Actualizado: 16/10/2017 9:39
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Cine, Arte 7

John le Carré diluido

El argumento de esta película se desarrolla de forma amena, si bien no convence del todo

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George Smiley fue el personaje desarrollado por John le Carré, que ha sido considerado por muchos como el anti-Bond. Mientras Ian Fleming creó un espía atlético, irresistible para las mujeres, sofisticado y sarcástico, Smiley es un tipo gris, cuya vestimenta pasa inadvertida, nada atlético y con problemas matrimoniales. No es que Le Carré concibiera su personaje solamente para crear la antítesis de Bond sino que lo hizo en un momento en el cual el público quería un espía más realista, que se ajustara más a los patrones de la Guerra Fría y Smiley representó exactamente eso.

Desde principios de los sesenta comenzaron a llevarse a la pantalla las novelas de Le Carré con Smiley en roles secundarios, protagónicos y a veces con el nombre cambiado. Empezando por The Spy Who Came in from the Cold (1965), en la cual Smiley jugaba un papel de apoyo a la trama, pasando por series de televisión, siendo la más famosa Smiley’s People, en la cual Alec Guinness protagonizó a Smiley y terminando con Tinker Tailor Soldier Spy (2011), los filmes que incluían a ese espía decidido a pasar desapercibido, un antihéroe incapaz de despertar emociones, eran por lo general introspectivos, además de minuciosos respecto al trabajo real de un espía.

Acabada la Guerra Fría, Le Carré comenzó desarrollar otros personajes. Esta vez los espías oscuros ocupaban un papel sombrío, manipulando a personalidades ingenuas pero más atractivas, como en The Costant Gardener y The Tailor of Panama. El escritor se ocupó de temas modernos como en A Most Wanted Man y los filmes se convirtieron en entretenimientos inteligentes.

Our Kind of Traitor es la más reciente adaptación de una obra de Le Carré. La película comienza con unas escenas silentes, y en cámara lenta, de Carlos Acosta haciendo piruetas durante una gala. En ella, Dima, un ruso que se encarga de lavar dinero para la mafia rusa, fuerza su amistad sobre un joven inglés que se encuentra de vacaciones en Marrakech junto con su esposa. La pareja está en cierta crisis, Dima lo olfatea y se aprovecha de la situación. Perry, el confundido inglés que es profesor de poesía en la Universidad de Londres, se deja arrastrar sin saber en lo que se está metiendo. Dima sabe que su jefe lo va a matar después que él le haga el traspaso de cuentas de un grupo de inversionistas para consolidar la creación de un banco en Gran Bretaña. Su secreta intención es darle una tarjeta de memoria para que se la entregue a alguien en el Servicio Secreto de Inteligencia. Pretende que, con la información que contiene, el servicio de inteligencia británico y el Gobierno, se interesen por él y le concedan asilo a él y a su familia.

Aunque parece poco plausible la conexión entre Dima y Perry, así como las intenciones del ruso, a medida que se desarrolla la trama se van aclarando cosas y la credibilidad se restaura dentro de lo que cabe. Perry lleva el mensaje a los espías y aquí aparece un personaje tipo Smiley, que aunque se mantiene en un papel secundario lleva un gran peso en la trama. Hector es un agente que se decide a intentar ayudar a Dima, en parte por razones de venganza personal con uno de los británicos involucrados con la mafia rusa, un político con quien trabajó años atrás y con quien tuvo una mala experiencia. Pero en realidad, no tiene ningún apoyo de sus superiores. Se convierte en un Smiley quijotesco, aunque mantiene la sobriedad.

El argumento se desarrolla de forma amena, si bien no convence del todo, ya que de repente Perry se convierte en una suerte de héroe de aventuras y su protagonismo se hace excesivo. Pero evitando efectos especiales y recursos manidos del cine comercial, la película cumple su cometido como vehículo convencional de entretenimiento con cierta ironía y escepticismo hacia el estado actual de la política global.

Susanna White (Gran Bretaña, 1960) ha dirigido mayormente series de televisión. Para el cine hizo Nanny McPhee Returns (2010). No parece saber dar densidad a los personajes en tiempo limitado, aunque la película no se mueve necesariamente como un telefilme. Su dirección es tentativa y no concibe bien el dramatismo argumental. A veces prefiere recrearse en la belleza de los paisajes entre los que se mueven los personajes en Berna, Marrakech, Londres y Paris. Opta demasiado por lo fotogénico.

La película la salva las actuaciones de Stellan Skaarsgard como Dima, quien concede autenticidad emocional a su personaje; Ewan McGregor como el confundido Perry, quien mantiene una adecuada discreción histriónica; y Damien Lewis como Hector, concediendo cinismo y perspicacia a un personaje que al principio parece casi malévolo, pero que crece dramáticamente con la trama. Naomie Harris como Gail, la esposa de Perry, asume su rol aptamente, sin descollar, que es lo que se le exige.

El guion de Hossein Amini (Jude, The Wings of the Dove, The 47 Ronin) diluye el espíritu de Le Carré para llevarlo a nivel de entretenimiento sin trascendencia y resulta como tomar una cerveza ligera, que refresca pero no tiene cuerpo. La fotografía de Anthony Dod Mantle (Slumdog Millionaire) se inclina hacia el estilo de postal turística. Muy agradable a la vista pero carente de apoyo al dramatismo del filme.

La película se deja ver con facilidad, entretiene y no tiene más pretensiones. El que quiera ver una adaptación seria de una obra de le Carré, mejor no se acerque al cine.

Our Kind of Traitor (Gran Bretaña/Francia, 2016). Dirección: Susanna White. Guion: Hossein Amini, basado en la novela de John le Carré. Director de fotografía: Anthony Dod Mantle. Con: Ewan McGregor, Stellan Skarsgard, Damien Lewis y Naomie Harris. De estreno amplio en Estados Unidos.


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