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Crónicas: Las notas secretas de Cabrera Infante

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En 1958, Olimpia Ediciones publica A propósito de un grito de guerra, de Guillermo Cabrera Infante. Más que un libro, se trata de un folleto de apenas treinta cuartillas, compuesto por un revolucionario ensayo y sucesivas notas al margen. A su vez, las notas desembocan en numerosos epílogos, o apéndices, independientes.

En A propósito de un grito de guerra Cabrera Infante elogia, algo desbordadamente, el libro Un grito de guerra contra el nacionalismo criollo, de Morgan German. Cabe aclarar que el término “criollo”, al uso en Thamacun en el período comprendido entre el Primer y el Segundo Éxodos, es sinónimo de “cubano”. De manera que el alarido de German apunta al nacionalismo cubano, como las notas de Infante destacan la originalidad con que el ex encargado de Relaciones Públicas thamacunés –Morgan German lo fue entre 1941 y 1944- aborda el siempre espinoso asunto de la nacionalidad.

Olimpia Ediciones, con sede en La Habana, se atrevió únicamente con una tirada de cien ejemplares. Aun así, A propósito de un grito de guerra se convertiría en una suerte de best seller subterráneo, semiclandestino, en el ámbito intelectual cubano, que para entonces arreciaba en su boicot contra la cultura y la política thamacunesas.

En cualquier caso, lo trascendente del episodio no estriba en las repercusiones del folleto, ni siquiera en su posterior desaparición –la bibliografía de Infante no registra el cuaderno, y en lo adelante el propio escritor lo relegaría al olvido-, sino en que por primera vez el calificativo “Cuba Inglesa” sale a la luz pública, identificando al islote. Por lo demás, Infante se atreve, y se atreve a fondo.

“Adicionalmente, me atrevería a afirmar que en Thamacun lo cubano se apropia de su componente más universal”, escribe Cabrera Infante en el referido ensayo. “Quiero decir que Thamacun constituye una especie de Cuba inglesa no sólo por sus antecedentes históricos, sino por la curiosidad, y la flexibilidad, con que sus ciudadanos abordan la diferencia. Un tópico –trópico utópico- sin dudas sorprendente”.

Foto cortesía del editor Rodolfo Martínez Sotomayor, en cuyo poder se encuentra el único ejemplar que conozco de A propósito de un grito de guerra.



24 Comentarios



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24 por Angel Redentor (Usuario no autenticado) 14/07/2008 15:30

Estos señores son secretistas no lo sabré yo, si me piede un consejo le aconsejo que busque mejor por nombres compuestos, tamacún es una clave.

23 por Wenceslao (Usuario no autenticado) 14/07/2008 14:43

Y al fin, esto es verdad?, de donde sacan esto por Dios? Porque no ponen la historia esta desconocida en un pdf porque busco y todo lo de Tamacun me remite aquí.

22 por Elizabeth (Usuario no autenticado) 14/07/2008 7:13

Le agradecería al Sr espartaco que me diera el dato de la editorial que publicó esos ensayos lezamianos que hablan de thamacún. Muchas gracias.

21 por Armando Añel 14/07/2008 3:56

Amigo Port Aventura, Thamacun fue fundado en 1669 por el corsario Malver Adenauer, sus familiares y seguidores. El nombre del islote, de procedencia indígena, fue asimilado y reformado por los británicos. En 1763 la marquesa de origen cubano Beatriz de Eugenia emprende La Refundación, también conocida como El Año del Cerdo (pocos meses después de que los ingleses pactaran con España la cláusula del Reducto). En 1897, tengo entendido, los británicos declaran la independencia del enclave, circunstancia que desata el Primer Éxodo. En 1960 se producen los sucesos que confluyen en el llamado Segundo Éxodo, en torno a la desaparición de Camilo Cienfuegos. Thamacun, ya de por sí una nación recóndita, lo es por partida doble a partir del ascenso al poder del castrismo. Los thamacuneses se dispersan por varios continentes. Hacia 1996, en Chicago, con Thamacun languideciendo en Cuba Inglesa, Richard del Monte e Idamanda Rosael conciben el Tercer Éxodo. Éste crece desde los tres factores de incubación rosaelianos: entorno-momento, capacidad e iniciativa. Algunos estudiosos sostienen que el factor entorno-momento no es más que el ropaje retórico con el que se ha disfrazado el factor Internet, sin el cual Cuba Inglesa no habría retomado y/o revisado tan eficazmente sus orígenes, hasta eclosionar en un sin fin de páginas de contacto. En cualquier caso, ahí vamos. Las próximas crónicas desarrollarán los puntos que le he relacionado arriba. Pero tenga presente, por favor, que esta es sólo una interpretación de los hechos. Soy un cronista más (ni siquiera un historiador). Un saludo

20 por Fernando (Usuario no autenticado) 13/07/2008 19:40

Anhel sabes perfectamente que ese libro es del 1977. Recuerdas lo de Roman Arturo, lo que se dijo antes y despues, nada menos que un procer de la sentencia. Gusto en saludarte


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El Reducto que los ingleses se negaron a canjear por la Florida

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Autor: Armando Añel

Armando Añel

Escritor, periodista y editor. Reside en Miami, Florida.
letrademolde@gmail.com

 

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