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Tres en uno

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La Trinidad y otras derrotas

Con el vídeo de Chávez, Fidel y Raúl pasado recientemente, le pasa a uno como con el pensamiento: cada vez más lo asalta la sensación de que no sirve de nada.

Una Trinidad. Naturaleza viva sobre naturaleza muerta. Figuritas silentes gorjeando (una mímica del gorjeo). Lo concreto, sin embargo, es que todo se mueve, o debería moverse, hacia alguna parte. Luego entonces, ¿hacia dónde navega la Trinidad castrobolivariana?

Chávez y Raúl halagan a Fidel. Escuchándolo durante unos segundos seguramente interminables para el anciano dictador. Fidel debe ser escuchado. Necesita ser escuchado. La vida se le va en ello (la vida que ya se le iba). Cabe imaginar el inmenso poder gratificante de la Trinidad proyectada, desde un televisor en colores, sobre la mirada absorta del núcleo duro de la Trinidad. Vídeo que se repite una y otra vez. Núcleo blando. La Trinidad navega aguas arriba, hacia el amanecer de la gratitud de El Compañero.

No cabe imaginar, por supuesto. Es mucho más penoso de lo que parece.

Un artículo sobre Obama

En el blog de Ichikawa un muy recomendable artículo sobre Obama de Armando de Armas. De Armas argumenta en torno a un sector de opinión del exilio cubano que, de alguna manera, ve con buenos ojos la candidatura del demócrata. Reproduzco un fragmento:

“Algunos en sus entusiasmos obamianos apuntan que de llegar a la presidencia el senador por Illinois pudiera producirse en la isla una sublevación de negros que, de repente iluminados desde Washington, diera al traste con el sistema imperante en la isla.

“Pecan al menos de un exagerado racionalismo, ese que, manual de por medio, pretende explicarlo todo, y en el caso específico de la dictadura cubana de una ingenuidad sin límites al presuponer motivaciones morales en el discurso al uso de los comunistas insulares”.

El artículo completo, repito, en el blog de Emilio Ichikawa. http://www.emilioichikawa.blogspot.com

Fernandina de Jagua

Pocas horas antes de Cuba Inglesa, se ha estrenado un blog de temas cubanos que seguramente va a dar guerra: Fernandina de Jagua, editado por el poeta Denis Fortún. Les recomiendo pasar por ahí.

Denis ha escrito también sobre este blog, cosa que le agradezco sinceramente. Por supuesto que también les recomiendo esa crónica. La dirección es http://fernandinadejagua.blogspot.com



Clinton, Obama y las modelos de Regueral

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Por unos dólares más

Barack Obama no puede cargar con Hillary Clinton. El peso del pasado suele ser el más pesado en estos casos, aun cuando la senadora de Nueva York haya intentado durante toda la campaña de primarias asumir la idea del cambio. O la simbología del cambio, que es a fin de cuentas lo que cuenta, y de lo que se trata.

Ahora que Obama y Hillary viven su primera luna de miel –pero en realidad no escenifican un ritual matrimonial, sino de cortejo-, queda cada vez más claro que la rubia no va a ocupar la vicepresidencia. Los Clinton deben dinero, más de diez millones de dólares, y Obama ha pedido a sus votantes que remienden, en la medida de sus posibilidades, los bolsillos de la célebre pareja.

Es todo lo que sacará Hillary de su colega demócrata: unos pocos dólares más. Algo para amortizar los gastos, que son mayúsculos y pesan como una losa sobre sus hombros (otra vez el peso del pasado). Quizá la Clinton ya ni siquiera tiene posibilidades de liderar una hipotética, y siempre escurridiza, reforma del sistema médico. Sólo está en condiciones de humanizarse, de espabilarse ante el altar de la canasta básica.

Modelos para Regueral

La imagen de abajo, todo lo sugerente que se quiera, conforma lo que el fotógrafo Delio Regueral define como “una serie de diez que recreará, entre otros crustáceos y moluscos, las famosas polimitas cubanas”.

Las modelos interesadas en integrar la serie pueden llamar al 305 856 5632 o entrar directamente a la página del artista: http://www.deliophotostudio.com/



El pollo, el huevo y la gallina

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El dilema de la cubanidad se reproduce una vez más, metafóricamente hablando, en una noticia de Prensa Latina (PL) fechada ayer, a la que accedí a través de Penúltimos Días. Produjeron en su momento la vaca que daba más leche en el mundo (Ubre Blanca), y ahora no pueden comerse tranquilamente el huevo más grande del planeta (según se dice). Salen a agitarlo como una bandera.

¿Qué es primero, lo cubano o su supervivencia? Sin ser, lo cubano no puede sobrevivir, pero para sobrevivir –para avanzar, única forma de sobrevivir decentemente- necesita dejar de ser lo que ahora mismo es. Convertirse en algo más flexible, humilde, moderno, acumulativo. ¿Luego entonces qué es primero, el huevo o la gallina?

Reproduzco la nota completa, cortesía de http://www.penultimosdias.com/

Textual: Gallina cubana pone el huevo más grande del mundo

La Habana, 8 jul (PL) Una gallina cubana puso un huevo de 171 gramos, considerado el más grande del mundo y probable Record Guinnes, de ser homologado, anunció hoy una radioemisora local.

La campeona supera en 31 gramos la marca nacional impuesta en el 2004 por una gallina criolla de la oriental ciudad de las Tunas que murió en el intento al poner un huevo de 148 gramos.

La nueva recordista cubana, que salió viva del intento, también superó en un gramo a una plumífera de Lanzarote, España, actualmente registrada en el libro británico con un huevo de 170 gramos, logrado en noviembre del pasado año.

Según los especialistas, un huevo de gallina se considera extra grande si alcanza un peso de 75 gramos.

El super huevo de la nueva reina cubana se halla expuesto al público en la televisora Solvisión, ubicada en la ciudad de Guantánamo, la más oriental del país, donde se espera por especialistas que homologuen al mundo la nueva marca.

Algunos vecinos especulan que la gallina que hoy centra la atención de los guantanameros probablemente tuvo amoríos con un avestruz, dado el tamaño del histórico huevo.

De cómo comerse el pollo

un texto de Idamanda Rosael

Desde la más remota antigüedad, la cuestión de cómo comerse el pollo ha desafiado la imaginación de generaciones de hombres. En su momento, en Cuba Inglesa el debate trascendió los mentideros políticos para saltar a las urnas, democratizándose.

A escala internacional, de haberse aprobado socialmente –formalmente- la figura del pollo que se come con la mano, hoy muchos podrían chuparse los dedos sin mayores sobresaltos.

Ello trae a colación una interrogante adicional. La de cómo comerse el pollo sin chuparse los dedos. Asunto enrevesado, y arduo, donde los haya.

Enigma entre dos aguas: cómo no chuparnos los dedos luego de comernos el pollo con la mano. Un enigma resuelto desde hace mucho tiempo en Cuba Inglesa.

“Que el pollo se pueda, y se deba, comer con la mano” (Decreto 68, de febrero de 1965). Es decir, coger con la mano y comer con la boca.

Que en el restaurante, uno sea uno. La persona auténtica, incombustible, apetecible. Como el pollo mismo.

Como el pollo a la jardinera.



Ni siquiera el modelo chino

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Capitalismo sin libertad. Sin libertad de ningún tipo. Se supone, luego de presenciar su discurso de este viernes, que es lo que quiere, o persigue, Raúl Castro. En el programa de Oscar Haza, Alcibíades Hidalgo lo define en términos de “posición mojigata”. El raulismo habla de impuestos. Se atreve a asimilar el “multiempleo”, esa forma de altruismo práctico que en Cuba consiste en engañar sucesivamente a quien te engaña a perpetuidad. Explicó el menor de los hermanos (cito a Granma):

“Es iluso soñar que un pueblo tras resistir actos terroristas, guerra económica y agresiones de todo tipo durante medio siglo, vaya a renunciar a conquistas fruto de enormes sacrificios para satisfacer a círculos de poder de Estados Unidos”.

Lo mismo con lo mismo. Volver a tender las camas. Raúl quiere capitalismo sin libertad.

Ni siquiera el modelo chino.



Visiones imperiales (I)

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En Europa cierta derecha puede, y hasta suele, ser antiamericana (para no hablar de cierta izquierda). Es el caso de la llamada Nueva Derecha, con epicentro en Francia. Dice el académico Alain de Benoist que “la apertura de un Macdonals o de un Walmart son una amenaza mayor para la identidad europea que la apertura de una mezquita”. Y también: “No tenemos por qué elegir entre la internacional del terrorismo y la colonización americana”.

De lo que se desprende que la “identidad europea” constituye una suerte de abstracción vaporosa, o quebradiza, que cual viuda alegre elude a sus pretendientes para no tirar de ellos, empujarlos a la cama y hacerse poseer. Vaga identidad aquella que se asume incapaz de digerir la apertura de un supermercado.

Cuba Inglesa inicia una serie de acercamientos a la política y la cultura americanas bajo el título genérico, potencialmente polémico, de Visiones imperiales. Desde ellos queremos visualizar la “cara oculta” de Estados Unidos, una nación blanco, mediática y diplomáticamente hablando, de la otredad en zafarrancho de combate. Aseguraba Octavio Paz que éste es “un país fuera de la historia”. Un país cronológico, se entiende. Que abre, o preconiza, la prehistoria de un nuevo tiempo.

La eterna batalla

Fragmento de una conferencia homónima ofrecida por Carlos Alberto Montaner en mayo de este año, en Panamá

Los norteamericanos estrenaron su república antes que nadie, frente el escepticismo de los poderes europeos, que pensaban que el experimento estaba condenado a terminar en un inmenso caos. Sin embargo, sucedió algo que ni siquiera estaba previsto por los padres de la patria: al fundar el nuevo orden social en la competencia y en el respeto a la ley, alejando de manera creciente el clientelismo y el favoritismo propios del mercantilismo (o del populismo, diríamos en nuestros días), la sociedad norteamericana comenzó a prosperar de manera acelerada hasta ponerse a la cabeza del planeta desde principios del siglo XX y hasta nuestros días.

Había sucedido lo que el historiador norteamericano Douglass North, Premio Nobel de Economía de 1993, describe como el paso de una sociedad de “acceso limitado”, fundada en el pacto de las élites dirigentes para controlar y repartirse las rentas, a una sociedad de “acceso abierto”, sostenida por la competencia constante en el terreno político y en el económico, mecanismo que renovaba constantemente a los grupos poderosos.

Desde entonces, unos cuantos países, repúblicas o monarquías constitucionales, han transitado en la misma dirección, cada uno con sus peculiaridades, convirtiéndose en sociedades muy ricas, algunas de ellas verdaderamente opulentas. Desgraciadamente, entre esos países no hay ninguno que pertenezca a la América Latina, aunque es posible que Chile, si no se descarrila, se encamine en esa dirección.

Cortesía http://www.firmaspress.com/

El problema del patriotismo

Fragmento de un artículo homónimo de Adolfo Rivero Caro

Si uno piensa que la sociedad americana es fundamentalmente injusta, no vacilará en hacer lo que haga falta para revolucionarla. ¿Aman realmente al país los que lo hacen? Los Rosenberg, por ejemplo, convencidos de que los Estados Unidos eran una potencia imperialista y agresiva, le pasaron los secretos de la bomba atómica a Stalin y a los rusos... ¿Se consideraban patriotas los Rosenberg? Creo que sí. Sin duda, amaban la geografía del país que los vio nacer. Simplemente detestaban sus instituciones. No querían obliterar a Estados Unidos del mapa, simplemente querían hacerlo comunista. No se consideraban traidores. Algunos musulmanes fundamentalistas, de origen americano, tampoco quieren la desaparición de Estados Unidos, simplemente quieren convertirlo en una república americana islámica. Ahora bien, ¿fueron realmente patriotas los Rosenberg? ¿Son patriotas los que aspiran a transformar radicalmente las grandes democracias modernas?

Un país no es simplemente una geografía, un paisaje. Un país es también un denso tejido de instituciones y de costumbres. En Estados Unidos esas instituciones fueron establecidas por los padres fundadores. Casi nadie discute que fueron extraordinariamente exitosas. Sin embargo, no pudieron impedir graves problemas. Los principios sobre los que se estableció la república americana, por ejemplo, eran esencialmente incompatibles con la esclavitud y el racismo. Sin embargo, complejas circunstancias históricas permitieron su existencia. Posteriormente, el Partido Demócrata, perdedor en la guerra civil, entronizó el racismo en una parte del país. Rechazar el racismo, sin embargo, no significaba rechazar los principios básicos de la nación, sino muy por el contrario reivindicarlos. El racismo había sido una brutal deformación de los principios establecidos por los padres fundadores. Era perfectamente posible amar las tradiciones de este país y luchar contra el racismo. No hacía falta ninguna revolución.

Nunca debemos olvidar que las democracias, las sociedades liberales (en el sentido clásico) siempre están bajo ataque. Y que ninguna es invulnerable. Durante todo el siglo pasado estuvieron bajo el implacable asedio de fascistas y comunistas, que constantemente subrayaban sus debilidades e insuficiencias. Hoy siguen bajo el ataque de esas mismas ideas, más o menos diluidas, junto al nuevo y violento asalto del fundamentalismo islámico. No sólo eso. El antiamericanismo une a esas ideologías tan dispares. Los ''progresistas'' de hoy hacen causa común con los dirigentes de las sociedades islámicas, donde las mujeres carecen de derechos elementales. Ahí tienen la grotesca alianza entre Chávez y Ahmadinejad.

Cortesía http://neoliberalismo.com/

En el país del superhombre

Fragmento de un texto más extenso de este autor

Lo extraordinario de Estados Unidos es que por primera vez en la historia surge un país en el que la correlación de fuerzas entre el ser dependiente y el independiente se inclina a favor del segundo. El “superhombre” es mayoría en Norteamérica, o al menos ha sido lo suficientemente numeroso en sus orígenes como para imponer un estilo de vida, una visión determinada de la realidad (el hombre como bestia negra de la Historia).

Estados Unidos es la modernidad en lucha con el pasado, el futuro antes de tiempo, atravesado entre la prehistoria y la posmodernidad (esa que no tiene nombre, que aún no puede ser). Un futuro en permanente fuga, terreno fértil para los juegos de rol. El escenario como significado, carretera sobre la que el protagonista despliega su persecución interminable, su individualidad vertiginosa. “El asceta. El mercader. El explorador”. Como afirma Octavio Paz, se trata de un país fuera de la historia.

La Declaración de Independencia estadounidense adelantó la idea revolucionaria, futurista, de que el ciudadano tiene derecho a la libertad y a la búsqueda de la felicidad. Debe leerse detenidamente: no a la felicidad, sino a la búsqueda de la misma. Una búsqueda que adopta tantas formas como las características del individuo que la emprende, pero que sólo viene como anillo al dedo, en toda su rotundidad y alcance, al “superhombre”. Aquel individuo que descubre, desde la seriedad con la que jugaba cuando era niño, que la vida no es más que eso: un juego de rol.

Cortesía Letra de Molde.



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