Actualizado: 15/11/2019 19:53
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Cultura

Música

Carcassés, de La Habana a Nueva York

Bobby Carcassés, casi 72 años, y con una frescura relumbrante en su nuevo disco

Comentarios Enviar Imprimir

La historia del jazz cubano está ligada al nombre de Bobby Carcassés (Kingston, Jamaica, 29 de agosto de 1938. Registrado de “manera oficial” en el juzgado de Camajuaní, Santa Clara, Cuba). Si Bobby no hubiera existido habría que inventarlo. Para muchos, el último gurú del jazz de la Isla; para otros, el showman más completo del teatro musical cubano. Bobby es Bobby Carcassés y punto: papá de Robertico ―joven pianista, pilar de la nueva música cubana―, ex atleta de triple salto, inventor del mangérofono, creador del blueson, seguidor de Fellove en la modalidad del scat cubano, mimo, bailarín, fundador del Festival Internacional Jazz Plaza, artista plástico. Domina el piano, las percusiones, el flugelhorn, la trompeta, la flauta, el bajo, la batería. Arreglista y compositor. “El jazz es una filosofía, una manera de asumir la vida”, confiesa.

Cincuenta años de carrera artística. Bobby se fue a Nueva York donde su hija Verónica lo esperaba con los instrumentistas Osmany Paredes (piano), Dafnis Prieto (batería), Yunior Terry (bajo), Yosvany Terry (sax y chekere), Marvin Diz (percusión cubana), Magilee Álvarez & Descember Bueno( coros) y Andrea Bratchfeld (flauta) para grabar BobbyCarcassés. De La Habana a Nueva York (VeroRecords, 2010). “Nos metimos en el PeterKarl Studio de Brooklyn y celebramos las cinco décadas de trayectoria del maestro tocando. Imagínate el placer, Carcassés es una referencia obligada para nosotros; yo ya había tocado con él, pero esta vez la cosa se tornaba especial”, me dice el joven pianista Paredes.

Nueve composiciones que silabean las sonoridades del blueson, el guaguancó, el swing, el bolero filin, el cubop, lo afro, el bluesguaguancó y la canción. Comienza el bembé con “Blues Guaguancó” (Carcassés), la batería tabalea la clave 3/2 en concordancia con la propuesta rítmica; el sax introduce el motivo melódico, y el piano equilibra la fusión con vigorosa digitación: “…no hay cosa que más me gusté/ que un bonito guaguancó/ pero si es con blues/ es mucho mejor/ porque tiene la cadencia que me gusta a mí”, guaguancoscatea Bobby.

“Sometimes I’m Happy” (Youmans), “Green Dolphin Street” (Kaper) y “Summertime” (Gershwin) son arrogados en pautas afrocubanas. El arreglo a la clásica pieza de Kaper es antológico: “Tu eres la mujer que Dios hizo para mí / por eso canto mi alegría / en la calle verde del fin”, vocaliza con humor Carcassés. Presten atención a los solos del piano, sax y bajo. La batería mete bazas en el estribillo coral con cifras de encomiable contrapunteo. Gershwin en el eje de las inflexiones carcassesianas: “Summertime” con costuras bebop y resonancias de fraseo scat gillespieano. Suma atención merece “Verónica” (Carcassés): Paredes hace gala de sostenes armónicos repletos de imaginería. “Blues para Chano” (Carcassés): la batería de Prieto se entromete en los empalmes de la columbia y recrea repiques de los tambores batás.

El bolero “No será de mí” (Domech) rinde homenaje al Conjunto Casino y a Roberto Faz: piano (ejecutado por Carcassés) y sax delinean un clima filinesco de blanda textura que la vocalización de Bobby acrece. La canción afro “Babalú” (Margarita Lecuona) inicia con insinuaciones de chachachá para convertirse después en un mambo/son/timba que permite a Carcassés ocurrentes inspiraciones moduladas en scat durante el tiempo del montuno. El solo de la flautista norteamericana Andrea Bratchfeld —ex miembro de la Charanga América’76—, preciso y elegante. El sax entremezcla citas con una breve intermitencia melódica de “Los aretes de la luna” de desbordado humor. “De La Habana a Nueva York” (Carcassés) —dedicada a Mario Bauzá—, mambo estructurado a partir de riffs con retumbos de Fellove. Scat en los terrenos de la guaracha, y montuno de pujante invitación bailable: sabor timbero que el tumbao del piano explicita en correspondencia con los recalques del sax.

Piquete de jóvenes músicos cubanos de probado oficio: grabación realizada en una sola jornada. Yosvany Terry derramando figuraciones parkerianas y pujas de Brecker y Lloyd: saxofonista de guiños hard (Rollins) y asomos free (Dolphy) en remates de privativa técnica; el bajista Yunior pulsando con sobrio sentido rítmico; Dafnis Prieto ejecutando un drums en las aristas sonantes del complejo de la rumba afrocubana con visos de Roach y DeJohnette; el pianista Paredes en uno de los mejores momentos de su carrera: estilo consolidado y cordiales libertades improvisadoras; el conguero Diz en vigores resueltos; un coro sandunguero con preciso manejo de los tiempos. Bobby Carcassés, casi 72 años, fresco como una escarola. Vital y creativo. De La Habana aNueva York, confirma su amor y pasiones incondicionales por el jazz.


Los comentarios son responsabilidad de quienes los envían. Con el fin de garantizar la calidad de los debates, Cubaencuentro se reserva el derecho a rechazar o eliminar la publicación de comentarios:

  • Que contengan llamados a la violencia.
  • Difamatorios, irrespetuosos, insultantes u obscenos.
  • Referentes a la vida privada de las personas.
  • Discriminatorios hacia cualquier creencia religiosa, raza u orientación sexual.
  • Excesivamente largos.
  • Ajenos al tema de discusión.
  • Que impliquen un intento de suplantación de identidad.
  • Que contengan material escrito por terceros sin el consentimiento de éstos.
  • Que contengan publicidad.

Cubaencuentro no puede mantener correspondencia sobre comentarios rechazados o eliminados debido a lo limitado de su personal.

Los comentarios de usuarios que validen su cuenta de Disqus o que usen una cuenta de Facebook, Twitter o Google para autenticarse, no serán pre-moderados.

Aquí (https://help.disqus.com/customer/portal/articles/960202-verifying-your-disqus-account) puede ver instrucciones para validar su cuenta de Disqus y aquí (https://disqus.com/forgot/) puede recuperar su cuenta de un registro anterior.