Actualizado: 07/12/2022 17:02
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Edelman total

'Calle del Rosario', el más reciente disco de Joshua Edelman, recrea temas de Lecuona, Juan Pablo Torres, Chopin y el barroco post-Bach.

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El compositor, pianista y arreglista neoyorquino Joshua Edelman se ha convertido en uno de los referentes más importantes del jazz latino que se hace en España. Su dilatada carrera en estas tierras, el sistemático trabajo que despliega en clubes y salas de concierto, más su obra discográfica, avalan tal afirmación.

Su banda, compuesta por consagrados músicos entre los que se hallan cubanos, panameños, españoles, así como invitados ocasionales norteamericanos, ha conseguido una estrecha complicidad musical y en la actualidad se encuentra entre las más demandadas por el público, así como favorecidas por la crítica especializada en toda España.

En su nuevo disco, Calle del Rosario, el creador rinde homenaje a la calle donde vive y trabaja desde 1998, pues en ella también tiene su estudio de grabación. El CD le ofrece asimismo un emocionado tributo a la memoria musical del gran trombonista cubano Juan Pablo Torres, desaparecido hace un par de años.

El álbum es un formidable exponente de la fusión entre la música culta y la popular. Cada uno de los doce temas que lo componen, trasmite un ambiente, una atmósfera propia, que conduce a quien lo escucha del jazz latino más caliente y repentista, al blues norteamericano; de éste a la síntesis de melodías españolas de Ernesto Lecuona, de aquí al danzonero arreglo de la banda sonora de la película Los días de vino y rosas, para entonces atacar el clasicismo del barroco de la escuela de Bach, así como las densas armonías de Duke Ellington.

Cierra entonces con un tema de bossa nova, de la inspiración de Edelmán, al que le sigue el Nocturno No. 20, de Chopin, finalizando con Un poco loco, del afamado pianista neoyorquino de jazz, Bud Powell. La habilidad de moverse con maestría y elegancia entre diversos códigos musicales, recreándolos siempre, es una de las virtudes que más destacan en la obra de Edelman y su banda acompañante.

La 'calle' por dentro

El primer tema —da título al disco— nace de una línea de bajo-piano-saxo barítono al estilo salsero, a la que sucede la sección rítmica y la melodía de la trompeta, para luego quedar rematada con los solos de piano, trombón y trompeta, enzarzados en un contrapunto muy dinámico hasta la apoteosis final. Rumba de Cajón, de la autoría del "Trombón Mayor", Juan Pablo Torres —con quien la banda de Josh tocó en 2004—, arranca con una melodía muy contagiosa, la cual enseguida es calzada por un guaguancó que le da sustento rítmico y sabor cubano.

Interpretando el trombón aparece aquí Steve Turre, virtuoso norteamericano del complejo pero poderoso instrumento, quien encarna como nadie el espíritu lírico e innovador del finado maestro cubano y arrastra tras de sí el frenesí con que la banda ejecuta este tema.

Contrapunto es el otro título compuesto por Torres, y parte de la figura del cinquillo, basamento rítmico en el cual descansa el compás del danzón cubano. En esta pieza hay una breve introducción de piano, percusión y bajo que da paso, poco después, ya en clave de chachachá, al contrapunto entre Turre y el consagrado trompetista cubano Manuel Machado.

The days of wine and roses demuestra una vez más la ductilidad del cinquillo cubano cuando de acoplarse a otros géneros se trata. Según el propio Josh, la idea original de introducir un arreglo en tiempo de danzón a esta melodía del maestro Henry Mancini, partió de Machado y casi la banda en pleno se encargó de irle dando su forma definitiva —mención especial aquí para la descarga pailera de Beto Hernández—.


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