Actualizado: 17/09/2021 9:52
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McDormand, Cine, Arte 7

El camino de Damasco

Frances McDormand está excelente en su caracterización de Fern. Lo hace con su usual manera contenida, pero con la fuerza de su presencia

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Poco después de la gran recesión de 2008, el pequeño pueblo de Empire, en el estado de Nevada, cuya existencia dependía de una sola industria que se vio obligada a cerrar y despedir a todos sus empleados, tras el éxodo de estos, el pueblo se convirtió en un sitio fantasma. Para el año 2011 hasta su código postal desapareció. Eso se nos informa en la primera toma de Nomadland.

Fern, quien junto a su marido trabajó en el pueblo, no solamente en la fábrica, sino también como tutora de niños en edad escolar, se quedó allí hasta que su esposo murió de cáncer. Tenían una pequeña casa cuyo patio trasero daba a la vastedad de las planicies que se cerraban al final con el telón de fondo de las montañas nevadas. Era, según Fern, su lugar favorito.

Devastada por sus pérdidas y sin brújula, Fern decide unirse a un grupo itinerante que se va moviendo de un estado a otro mientras realizan trabajos temporales. Son, en su mayoría, personas de la tercera edad o cercanas a ella. Se mueven en caravanas de casas rodantes, unas mas grandes que otras, pero son, por lo general, gentes de bajos ingresos, de esos que han trabajado mucho, poco remunerados y que al final no han acumulado un retiro sustancial, se sienten los olvidados del capitalismo.

Fern, a pesar de estar en sus sesenta, se mueve entre ellos casi como un fantasma. Tiene una amiga que ha descubierto en este viaje con la cual en realidad mantiene una relación superficial y casi infantil. Entre los itinerantes, se encuentra con David y ambos mantienen una distante, titubeante y torpe relación afectiva que nunca llega a consumarse. Ambos están atrapados en su pasado. Quizá, como Pablo de Tarso, Fern anda en camino hacia una conversión, solo que en vez de matando cristianos, lo hace matando sus propias ilusiones, si es que tiene alguna. Está enceguecida de antemano.

El filme pudo haber sido una interesante reflexión sobre la soledad al final de la vida de quienes por diversas razones se han enfrentado a una encrucijada que no lleva a ningún buen camino. Reclaman que han abandonado la trampa del capitalismo, aunque más bien parece que el capitalismo fue quien decidió olvidarse de ellos.

Los itinerantes participan de un grupo de apoyo liderado por Bob Wells, un personaje real que se interpreta a si mismo. Bob, con voz solemne suelta sus discursos de empoderamiento espiritual, pero en realidad solo dispensa clichés que parecen sacados de lo peor de la “pop psychology” y de los libros de autoayuda.

Los mismos itinerantes, todos los cuales se interpretan a si mismos, cuando hablan en situaciones que parecen caricaturas de un mitin de alcohólicos anónimos, solo repiten frases hechas, huecas y grandilocuentes, como si estuvieran iluminados.

En su tercer filme, Chloe Zhao (Songs My Brother Taught Me, The Rider), se muestra como una directora capaz de maniobrar con su material de manera segura. Los planos van de tomas de espacios abiertos, grandes planicies, mayormente desérticas, algunas de las cuales están enmarcadas por distantes cordilleras, pero que traducen bien esa búsqueda de libertad de los personajes, con primeros planos y planos americanos que contrastan esa amplitud casi infinita con la frustrante búsqueda personal de cada cual. A veces utiliza un enfoque documental que alterna con uno subjetivo e intimista.

Zhao, que es también autora del guion, basado en el texto homónimo de Jessica Bruder, una periodista que se especializa en la documentación de subculturas, no explota el melodrama ni editorializa sobre el tema, aunque muestra quizá demasiada simpatía por los personajes. Vemos muchos encuadres y secuencias muy buenos, que no nos dicen mucho de los personajes. A la larga, como en el caso de Fern, tiene que recurrir a llevarla a la casa suburbana de la hermana, que le va a prestar dinero para solucionar una situación con su vehículo, para que esta nos informe sobre la personalidad de Fern, diciendo que siempre fue diferente e independiente. Pero la Fern que se muestra en la narrativa, no se diferencia mucho de los otros personajes, solamente que parece mejor educada, no es práctica y los mira con condescendencia.

La directora entrecruza a los “nómadas” con otros grupos de itinerantes más jóvenes, una abominación de los beatniks y los hippies que rehúyen el trabajo y parecen vivir de la caridad ajena. Los personajes centrales de la trama son nómadas por cuanto no se quedan en el mismo lugar, aunque ritualmente regresan cada año a los mismos espacios, su continuo movimiento circular los hace sentir que andan en busca de la libertad, pero en realidad, siguen siendo esclavos de trabajos manuales y mal remunerados que apenas les da para sobrevivir, solo que sienten que no están comprometidos.

Frances McDormand está excelente en su caracterización de Fern. Lo hace con su usual manera contenida, pero con la fuerza de su presencia. A McDormand le bastan un par de miradas para expresar toda una variedad de expresiones. Este es un papel que puede hacer dormida. David Strathairn es el otro actor profesional de este conjunto. Su personaje, un hombre tímido y frustrado, está a su vez tímidamente delineado y nunca gana una personalidad distintiva. No es culpa de Strathairn, sino del guion. El resto de los personajes se interpretan a si mismos y narran sus historias, pareciendo a veces las cabezas parlantes de un mal documental antropológico.

La fotografía de Joshua James Richards, que en largometrajes ha trabajado como director de fotografía únicamente en todas las películas de Zhao, parece obedecer las exigencias del director. Ilumina muy bien las escenas en las zonas desérticas, pero a mi el paisaje de los desiertos no me dice nada. Sus encuadres de los badlands, recuerdan muchas películas anteriores, principalmente The Sugarland Express y Vanishing Point, tienen una aire setentero.

El filme ha recibido una excelente acogida de crítica y ha ganado múltiples premios y nominaciones de los más prestigiosos círculos de críticos, así como de los Globos de Oro. Se rumora que recibirá varias nominaciones para los óscares. No comparto ese entusiasmo.

Nomadland (EEUU/Alemania, 2020). Dirección: Chloe Zhao. Guion: Chloe Zhao basada en el libro homónimo de Jessica Bruder. Director de fotografía; Joshua James Richards. Con: Frances McDormand y David Strathairn. De estreno en las salas de todo el país y disponible en streaming por Hulu.


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