El Dialoguero
Armando Añel | 16/04/2009 17:50
Tags: Proposiciones
Los interesados en adherirse a la declaración de la junta ampliada del CCPDH, pueden enviar sus firmas al email registrado en el perfil de este blog. Gracias.
Publicado en: Cuba Inglesa | Actualizado 16/04/2009 18:07


3 Comentarios
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3 by Yo Bugarron (Usuario no autenticado) 18/04/2009 17:25
tiene que haber dialogo castro-oposicion sino es la misma porqueria...........
2 by orimar valdez (Usuario no autenticado) 17/04/2009 16:43
bueno cao el problema es q en todos estos anos los yumas son los q han tomado medidas contra el gobierno d cuba y por carambola contra el pueblo cubano d dentro y de fuera , ahora tu me vienes co la muela bizca q tienen q dialogar con todos !? la oposicion d dentro y d fuera q hasta hoy son mantenidos x quien ?,los yumas,acuerdate q el q paga manda o no ? creo q lo importante es q se resuelva la mierda q hay y q ambos gobiernos tienen responsabilidad
1 by joseluis sito (Usuario no autenticado) 17/04/2009 4:15
Esto que presenta Añel hay que considerarlo el zócalo de la Libertad de Cuba. El dialogo es la única forma viable para comenzar otra nueva etapa de la nación cubana. No hay otro. Esto tiene que quedar bien claro en todas las mentes. Pero un dialogo en dos direcciones, impulsado por los cubanos: un dialogo con la dictadura y un dialogo entre ellos mismos, los elementos dispersos de la Resistencia cubana. Sobre el dialogo con la dictadura: Se necesitaría pensar largamente sobre lo que el dialogo significa sobre el plano de la Resistencia, lo político y lo ético. Todo ello estrechamente relacionado y cohesionado. Esto significa antes de todo que la palabra dialogo no es una hierba que se masca entre los dientes rumiando: el dialogo no es la palabrería, ni la charla, ni la tertulia. Un dialogo resistente, político y ético se funda en la voluntad expresa de actuar para transformar un estado de cosas. Dos ejemplos, Polonia y España, pueden ayudarnos a captar mejor estas dificultades que surgen cuando de dialogo hablamos. Los poloneses recobraron su libertad a partir de la primera visita del Papa Juan Pablo II en Polonia en 1979. Esta visita fue el fruto de un dialogo que tuvo lugar en enero 1979 entre el pontífice y el ministro de Asuntos Exteriores soviético Andrei Gromiko. En febrero, el cardenal Wyszynski enviaba una invitación al Papa y el 2 de junio comenzaba su visita a Polonia. . Durante su recorrido por Polonia el Papa dijo, entre otras cosas: “no perdáis nunca vuestra libertad espiritual”. Sin este primer dialogo, conversación, con los principales actores, los soviéticos, nunca aquella visita se hubiera podido realizar. Menos de un año después, en 1980, Solidarnosc era fundada y los polacos manifestaban por el derecho a tener sindicatos libres e independientes. Entonces vino el momento de pasar a otro dialogo, con el gobierno comunista. Pero antes de pasar por este dialogo entre las dos partes opuestas, pasaron tiempos difíciles y de confrontación, tiempos de resistencia decidida, organizada, determinada, valiente contra el régimen. En diciembre 1981 las autoridades comunistas impusieron la ley marcial, se declaró ilegal a Solidarnosc y metieron en la cárcel a los disidentes. El intento del sistema totalitario para destruir la resistencia fue implacable, pero nunca los resistentes polacos, con Walesa a su cabeza, Bronislaw Geremek o Tadeusz Mazowiecki, se rindieron o capitularon. Se trataba de una guerra, sin violencia ni muertes, pero se trataba de una lucha real. Si la resistencia estaba prohibida se creó entonces una red clandestina donde continuaba activa la fuerza de oposición al régimen. Fueron 6, 7 años donde hubo que mantener en pié el movimiento y al mismo tiempo resistir contra las persecuciones del régimen. Pero en 1986, después de luchas constantes, el régimen, con una economía aplastada y la sociedad contestando tuvo que liberar los presos políticos y legalizar Solidarnosc. Fue entonces cuando llegó el momento del dialogo con el régimen comunista. Pero se llegó a este momento “dialoguero” a partir de luchas constantes y difíciles, a veces agresivas. Esto significa que a un régimen dictatorial, y más totalitario, se le obliga a dialogar. No se puede estar esperando que venga a dialogar por gusto, porque nunca lo hará. Hay que obligarlo. Y esta obligación se obtiene con luchas políticas. Hay que tener una visión política de los acontecimientos, de las razones y de las causas como de los efectos. Los resistentes polacos luchaban políticamente para cambiar las cosas, no estaban pregonando moralidad o amor al prójimo. Estaban reclamando derechos sociales, es decir políticos. Pero el objetivo de la oposición polaca no era el derrocamiento violento, una oposición extrema de enfrentamiento con el régimen polaco. Era una posición moderada que consistía en cambiar el régimen a partir de la negociación, paulatinamente, con avances progresivos en tal y tal sector de la sociedad, teniendo en cuenta que no se podían olvidar ciertas realidades como la dominación soviética. En 1988, olas enormes de manifestaciones y movilizaciones obligaron al régimen a dialogar en una Mesa Redonda con la oposición. El régimen tuvo que empezar a negociar, pero lo hizo porque los resistentes no estaban en una oposición extremista de liquidación de los responsables de la dictadura. Los jefes del régimen, los “reformistas” comunistas y demás desilusionados comprendieron, con la negociación y el dialogo, que tenían una puerta de salida. Fue la política prudente y sin extremismos de Solidarnosc, sus luchas de resistencia constantes con personalidades intelectuales a su cabeza, que hizo posible llegar a ese dialogo indispensable y benéfico para todos, en el sentido que lo que importa es el fin de un sistema inmundo, no acosar a los individuos. Se trata de poner fin a una tiranía en Cuba, y solo la negociación, el dialogo entre ambas partes lo conseguirá. Pero a ese dialogo se llega con métodos, con luchas, con una política. Los disidentes cubanos tienen que abandonar ciertas posiciones extremistas, dejar sus convicciones personales de lado (yo soy liberal, yo capitalista, yo de izquierdas, yo del centro, yo de derechas, a mi me gusta Obama, a mi no me gusta). Tienen que apartar el ego y las rivalidades personales para reunirse y entre ellos ponerse a dialogar. Sobre el dialogo entre resistentes: Esta es la otra parte del dialogo. Un dialogo entre ellos mismos, los resistentes. Reunirse, unirse, con una Plataforma común, como lo consiguieron los españoles durante los previos años y después de la muerte del dictador Franco. Esta desunión de los movimientos de Resistencia, esparcidos, desparramados, fragmentados no tiene ninguna fuerza política. Son partículas aisladas, movimientos brownianos, sin coherencia. A esta situación actual nadie en el exterior, ni Europa, ni Estados Unidos, ni Latinoamérica le dará peso ni ayuda. Nadie los tomará en serio con la debida gravedad. Estamos en un momento oportuno. Muerte próxima del tirano en jefe, desconcierto del régimen, aumento de la desilusión y cansancio de los responsables dentro del régimen, deseos de actuar de los “reformistas” y otros pijamas, población extenuada, economía arruinada, progresos de la resistencia sobre el terreno, etc. Hay que ponerse a pensar políticamente, en términos de dialogo. Un dialogo de resistencia para conseguir lo que se puede conseguir: la Libertad de Cuba. En este sentido, esta declaración del CCPDH es un paso importante en la buena dirección, hacia la necesidad imperiosa y vital de este dialogo, dialogo entre resistentes y dialogo con el régimen. Es decir, como lo apunta el video presentado por Añel y el documento de la CCPDH, un dialogo de cubanos entre cubanos, de todas las orillas. RESISTENCIA ¡! UNION ¡! VIVA CUBA PRONTO LIBRE ¡!
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