Actualizado: 01/04/2020 15:47
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Cine, Arte 7

La confusa línea del horizonte

The Immigrant tiene todos los ingredientes del melodrama barato, manido y estereotipado, exactamente el tipo de película que detesto y sin embargo, es una película excelente

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Ewa Cybulska acaba de desembarcar en su horizonte soñado. Escapando de la desolación que cubre a Europa poco después de la Primera Guerra Mundial, llega a Ellis Island procedente de Polonia, en 1921, junto con su hermana Magda. Durante el procesamiento, se detecta que Magda padece de una infección en los pulmones y es puesta en cuarentena. Ewa ruega que no las separen pero tras un infructífero suplicar es lanzada a las anárquicas y peligrosas calles de Nueva York, en plena Prohibición. Los tíos que se suponía la esperaban no acuden a recibirla y es rescatada por Bruno Weiss, un representante de Travelers Aid quien es a la vez productor de un espectáculo burlesco.

Bruno le ofrece alojamiento y trabajo a Ewa, dejándola dormir en su propio apartamento. Por supuesto, además de todo lo anterior, Bruno se gana realmente la vida como chulo, manipulando a varias de las actrices de sus espectáculos. Ewa trata de escapar y busca a sus tíos pero estos la rechazan debido a un rumor que se corrió a su llegada de que se había prostituido durante la travesía.

Ewa vuelve a necesitar la protección de Bruno, quien a su vez se enamora verdaderamente de ella, lo cual no le impide seguir prostituyéndola y Ewa a su vez, cae bajo el hechizo de un ilusionista de pacotilla quien tiene una larga historia con Bruno. Como es de esperar, vienen enfrentamientos fatales entre los enamorados, hasta que tras muchas desgracias Ewa, que se ha dado cuenta que una vez alcanzado el horizonte no es tan prometedor como se imagina de lejos, negándose a aceptar esa realidad, consigue escapar en busca de otro horizonte, ese sueño americano que es California.

He dejado de contar muchos detalles y desenlaces para no aniquilar el interés de la trama, pero este argumento tiene todos los ingredientes del melodrama barato, manido y estereotipado, exactamente el tipo de película que detesto y sin embargo, es una película excelente que venció todas mis resistencias.

No es solamente por las extraordinarias actuaciones de Marion Cotillard interpretando a Ewa, de Joaquin Phoenix en su rol de Bruno y de Jeremy Renner como Orlando el Mago, quienes le dan un aliento especial a sus personajes y son capaces de reinterpretar estos estereotipos de forma novedosa, sincera y llena de matices dramáticos que los enriquece y los hace parecer frescos, como nunca antes vistos. Es también, y quizá principalmente, por la forma en que James Gray, director y guionista, mueve la trama, modulando el dramatismo a los niveles exactos para no caer en la melosidad; enfocando a los personajes desde un punto de vista que los humaniza sin omitir defectos ni resaltar virtudes. Los conflictos entre los personajes, tan viejos y visitados como el cine mismo, cobran unas dimensiones singulares porque Gray no teme mantener un nivel de complejidad que no se rebaja a las fórmulas del melodrama tradicional.

Gray es un cineasta curioso que parece dedicarse a tocar temas y personajes trillados y a insuflarle vida, mediante un enfoque dramático y un ritmo narrativo muy suyo. Nunca simplifica, se niega a dar respuestas consoladoras a situaciones que no la tienen, entrega personajes llenos de matices. Ya lo hizo en Little Odessa (1994), con la cual debutó a los 25 años, en The Yards (2000) y en We Own the Night (2007). Se interna en el mundo de los inmigrantes eslavos de Nueva York y sus mafias y pequeños pero inmisericordes círculos de poder y les realiza una autopsia cruda y directa. No tiene pretensiones sociológicas ni didácticas, no repite clichés, se arriesga a hacer un cine de apariencia menor, que dice mucho y pone al espectador a meditar sin dar la impresión de tomarse nada en serio. Toca los temas graves sin gravedad, con la ligereza de la inevitabilidad de lo cotidiano. No utiliza fuegos artificiales.

Marion Cotillard, ya de sobra galardonada y reconocida, se reafirma como una de las mejores actrices del momento. No teme el desafío de un filme de bajo presupuesto en el cual el actor se enfrenta a la cámara de una manera más directa y con menos afeites que en una producción hollywoodense. Joaquín Phoenix es uno de los actores más subestimados del cine americano. Es un hombre que, lleno de defectos físicos, lucha contra el estereotipo, no se adorna ni se transforma, pero su exuberancia dramática hace que uno olvide su persona y se concentre en el personaje. Es el ideal del gran actor. Jeremy Renner se muestra al nivel de sus coestrellas. Es un actor también pasado por alto, que ya ha dado muestra de su capacidad interpretativa en filmes como A Little Trip to Heaven (2005) y The Hurt Locker (2008), que solo parece interesarle perderse en sus personajes, los cuales a su vez son de una gama bien variada.

Como un asalto del pasado aparece, ya casi irreconocible, en un pequeño papel como la dueña del teatro en el cual se producen las obras burlescas y como su productora principal, la actriz Elena Solovei, quien en los años setenta fue la actriz favorita de Nikita Mijalkov en las películas soviéticas Esclava del amor (1976), Pieza inconclusa para piano mecánico (1977) y Oblomov (1979). Solovei vive en Nueva York desde 1993 y ya trabajó con Gray en We Own the Night.

La magistral fotografía del iraní Darius Khondji (Delicatessen; Stealing Beauty; My Blueberry Nights y Midnight in Paris, entre otras), hace una perfecta utilización de las tonalidades y los contrastes del color para no solamente retratar la época tal y como se ve en las fotos y filmes del período, sino además para navegar las transiciones emocionales, del ambiente más íntimo de los personajes.

Este es el filme más logrado de James Gray (Nueva York, 1969), quien ganó el León de Plata en el Festival de Venecia de 1994 por su filme Little Odessa, pero que siempre parece tener mucha más gasolina en el tanque y se supera con cada realización.

The Immigrant (EEUU, 2013). Director: James Gray. Guión: James Gray y Ric Menello. Director de Fotografia: Darius Khondji. Con: Marion Cotillard, Joaquín Phoenix, Jeremy Renner, Elena Solovei y Dagmara Dominczyk. Se está estrenando en varias ciudades de los Estado Unidos, principalmente en las salas de cine alternativo.


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