Actualizado: 20/10/2017 18:43
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Cine, Arte 7

El editor y sus escritores

El vínculo entre el editor y el escritor está muy bien presentado en esta película, algo difícil de hacer, dado lo literario del asunto, pero a la vez se vuelve en la maldición de la cinta, ya que la verborrea se apodera del guion

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El trabajo del editor es tedioso, ingrato y de alta responsabilidad. Un editor, sobre todo hace unas décadas, puede hacer o deshacer a un escritor. Sin embargo, es un trabajo sin glamour, nada sexy, que se supone hagan personajes convencionales y despojados de todo lustre. A casi ninguno se le reconoce sus méritos. ¿A quién se le ocurre hacer una novela o un filme sobre un editor?

Los estereotipos se basan en la realidad. Todo lo anteriormente dicho tiene mucho de verdad, pero aparte de las inexactitudes que se le escapan al cliché, siempre hay excepciones que aunque en gran parte quepan dentro de las expectativas, son merecedoras de atención. Maxwell Perkins es un caso excepcional. Por supuesto, como en el caso de todo editor, la excepción se basa en los escritores con los cuales trabaja.

Perkins (1884-1947), neoyorquino y graduado de Harvard, comenzó como reportero de The New York Times, pero en 1910 pasó a ser editor de la casa Charles Scribner’s Sons, una editorial que se dedicaba a publicar a los clásicos de la literatura en lengua inglesa, entre los que se encontraban John Galsworthy, Henry James y Edith Wharton. Pero Perkins era un hombre de olfato literario y sabía descubrir talento en bruto.

Perkins conoció a Francis Scott Fitzgerald, quien entonces tenía una novela que nadie quería publicar y con un título que nadie aprobaba. La unión de Perkins y Fitzgerald rindió en 1920 This Side of Paradise y luego en 1925 The Great Gatsby. A través de Scott Fitzgerald, Perkins conoció a Ernest Hemingway, todavía un nombre no reconocible y le publicó The Sun Also Rises y luego otras obras. Perkins también fue responsable por el descubrimiento editorial de Erskine Caldwell, J. P. Marquand, Margaret Young y Ring Lardner.

Genius, el filme basado en la biografía de Perkins, Max Perkins: Editor of Genius, de A. Scott Berg, con un título en inglés que tiene un delicioso doble sentido, ya que se puede referir tanto al genio del editor como al de los escritores que editó, según se quiera interpretar, se fundamenta en la relación entre Perkins y Thomas Wolfe, un autor conocido por su excesiva verborrea.

Al buró de Perkins llega el manuscrito de Look Homeward, Angel, un mamotreto de cinco mil páginas al cual todo el mundo editorial le zafó el cuerpo y al cual Wolfe tenía la inclinación de seguirle añadiendo párrafos. Perkins advirtió a Wolfe que estaba dispuesto a publicar el libro siempre y cuando Wolfe aceptara cortar mucho más de la mitad de la novela. Wolfe, rechazado por todos, por supuesto aceptó y a partir de ahí entabló una relación con Perkins que duró hasta poco antes de la muerte del escritor en 1938, cuando este había abandonado a Perkins y a la editorial Charles Scribner’s Sons.

Wolfe era un hombre necesitado de una figura paterna y Perkins tuvo cinco hijas pero nunca el varón que siempre quiso. La relación entre ambos también puede leerse con un subtexto edípico homosexual. El filme se centra en esta relación y sus ramificaciones. Lo que sucede es que se queda en la superficie y si usted no está interesado en la literatura americana, pierde el interés bien rápido.

El vínculo entre el editor y el escritor está muy bien presentado. Algo difícil de hacer, dado lo literario del asunto, pero a la vez, se vuelve en la maldición de la cinta, ya que la verborrea que Perkins trata de eliminar en Wolfe, se apodera del guión. Ello va en detrimento de la correspondencia entre ambas personalidades ya a nivel de individuo, para lo cual el director se siente obligado a recurrir a clichés demasiado manidos.

Michael Grandage (Inglaterra,1962), un excelente actor y director de teatro, premiado en Gran Bretaña con el Premio Laurence Olivier por dirección, conocido en el cine por interpretaciones en The Madness of King George y Somewhere to Run, debuta como director de cine con esta cinta. Después que entra en un tema interesante parece cogerle miedo y se limita a narrar su historia escudándose en esquemas convencionales que le restan riqueza a la intensa relación entre los personajes. El guion de John Logan (The Aviator, The Last Samurai), se mantiene a ritmo convencional y evita atrevimientos imaginativos.

La película se beneficia con las excelentes actuaciones de Colin Firth como Perkins, dándole vida a un personaje que se nos presenta como un hombre aburrido, retraído y cuya única extravagancia es no quitarse nunca el sombrero y la de Jude Law como Wolfe, aunque este personaje es el más estereotipado y propenso a la exageración dramática.

Nicole Kidman resuelve muy bien su papel como la amante judía de Wolfe. Una mujer casada, mayor que él, que dejó a su marido y a sus hijos por el autor. Una mujer con pretensiones artísticas que también sacrifica, como la mujer de Perkins, interpretada por Laura Linney, una excelente actriz pero no necesariamente en una de sus actuaciones memorables, ya que el rol de la esposa sufrida, también con ínfulas de dramaturga, es presentado muy esquemáticamente. Guy Pearce como Fitzgerald y Dominic West como Hemingway están muy bien en sus breves papeles. Pearce en particular da muy bien esa dignidad y gracia de hombre abatido por sus circunstancias que se dice Fitzgerald siempre mantuvo. Es curioso que todos los personajes, que son americanos, están impecablemente actuados por actores británicos o australianos.

La fotografía del veterano Ben Davis (Hannibal Rising, Layer Cake) nos ubica muy bien en la textura visual y la iluminación del período de finales de la década de los roaring twenties y el comienzo de la Gran Depresión.

Genius va a ser disfrutada mayormente por aquellos interesados en el mundo literario y editorial, así como por los conocedores de la literatura americana de la Lost Generation. Para el resto de los espectadores, más allá de momentos dramáticamente interesantes, la película nunca levanta vuelo.

Genius (EEUU/Gran Bretaña, 2016). Director: Michael Grandage. Guion: John Logan basado en Max Perkins: An Editor of Genius, de A. Scott Berg. Director de fotografía: Ben Davis. Con: Colin Firth, Jude Law, Guy Pearce, Nicole Kidman, Laura Linney y Dominic West. De estreno limitado en las ciudades grandes de Estados Unidos.


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