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Joaquín Gálvez : Una entrevista con Berta Mexidor

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una entrevista de Joaquín Gálvez

En un país donde la sociedad civil ha sido cercenada, las organizaciones independientes están sembrando las semillas de las futuras instituciones de una Cuba democrática. A decir de Thomas Jefferson, “la información es la moneda de la democracia”. Para ello, las Bibliotecas Independientes en Cuba se han convertido en un espacio alternativo de información y cultura; una fisura en la cortina de hierro que facilita al ciudadano cubano una gama de opiniones sobre diversos temas, transgrediendo así la versión unilateral de la dictadura. La profesora Berta Mexidor, co-fundadora de las Bibliotecas Independientes en Cuba, tuvo la amabilidad de concederle esta entrevista a Cuba Inglesa, para hablarnos de la importante labor de esta organización en su lucha por los derechos humanos en la isla.

¿Cuándo fue fundada esta organización y con qué objetivo?

Desde el 3 de marzo de 1998 se han abierto Bibliotecas Independientes en muchos pueblos a lo largo y ancho del país. Las Bibliotecas Independientes promueven la lectura sin censura, no sólo de aquellos temas que se proscriben en Cuba, sino de todos los que encierran un valor literario, sin tomar en cuenta el perfil ideológico del autor.

Las bibliotecas independientes son centros culturales comunitarios alternativos que tienen como objetivo fundamental la promoción de una lectura sin barreras y sin selecciones dictadas por una doctrina única. El proyecto deviene iniciativa plural para, desde su carácter embrionario, dentro de una también germinal sociedad civil, desarrollar en Cuba la voluntad popular de concebir espacios neutrales donde el ser humano tenga verdaderas posibilidades de elección, que es en sí la libertad de información y cultura. Prueba de ello es que los bibliotecarios independientes prestan sus hogares, a veces en espacios mínimos y precarias condiciones, para este servicio a la población.

Las colecciones de estos centros culturales se nutren con donaciones individuales de cubanos dentro y fuera de la Isla y también por dotaciones de organizaciones de diferentes países. Estos fondos, aun cuando muchas veces han sido diezmados por las fuerzas represivas gubernamentales, cuentan con obras de las más diversas significaciones ideológicas, desde libros de Carlos Marx y Vladimir Lenin, pasando por Milán Kundera y Mario Vargas Llosa, hasta autores cubanos exiliados como Guillermo Cabrera Infante y Carlos Alberto Montaner, desterrados de la red oficial de bibliotecas públicas del Ministerio de Cultura.

La censura oficial a varias publicaciones de interés para la población, ha suscitado curiosidad entre los lectores, que ávidos de nuevas y variadas informaciones, ven mutilados sus intereses culturales y profesionales, reducidos únicamente a las direcciones que ofrece el Estado. La censura derivada de la ideologización del sistema ha cercenado en Cuba las más variadas inquietudes de los lectores, no sólo en cuestiones políticas, sino también en la música, el cine, la radio, prensa y otros, conllevando a que fuera del marco de lo permisible se orientara un intercambio de materiales prohibidos y sancionados por las leyes del poder revolucionario.

Las declaraciones del presidente Fidel Castro en la Feria Internacional del Libro, celebrada en Ciudad de La Habana en el mes de febrero del año 1998, en las que expresó: "En Cuba no hay libros prohibidos, sino que no hay dinero para comprarlos", motivaron las inquietudes culturales de los autores de este proyecto, el psicólogo Ramón Humberto Colás Castillo y yo, en la materialización de una biblioteca independiente que brindara las posibilidades de ofrecer libros, revistas, documentos y otras publicaciones a las que no se tiene acceso en las instituciones estatales de Cuba por haber sido consideradas como propaganda enemiga y tipificadas como un delito contra los poderes del estado.

¿Cómo están estructuradas las Bibliotecas Independientes? ¿Se reúnen periódicamente sus miembros?

Una biblioteca independiente radica en una vivienda donde existe una colección personal al servicio de los vecinos, amigos y toda persona que se interese en las actividades de esta institución. Actualmente existen Bibliotecas Independientes a lo largo y ancho del país dirigidas por personas amantes de la lectura que abren las puertas de su hogar para brindar sus libros y un espacio para la información y el debate. Los requisitos para crear una Bibliotecas Independientes son poseer como mínimo 250 libros y conocimientos elementales de Bibliotecología, y el deseo de orientar culturalmente a las personas que acuden a la misma. Otro requisito es mantener todos los libros de la colección en un lugar visible. No practicar la censura en temas, autores, ideologías, religiones o sobre las personas que solicitan los préstamos. Todos los individuos pueden acudir a la Biblioteca Independiente, pues los servicios están destinados a todas las edades.

Se pueden encontrar libros de diversos temas para satisfacer los diversos intereses y necesidades de todos los usuarios, que van desde resolver una tarea escolar, investigar sobre un tema científico, hasta la recreación. No sólo se cuenta con libros para estos propósitos, se cuenta además con revistas, periódicos, videocasetes, discos, mapas y otros que amplían el acervo cultural.

Los bibliotecarios independientes y sus usuarios se reúnen periódicamente en dependencia de las actividades que se vayan a realizar y del ambiente político y social donde se desenvuelven. El nivel de represión, la valentía del bibliotecario y sus usuarios y el deseo de compartir cultura con el menor riesgo posible son tenidas en cuenta antes de cada reunión.

En Estados Unidos desde 2002 existe Bibliotecas Independientes, Inc. para representar a las Bibliotecas Independientes en el exterior. Desde su inicio ha buscado ayuda solidaria para que los BI puedan realizar su trabajo. Este trabajo ha sido apoyado por grupos y organizaciones en diferentes países. En Miami regularmente se reúnen los miembros del grupo de apoyo para recaudar algunos fondos y apoyar las actividades de los bibliotecarios dentro de Cuba.

¿Qué temas se discuten en las reuniones?

Los bibliotecarios independientes en Cuba no tienen la posibilidad de reunirse con frecuencia, sin embargo en varias ocasiones logran intercambiar experiencias entre Bibliotecas Independientes de la misma provincia o región. Allí discuten la mejor vía de realizar las actividades y llegar a la mayor cantidad de lectores posible.

En Miami los temas que se discuten están en el orden de buscar solidaridad mundial para con los bibliotecarios independientes y ayuda material. Se buscan contactos con organizaciones de bibliotecarios ALA e IFLA y se envían las denuncias acerca de la situación de los bibliotecarios independientes y los bibliotecarios presos en particular.

¿En qué consiste el trabajo de las bibliotecas Independiente en Cuba y cómo logran llevarlo a cabo?

Como en toda biblioteca existe un servicio de préstamo que pide que estos sean tratados con cuidado. El límite de tiempo máximo es de quince días, aunque el usuario puede renovar el préstamo por más tiempo. Las Bibliotecas Independientes ofrecen diversas actividades, como talleres, lecturas comentadas, juegos infantiles, teatro, cines debates, música, presentación de libros y autores, tertulias, exposiciones, conferencias y toda iniciativa cultural que promueva la lectura. Todas estas actividades son realizadas bajo un régimen de represión y vigilancia no sólo contra los promotores, sino además contra sus familiares y contra los lectores.

Actividades de las BI

Préstamo de libros

Tertulias literaria

Cines debates

Talleres

Lecturas comentadas

Concursos literarios (El Heraldo y Frank Kafka)

Concursos de pintura

Cursos

Actividades Comunitarias

Ayuda a familias de bibliotecarios presos

Además de romper el estricto control del estado totalitario sobre la información, los concursos literarios El Heraldo y Frank Kafka constituyen el mayor logro y desafío, pues dan la posibilidad a autores desconocidos y censurados de participar en certámenes sin visos de censura. A los ganadores se les publican sus obras, lo que les da la oportunidad de compartir su arte con sus compatriotas al margen del cerco cultural del gobierno.

 

¿Nos puede hablar de su experiencia personal, como miembro de esta organización, en la lucha por los derechos humanos en Cuba?

Todas las organizaciones de la sociedad civil se desarrollan en base a los ideales e intereses que unen a sus participantes. Bibliotecas Independientes no es una excepción. Después de once años de trabajo por la libertad intelectual la organización se fortalece y cada individuo busca sus propios métodos de trabajo. Nuestra labor y la de los bibliotecarios en Cuba consisten en trabajar en los vecindarios donde se asientan las Bibliotecas Independientes para ofrecer una Lectura sin Censura. Nosotros trabajamos para sostener los pilares que dieron origen a Bibliotecas Independientes, respaldados por bibliotecarios de todo el país. Las organizaciones de sociedad civil cubanas al igual que las políticas tenemos cincuenta años de atraso en la carrera hacia la democracia, por eso el trabajo educativo es en base a la tolerancia, formas de exigir los derechos, conocimiento de los deberes ciudadanos… Es un proceso necesario para contrarrestar los efectos impuestos por un régimen de una sola orden.

Las acciones de cada uno de los protagonistas en Cuba, miembros del exilio y organizaciones internacionales, se traducirá en resultados de trabajo que beneficiarán la lucha por la libertad y los derechos humanos en Cuba. Todos estamos incluidos y cada uno tiene su cuota de responsabilidad con Cuba. Las bibliotecas independientes de Cuba han recibido el reconocimiento de instituciones alrededor del mundo. En el 2001 recibieron el Premio Democracia del Partido Liberal Sueco. En mayo del 2004 se les concedió el galardón The Voice de la organización People for the American Way y en el 2007 el premio de Derechos Humanos de la Fundación Hispano Cubana.

Desde el exterior, a nosotros nos corresponde denunciar la falta de libertad para trabajar que sufren los bibliotecarios, así como las sistemáticas violaciones a los derechos intelectuales y políticos impuestas por el régimen cubano no sólo a estos activistas, sino a todo el pueblo. Por mi parte, como co- fundadora estoy muy orgullosa de los hombres y mujeres que han acogido esta idea y han ofrecido la intimidad de sus hogares para convertirse en promotores de cultura. A todos los hombres que hoy están presos por ofrecer literatura prohibida por el sistema y expresar sus opiniones llegue mi cariño y admiración.

En once años de trabajo los Bibliotecarios Independientes han enfrentado el reto de ofrecer un servicio social ante la férrea línea de censura oficial y han convertido a la organización en un referente de la sociedad civil incipiente en Cuba. En el trabajo por la futura democracia para Cuba hay espacio para todas las ideas y todos los hombres y mujeres. El régimen, en sus intentos por frustrar todo movimiento independiente, ha generalizado la desconfianza y la exclusión, y ha marginado a muchos. Nuestro trabajo por la cultura democrática dista mucho de esas vías. El pluralismo, la tolerancia y el respeto a todas las ideas deben ser la base de una Cuba nueva. Y en ese camino las Bibliotecas Independientes tienen mucho que aportar.



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