Actualizado: 16/11/2018 9:59
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Constitución, Economía, Desarrollo

El Artículo Cinco y la realidad económica

El poder absoluto equivale a una responsabilidad absoluta. La situación socioeconómica del país es desastrosa, lo admite el Partido Comunista de Cuba y el Gobierno de la Isla, ¿y quién responde por ello?

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Los números muestran la economía cubana desde 1960 hasta hoy en descenso constante con bruscas caídas, siempre causadas por políticas internas disparatadas, los factores externos solo las han agudizado. La alegre dilapidación del patrimonio estatizado en la primera década (desde grandes industrias y latifundios hasta tijeras de barbero y pequeñas parcelas agrícolas) culminando en la desastrosa zafra del 70, aventuras militares con miles de trabajadores en guerras ajenas, la rectificación de errores y tendencias negativas (verdadero comienzo del período especial) entre las más costosas, todas propiciadas por el poder absoluto conferido por la Ley Fundamental que rigió entre 1959 y 1976 y a partir de ahí por el artículo cinco de la constitución de ese año, copiado del seis de la soviética contemporánea.

Veamos cómo se describe en la “Conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista”, documento programático del partido&gobierno la situación socio económica del país:

En la introducción se reconocen males como “desequilibrios entre la oferta y demanda de productos y servicios, obsolescencia tecnológica, subutilización e ineficiencia de la base productiva, la infraestructura y el proceso inversionista, crecientes riesgos y daños medioambientales, impacto de la dualidad monetaria en el poder adquisitivo, diferencias económicas y sociales no provenientes del trabajo, que además no es convenientemente retribuido, éxodo hacia actividades de menor calificación y al exterior. También erosión de valores inherentes a nuestra sociedad y el incremento de manifestaciones de corrupción, delitos, indisciplinas y otras formas de marginalidad social”.

Cuantificando este diagnóstico inédito —con eufemismos y omisiones— siempre con datos oficiales del Anuario Estadístico de Cuba y la prensa oficial tenemos que, en breve síntesis:

  • El crecimiento del Producto Interno Bruto se ha ralentizado. En los últimos doce años no llega al 2 % anual promedio. Independientemente de que su cálculo está viciado por manipulaciones metodológicas y por considerar el peso cubano igual al dólar estadounidense. Cálculos de economistas (P. Vidal y otros) y de instituciones internacionales sitúan el PIB por habitante en menos del 50 % de lo reportado por el partido&gobierno, lo cual coloca a Cuba entre los últimos lugares de América, hace sesenta años estaba entre los tres primeros, a la par con México y Argentina.
  • La balanza comercial de bienes es negativa en más de ocho mil millones de dólares, el déficit se cubre con la renta de fuerza de trabajo en el exterior (médicos fundamentalmente) y a entidades extranjeras en el territorio (turismo principalmente). Ese indicador resultó positivo históricamente hasta 1960, desde ahí siempre negativo.
  • El Índice de Desarrollo Humano calculado por la ONU sitúa a Cuba en el lugar 69º en el 2015, perdiendo casi cuarenta lugares desde el año 2000, de re calcularse el PIB real se deterioraría mucho más.
  • La agroindustria azucarera, defenestrada en más del 70 %, produce hoy como durante la Guerra de Independencia, hace más de 120 años.
  • La ganadería vacuna cuenta con cinco millones de cabezas menos, en 2017 continúa el descenso productivo, mucha menos leche y carne que hace sesenta años.
  • Las agroindustrias cafetaleras y cacaoteras prácticamente han desaparecido.
  • Se cultivan menos de la mitad de las tierras agrícolas, el resto permanece ociosa y mayormente cubiertas de marabú.
  • La flota mercante desapareció, no hay ni un buque. ¡En una Isla!
  • La flota de pesca del alto desapareció, no hay ni un buque. ¡En un archipiélago!
  • La aviación civil se encuentra en el peor momento desde su creación en 1931, entre las primeras internacionalmente.
  • El ferrocarril cubano, pionero mundialmente, está totalmente deteriorado y con atraso tecnológico de más de medio siglo.
  • Más del 60 % del transporte en las provincias occidentales se realiza en autos y camiones estadounidenses con más de sesenta años de explotación, En el resto del país la proporción es mucho mayor.
  • Lo único que se construye con calidad aceptable son las instalaciones turísticas, estas —algo inédito desde la época colonial— se realizan con obreros y especialistas extranjeros. Las siete maravillas de la ingeniería civil cubana son anteriores a 1965, proyectadas y ejecutadas por ingenieros y obreros cubanos.
  • En el año 2017 pasado se construyeron menos de 22 mil viviendas, la cifra más baja desde que se cuenta con estadísticas, el 47 % de las existentes resultan “inadecuadas”. Para cubrir el déficit actual, con ese ritmo constructivo se necesitará casi un siglo… sin ciclones.
  • El uso de las tecnologías de la informatización y las comunicaciones está en el lugar 137º mundialmente.

Esto es solo una muestra. Sobre los temas población, empleo, financiero y a las supuestas “locomotoras” de la economía —turismo, renta de trabajadores, remesas— vale la pena continuar el análisis.


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