciente arrojó que ABBA fue la banda más votada por los británicos para que vuelva a tocar en vivo.

En 1975, el grupo lanzó un disco con nuevos temas. Entre ellos estaban S. O. S., I Do, I Do, I Do y Mamma mia, que contribuyeron a que la popularidad que alcanzaron con Waterloo se incrementara. En los años siguientes, su discografía sumó nuevos títulos, compuestos todos por Benny y Björn, y que les dieron la condición de superestrellas. En apenas diez años, crearon un estilo propio, basado en composiciones pegadizas, letras sencillas, sonido distintivo y una buena armonía de las voces femeninas. Algunos críticos les acusaron de que sus temas eran tontos y carentes de mensaje. Ellos estuvieron de acuerdo en que eran simples, pero afirmaron que las letras estaban escritas para acompañar melodías pop con el amor como tema principal. En todo caso, habría que preguntarse qué tiene la música de ABBA para que artistas como Bruce Springsteen, Elvis Costello, Alan Parsons, Meat Loaf, Erasure, The Christians y U2 declaren ser sus fans.

Nunca más se han vuelto a reunir

Pero cuando estaban en la cima de su popularidad, los dos matrimonios empezaron a disolverse. Björn y Agnetha anunciaron su divorcio en 1979; Benny y Frida, en 1981. Eso se había ido reflejando en la música del grupo, a través de unas letras que hablaban de la separación de la pareja y de la soledad. Asimismo en esos años sus canciones incorporaron otros asuntos (la vejez, las dictaduras de izquierda, el padre que ve crecer a su hija, el miedo a la guerra). Algo que se pone de manifiesto en un álbum como The Visitors (1981), el más ambicioso de toda su carrera. Esa exploración de territorios oscuros, dramáticos e introspectivos no era lo que se esperaba de un grupo pop. De ahí que el disco tuviese una mala recepción comercial y crítica.

En 1982, ABBA anunció su separación. Pero el grupo de hecho ya estaba disuelto, desde el momento en que cada uno tenía sus proyectos personales y sus carreras en solitario. Benny y Björn continuaron trabajando juntos, como promotores y productores de varios grupos, así como en la producción de musicales. El más famoso ha sido Mamma Mia! (1999), el más longevo de la historia teatral de Londres, y también el más exitoso (50 millones de espectadores). En 2008 fue llevado al cine, con estrellas como Meryl Streep, Pierce Brosnan y Collin Firth. La última aparición pública de los cuatro exintegrantes del grupo fue precisamente durante el estreno del filme.

Frida lanzó en 1982 el disco Something going on, de la mano de Phil Collins. El tema de igual título fue un éxito en Europa. Su último disco, Djuba Andetag, es de 1996. Agnetha hizo lo mismo y en 1983 sacó Wrap your arms around me, al cual siguió Eyes of a Woman (1985). En 1987, tras I stand alone, cayó en una depresión de la cual salió al cabo de dos años. Su último trabajo discográfico es My Colouring Book.

Pero aunque nunca más se han vuelto a reunir, las canciones de ABBA siguen produciendo beneficios. En 1992 salió al mercado ABBA Gold, un recopilatorio con 19 de sus éxitos remasterizados. En los primeros seis meses se vendieron 4 millones de copias, una cifra nada mal para un grupo que llevaba diez años disuelto. Ese mismo año, Erasure escaló al número 1 en Inglaterra con Abba-esque, un disco basado en la música de los suecos. En 1993 apareció More ABBA Hits, con 20 temas entre los cuales hay algunos tan estupendos como Angeleyes, I Do, I Do, I Do, Our Last Summer y When all is said and done. En 1999, cuatro jóvenes grabaron A Teens. The ABBA Generation, donde homenajearon a sus compatriotas con versiones de 11 de sus canciones. Y en 2006, Madonna usó la melodía de Gimme, Gimme, Gimme en Hung Up, tema con el cual alcanzó el primer puesto en varios países.

Más de tres décadas después de que se disolvieran, el grupo sueco mantiene su condición de icono musical atemporal. Lejos de haber muerto, la abbamanía ha renacido en los últimos años. Aparte de las recopilaciones, las versiones y los musicales, la mejor prueba es la apertura, en mayo de 2013, de ABBA. The Museum. Un año después de haberse inaugurado, es ya la tercera atracción más popular de Suecia y la cifra de personas que lo han visitado supera el medio millón.

El museo está ubicado en el centro de Estocolmo, en un viejo edificio de tres pisos donde estuvo la Aduana Sueca de Sodelmalm. Surgió de la exposición ABBA World, que entre los años 2009 y 2011 se vio en Budapest, Londres, Praga, Melbourne y Sydney. En el museo se exponen fotos, premios, instrumentos, cartas de fans y otros objetos pertenecientes al grupo. Benny, Frida, Björn y Agnetha colaboraron a armar la colección. También lo hizo Annemarie Holling, diseñadora de sus zapatos de plataforma y de sus famosos y estrafalarios trajes, que tenían un toque entre hortera y kitsch (la culpa de ello se debía los impuestos: tenía que quedar bien claro que eran solo para actuar).

Los visitantes del museo pueden cantar y bailar en un escenario con hologramas de los cuatro artistas. Asimismo existen unas cabinas de karaoke, donde los fans pueden desahogarse cantando Dancing Queen, Fernando, Super Trouper, Chiquitita… Hay también un teléfono rojo cuyo número solo tienen Benny, Frida, Björn y Agnetha. De vez en cuando, alguno de ellos llama para sorprender al visitante que lo descuelga. El primero que lo hizo fue un uruguayo, y es fácil suponer lo jubiloso que estaba.

Para aquellos fans para quienes el recorrido por el museo no sea suficiente, hay más opciones. Pueden hacer el ABBA Boat Tour o bien el ABBA Walk Tour, donde se muestran los lugares de Estocolmo relacionados con la historia del grupo. Junto con el de Milleniumde Stieg Larsson, esos dos paseos están entre los más solicitados por los turistas que visitan la capital sueca.

Como se puede ver, el fenómeno ABBA está más vivo que nunca. Es una de las ventajas que tienen las leyendas musicales.

ABBA en quince canciones

  1. Waterloo (1974). Aunque barajaron varias opciones para ir a Eurovisión, al final el grupo se decantó por esta composición de ritmo pop directo, rápido y atractivo. Acorde con ello, le dieron un título familiar en todo el mundo. Para la prensa, sin embargo, era una canción demasiado agresiva, demasiado rockera y no suficientemente eurovisiva. Con el colosal impulso del triunfo en Brighton, el tema fue derecho al número 1 en Irlanda, Suiza, Finlandia, RFA, Bélgica, Francia, España, Holanda.
  2. S. O. S. (1975). Una de las canciones que sirvió para que el grupo se sacudiera el estigma de Eurovisión. Historia de una mujer abandonada que ruega a su expareja que la salve de la soledad. Benny y Björn lograron lo que se convertiría en una de sus fórmulas: transformar una historia dramática en un tema de música disco. Fue una de las primeras composiciones de ABBA en tener un video-clip. Al igual que muchos otros, lo dirigió el oscarizado Lasse Hallstrom. Su título “internacional” contribuyó a que S.O.S. fuera un hit global. En 1977, Glen Matlock, bajista de los Sex Pistols, recicló la introducción en Pretty Vacant.
  3. Mamma Mia (1975). Una de las introducciones más fácilmente reconocibles del grupo. Letra sobre amor y, simultáneamente, aversión por la misma persona. Soberbio arreglo de cuerdas y una producción cercana a lo perfecto. Éxito unánime, incluso en Inglaterra, donde la prensa estaba segura de que ABBA no pasaría del triunfo en Eurovisión.
  4. Fernando (1976). Balada romántica, acerca de dos orgullosos veteranos de la guerra de México y Estados Unidos. Canción elegante y con una delicadeza bien balanceada. Originalmente fue escrita para Frida, quien la grabó en sueco para su disco en solitario. El grupo la cantó después en inglés, con una letra completamente distinta. Número 1 en una docena de países. En Australia lo fue por 14 semanas, superando el éxito de Hey Jude.
  5. Dancing Queen (1976). La canción más verdaderamente popular de ABBA y su single más vendido. Letra graciosamente audaz sobre una chica de 17 años en un night-club, que disfruta consigo misma y se olvida de quienes la rodean. Frida confesó que es su canción favorita. En la década de los 70, fue adoptada por la comunidad gay como uno de sus temas. Tuvo una larga gestación y es una de sus producciones más ambiciosas del grupo. Fue número 1 en todas partes y primer y único tema del grupo que alcanzó ese puesto en Estados Unidos. En Suecia lo ocupó durante 14 semanas. De acuerdo a Media Traffic, es la 33ª canción más exitosa de la historia.
  6. Knowing Me, Knowing You (1977). Su título original era Number One, Number One. Relata la separación de una pareja, tras una larga relación. Tema este al que el grupo luego volvería en The Winner takes it all, One of us, When is Said and Done, One Man, One Woman. Según declaró Benny, es una de sus canciones favoritas.
  7. Money, Money, Money (1977). Tema que tiene cierto parentesco con el Money, Money de Cabaret. Adelantaba las pretensiones de Benny y Björn de aspirar más tarde a escribir su propio musical. Sobre esa canción, el primero comentó: “Se puede decir que está construida como un número para el escenario. Me imagino a alguien haciéndola, no necesariamente nosotros. Alguien parado sobre una plataforma, que canta la letra”. Su tema es la persecución del dinero: un obrero fantasea ser un hombre rico, que va a sitios glamorosos como Mónaco y Las Vegas. Un lector de la Universidad de Cambridge escribió su tesis sobre “Construction in the Songs of ABBA”, y considera este tema “una obra maestra”.
  8. Take a Chance on Me (1978). Primero se llamó Billy Boy. Las dos chicas la empiezan cantando a capela. Agnetha se destaca con un gran poder vocal. Otro de los hits mundiales del grupo.
  9. Chiquitita (1979). Tuvo inicialmente varios títulos, uno de los cuales era In the arms of Rosalita. Suave canción de cuna, en la que la guitarra española le da más sabor latino. Grabaron una versión completa en castellano, aunque ni Agnetha ni Frida lo hablan. Fue especialmente popular en América Latina. En México permaneció en el primer puesto durante ¡32 semanas!
  10. Does your mother know (1979). Combinación de glam y música disco, con aires rockeros. Se inicia con unos segundos de percusión militar, para de inmediato dar entrada a los frenéticos rizos de las guitarras y el visceral sonido electrónico. En la letra, un hombre adulto responde a las insinuaciones de una joven precozmente sexual. El tipo se siente tentado, pero opta por declinar caballerosamente la oferta de la Lolita. Por tal razón, fue cantada por Björn. Puede haber sorprendido a algunos de los fans del grupo, y por eso no alcanzó el éxito de grabaciones anteriores.
  11. Voulez-vous (1979). Björn tomó el título del famoso éxito de Lady Marmalade, pero le eliminó la referencia a la promiscuidad sexual. En lugar de eso, ubicó la canción en un night-club. Se escuchó mucho en los clubs gays en la era post-Stonewall y pre-sida. La frase ser “master of the scene”, fue ampliamente interpretada como tomar la libertad en la “gay scene”. Se convirtió así en liberadora una canción cuya letra habla de una situación frustrante: “and here we go again, we know the start, we know the end”.
  12. The Winner Takes it All (1980). Es la letra más sofisticada compuesta por Björn. Se basa, en parte, en experiencias autobiográficas, pues para entonces él estaba separado de Agnetha. Habla, desde el punto de vista de su expareja, de un hombre que ha iniciado una nueva relación. La reflexiva y devastadora letra y la interpretación de una Agnetha que se derrumba, tienen un complemento ideal en el piano de Benny. El tema era un reflejo de la situación emocional que entonces vivían los cuatro integrantes del grupo.
  13. Super Trouper (1980). Probablemente ABBA es el único grupo de la historia de la música popular que ha escrito un tema cuyo título es la marca de un foco de luces norteamericano. Se usa para seguir a un artista en el escenario y es manipulado por un operador. Una cantante está de gira y quisiera estar en los brazos de su amor. Y espera que cuando las luces alumbren al público, lo verá allí. Velada alusión a la resistencia a las giras y a las actuaciones en vivo que, para entonces, sentían los integrantes del grupo. Como solista, Frida logra un perfecto balance entre la belleza de la melodía y el contenido de la letra. La frase “feeling like a number one”, fue nuevamente profética de la acogida que iba a tener la canción.
  14. Our Last Summer (1980). Surgida del breve romance que Björn vivió con una chica que conoció en París, cuando era adolescente. Como en tantas grabaciones, domina Frida, cuya voz es un vehículo idóneo para cantar la pérdida de la inocencia y la belleza floreciente del amor primaveral. Letra llena de nostalgia y melancolía, pero que alcanza a incluir algún detalle para sonreír.
  15. One of Us (1981). Otra sensible historia de soledad y amor perdido. Una de las letras más tristes escritas por Björn. Balada pop de inmenso poder, con un coro memorable, unas voces femeninas casi perfectas y una delicada melodía.