Joseluis Sito: Revolución y democracia
Armando Añel | 18/01/2009 6:48
Tags: Opinión
Siguiendo el hilo del artículo La solución frente a la fatiga, de Joaquín Gálvez, reproducimos este comentario de joseluis sito, en torno a los conceptos de revolución y democracia:
Joseluis Sito: Revolución y democracia
El texto de Joaquín Gálvez contiene los dos sistemas de pensamiento enfrentados desde hace 100 años en Cuba. Posición reformista y posición revolucionaria, dos antagonismos que pocos han intentado reconciliar, y que no obstante son reconciliables.
Gálvez intenta convencernos de la necesidad de tomar una vía de salvación: esa de la reforma (“la primera busca las soluciones por medio de reformas”) por oposición a la revolución (”La segunda busca el cambio inmediato, radical, y se vale de los mecanismos de violencia”).
La reforma sería lo propio de la democracia y la revolución sería lo propio de las dictaduras. En todo caso las revoluciones terminarían siempre desembocando en sistemas autoritarios y peligrosos, según se desprende de su artículo. Luego sería indiscutible que la vía de la reforma es la única solución viable y saludable contra la fatiga, siempre según Gálvez. Termina diciendo que la democracia es una revolución permanente, cuando sostenía unos párrafos más arriba todo lo contrario: “la solución democrática […] busca las soluciones por medio de reformas.”
Parece ser que Gálvez está metido en una contradicción, en todo caso algo hay en su texto que no funciona siguiendo normas lógicas y coherentes. Es una apariencia, ya que todo discurso tiene sus propias reglas internas y su lógica inherente. Lo que Joaquín Gálvez (me parece) trata de salvar y reunir es la reforma y la revolución en un mismo molde.
Primero hay que decir que una democracia no es ni revolucionaria ni reformista, es un sistema político que no es ni un régimen. La democracia es una promesa, algo por-venir, es un sistema en constante devenir, siempre moviéndose, es en esto en lo que piensa Gálvez seguramente cuando emplea la palabra “reforma”. Reforma significa aquí cambio, modificación, evolución, etc. Los demócratas trabajan para reformar la sociedad, es decir, para cambiarla y modificarla mediante el apoyo de una sociedad civil y de sus libertades públicas y privadas. Entonces podemos decir que tanto los socialistas como los democristianos son reformistas, y hasta los comunistas y los anarquistas serían reformistas si actuaran dentro de mecanismos democráticos. La palabra reforma empleada por Gálvez no corresponde a aquella que se reserva habitualmente a los partidos conservadores, amantes de la paulatina reforma política y reacios a toda transformación espontánea o radical de la sociedad.
A la palabra revolución también le da el texto de Gálvez un significado preciso. Se trata del orden nuevo que se instala después de una revolución, de la institucionalización de la rebeldía originaria, de la revolución como sentido de la Historia. Algo que no tiene nada que ver con la rebelión en sí, con el rechazo total y general de cualquier poder asentado.
Según las teorías filosóficas marxistas o hegelianas, de las contradicciones de la sociedad tiene que emerger un orden nuevo indicando un sentido histórico. Este orden nuevo es la revolución y es esta definición reducida, pobre y llena de pequeñez que recoge Gálvez. Y sobre la cual se reposa para declarar en voz baja que la revolución es un “mecanismo de violencia”, puro y duro. Pero la revolución no es eso. Es otra cosa.
Los análisis, los textos y declaraciones de Michel Foucault sobre esta cuestión revolucionaria son indispensables, si queremos comprender algo a lo que significa la palabra revolución y a sus implicaciones.
Para Foucault la revolución es la experiencia de un acontecimiento, es la refutación de un poder, no es la llegada de un nuevo poder y de una sociedad más justa. La revolución es un acto puramente político, pero contra la política misma.
El movimiento de rebelión, de rebeldía, priva el poder de toda legitimación, lo deconstruye, lo zapa, lo invalida, lo dinamita. La revolución pone el poder al desnudo. La revolución es un acontecimiento de pura libertad, sin sentido de la Historia ni estrategia de clase, es un momento de fractura de la Historia.
Cuando Gálvez habla de “revolución permanente”, se refiere (en forma subliminal) a este acontecimiento de pura libertad. Porque sabe, como todos nosotros, aunque algunos inconscientemente, que una sociedad donde la revolución no fuera posible sería una sociedad muerta. Esta sociedad sin posibilidad revolucionaria sería una soledad, como lo dice Espinoza.
Entonces, frente al texto de Gálvez concluyo lo siguiente: la solución contra la fatiga es un acontecimiento, un movimiento, una rebelión, una rebeldía, en una palabra: una revolución.
La fatiga se vence cuando una fuerza de afirmación se alza y destruye la ilusión del poder, los mecanismos de ilusión del poder.
Hay que concluir más todavía. Si no existe una revolución sin manchas y en toda pureza, nos quedan las palabras de Deleuze: “Cuando se dice que las revoluciones terminan siempre mal, todavía no se ha dicho nada sobre el devenir de las personas después de la revolución.”
La democracia es una “reforma” constante, nacida a partir de una revolución, pero no puede ser una revolución permanente. Las revoluciones permanentes son el poder fosilizado. La democracia es más bien la posibilidad abierta del acontecimiento de una revolución, de esa contestación del poder, de esa ruptura.
Es esto el honor de una democracia, poder pensar hasta sus límites últimos. Es esto el deshonor de una dictadura, limitar e impedir cualquier revolución posible. Por eso la dictadura socialo-castrista no es una revolución, es una soledad en piedra.
La solución contra la fatiga es una revolución, entendida como puro acontecimiento de libertad contra el poder y sus mecanismos de ilusión, para instalar un sistema permanente de reformas que no excluye la posibilidad futura de otra ruptura sistémica.
Publicado en: Cuba Inglesa | Actualizado 19/01/2009 14:00





45 Comentarios
Página 1 de 9
45 by Rafael Pla López (Usuario no autenticado) 26/10/2009 14:22
Quizá os interese mi artículo de diciembre de 2006 sobre Reforma y Revolución que puede leerse en http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=27693
44 by El Anticomunista (Usuario no autenticado) 20/01/2009 10:05
Es un cerdo de mierda el racista que se esconde de tras de mi nombre para decir las estupideses que dice sobre, Luther King ,eso solo lo puede decir un hispano rachista cubano, ya que eso es lo que piensan la gran mayoria, tengan un poco mas de dignidad y asuman lo que dicen cerdos cochino, por eso cuba esta como esta por sus cochinadas y sus falda de dignida en cuba no se ha dado un hombre como MARTIN LUTHER KING, y eso les duele ny el mierda borracho de Marti, cerdos...
43 by El anticomunista (Usuario no autenticado) 20/01/2009 9:55
Sr , Joseluis Sito, es muy curioso ahora esa pirueta, que me esta ud dirigiendo sin quererme la dirigri , resurta ser que ahora ud dice que vuetro fou de Foucalt estaba muy comprometido, y con qué revolucion,con el no menos fou del ayatola Cocherni!!! Sr, le dire que sus lagunas son fragantes, ya que uno,si ud tiene a los susodichos de Foucalt, Derrida, Deleuze etc como una interpretacion de una sociadad en evolucion , de una revolucion para evitar la fatiga, ud tiene que admitir que yo le diga que, ud es de los que dice, como decian los susodichos y dicen los negacionistas comunista, que el socialismo real , es decir el stalinismo y todo los horrores que se vivieron en Europa del Este, no tiene que ver nada con el verdadero socialismo , ni el comunismo , que eso solo fue una perversion de stalin, ya que es eso lo que ud esta diciendo , es mas,es lo mismo que esta diciendo los cinicos que vienen aqui a desviar el debate como la Soledad Cruz , el Abel Prieto , el Dr.EM, el Niafunké, etc, fijese que ellos dicen y hablan de errores que se cometieron, que hay que volver a las fuente , es mas, pille como la cinica de la Soledad aprovecho su discurso y se dirigio a ud para decir las estupideses de Isrrael, ya que ella sabe que es por ahy por donde entra la confucion... Mi, Sr, Joseluis Sito, el unico interes que tienen esos filosofos hoy en dia , y que veo y constato que ud no esta al corriente es y fue aprtir del 11 de Septiembre como ya dije, y los especialista en politica como en justicia se preguntan como estos hombre utilisaron, siendo hombres de izquierda las teorias de Carl Schmitt, lo que ellos hacen es una pirueta de esa teoria, que es cuando ud lo cita, que dice que la verdadera revolucion es la oposicion al poder, nada nuevo ni nada inventado por el Foucalt, ya que eso no es mas que politica pura, es decir la politica no se consive sin opositor , sin enemigo, sino no es politica y no tiene sentido, vaya coja, decia Carl Schmitt;(y cito de memoria), la politica es una relacion entre amigo y enemigo.El enemigo es todo el mundo , o lo que es lo mismo puede ser todo el mundo eso depende de las siscunstancias del momento, el mismo debe ser exterminado fisicamente...Lo que quiere decir que toda relacion humana es politica, ya que todo adversario puede transformarse en enemigo y susceptible de ser eliminado,(fijese piense simplemente a cuba, si esto no refleja la realidad cubana...)En el nuevo testamento se nos ordena amar a nuestros enemigos, fijese que aqui no se aplica, por algo la doctrina catolica fue perseguida en cuba,ya que en un mundo con esa doctrina , de lo que se trata es que ud tiene el derecho de perdonar a su enemigo privado, es decir su vecino, pero jamas al enemigo publico, el que se oponga a ese poder... Como ve, esa doctrina brutar, que se dirige contra toda accion y bases de la democracia liberal y contra toda la concepcion de la tradicion del derecho, es lo que hacen nuestro susodichos y la visten con ropitas nuevas de frases basias, literalmente mas omenos bien construidas, como eterna oposicion al poder, que seduce a los tontos y romanticos...pues es eso lo que hizo Foucalt adaptar a Schmitt, a las nesecidades de la ideologia revulucionaria de extrema izquierda, ya que como se sabe y Schmitt hace saber, las teoris de las oposisiones, para él y los extremistas son sin influencias, ya que las mismas hacen segun ellos el juego a las tesis o teorias antidemocraticas, fijese, que siempre como a cuba todo el que este por una solucion negociable es acusado de hacerle el juego al enemigo o de pequeno bulgues o ajente del imperialismo, la constante oposicion al poder de que habla nuestro fou no es ni mas ni menos, que los constantes arreglos de cuenta las purgas, las recogidas sin motivos , una revolucion sin enemigos sin un discurso de guerra de odio, sin enemigos de clases esta condenada a la muerte y perder su encanto diabolico, otra cosa Sr es cuento de camino... En una democracia sin diatribas los opositores al poder se sobran y estan ahi, que mas revolucion, que la que estamos viendo en los Estados Unidos , un hombre de color negro es el Presidente... Por eso digo que ud tiene una gran laguna sobre el "sujet"... Y de el Sr ANEL, ni hablar el mismo cayo en la trampa , como es posible que él este contra Obama , por su supuesto, izquierdismo que él lo acusa , y nos salga ahora con eso miserias de esos susodichos!!! , no ya supuestos sino probados notorios comunischas, na el Sr Anel, no le gusta a Obama,simplemente porque él es negro, y aqui se ve mas claro, sino debe explicarno todo lo otro, como ven, yo siempre doy argumentos, siempre he dicho que la logica de Anel sobre Obama no tiene ni pie ni cola, las pacines Sr Anel, esa fue la culpable de que Castro este ahi, y ud sigue en las mismas.... Deme , por favor, uno solo por lo menos ,un argumento fundamentado politicamente y socialmente contra Obama, por favor, ami me importa cuatro cojone si es negro, eso no es un problema para mi, él respeta la democracia y ese si es mi problema y lo que cuenta aqui.... Pobre futuro de cuba , y lo que es mas tristes de sus futuros pseudos analistas y pensadores... y oigame no son negros ya que dicen que los negros son imbeciles, esto no hay quien lo entienda chicho...!!!!
42 by Canta Claro (Usuario no autenticado) 20/01/2009 8:51
Buen post del amigo Joseluis Sito, podemos coincidir total o solo parcialmente, pero el tema esta bien argumentado. Muchas veces queremos resolver grandes problemas solo con eliminar palabras, como si los problemas politicos y socilaes fueran solo pura semantica, y yo, que no soy sociologo ni politologo, me pregunto: que un pais como USA donde hace solo 45 años era un sueño que los negros -- y tambien otras minorias -- tuvieran derechos plenos, hoy sea un negro el Presidente, es una reforma o una revolucion?
41 by joseluis sito (Usuario no autenticado) 20/01/2009 6:31
Señor Roberto Lozano Inmovilismo, hastío, dice usted; fatiga dice el señor Joaquin Galvez; anestesia y parálisis digo yo. Otros dirán lo mismo con otras palabras, que no son las mismas pero reflejan la misma situación: la inercia. El paro cardiaco. Pienso que esta pasividad, creada voluntariamente como estrategia de sobrevivencia por el régimen en todas las esferas de la sociedad cubana, ha contagiado el “exilio” y la fuerza de resistencia. Este inmovilismo de la dictadura que describe muy bien, ha conseguido mantener no solamente el régimen en pié, pero también ha hundido toda capacidad de resistencia. Doble operación y grandes ganancias para el régimen. El embargo ha servido al régimen como motor de su lucha heroica contra el imperialismo y de máscara que esconde su propia insensatez y disparates. La revolución ha servido al régimen para alimentar las masas en mitos y para continuar imperturbable un invariable, inmutable, impasible y estacionario tiempo histórico. El aburrimiento de lo mismo siempre recomenzado. La revolución, este concepto, este vocablo, es en este régimen su fondo de comercio y su hondo agujero negro. Es dentro de la palabra revolución que el régimen ha instalado toda su parafernalia falsificadora, como los fascistas italianos centraron todo su mito y su tiempo en la Roma eterna e imperecedera. Luego es en el interior de esta palabra y concepto de revolución que debemos trabajar. Las definiciones que nos da de una revolución y de sus características históricas, sociales, temporales, estoy dispuesto a aceptarlas como muy validas. Una revolución mesiano-marxista tiene sus particularidades, la revolución americana tiene las suyas y la francesa tiene su originalidad. Pero en todos los casos el concepto de revolución queda incompleto. Es por esto que me refiero a Foucault (no el péndulo), porque Foucault estuvo muy entrometido y comprometido con una revolución, precisamente la revolución iraní. Es a partir de esta que empieza a elaborar un nuevo concepto de revolución, que ya no es el marxista-leninista, justamente para deshacerse de esta concepción marxista revolucionaria muy pobre. Lo que Foucault dice es sencillamente que la revolución no es el proceso de un orden nuevo indicando un sentido histórico. Un sentido histórico que para el régimen cubano es siempre el mismo: el partido es inmortal; con un orden nuevo que se petrifica y se inmoviliza como una estatua de sal. A esta concepción de granito e inmóvil del régimen cubano “revolucionario”, Foucault opone otra: la revolución es la experiencia de un acontecimiento, es el instante de la negación de un poder, son los hombres que dicen no y privan el poder de toda legitimación. De este concepto de revolución ya no se puede decir como Ortega y Gasset, que dura 15 años. Este acontecimiento dura el tiempo que el poder sea radicalmente desposeído, es decir relativamente breve y hasta como un relámpago. El momento de sublevación de los hombres contra un sistema ilegitimo, y la dislocación de este poder para transformarlo todo, esta fuerza de afirmación que zapa el tiempo homogéneo de la Historia es una revolución. Por eso seria valido hablar de una revolucion polonesa a proposito de Solidarnosc. La institucionalización de este momento dislocante ya no es la revolución, es el pasaje a la toma del Estado por otro poder que puede desbocar en un régimen criminal y sanguinario, como muy bien lo vio Foucault con el regreso de Jomeini a Teherán, si la lucha de poderes por ese poder nuevo así lo decide. Foucault lo que aprueba y sostiene es el momento revolucionario iraní destituyendo el régimen infame del Shah, pero no lo que aparece con el proceso institucional, la formación de una dictadura islamista. Lo importante, me parece, es entender que de esta forma la palabra revolución ya no se encierra en una eternidad igual a ella misma. La revolución, al contrario, es un movimiento, una posibilidad, una germinación. La revolución tampoco es entonces la suerte de cambiar de régimen para instalar otro igual, peor o mejor. La revolución es un acontecimiento puramente político dirigido contra la política misma. De aquí y a partir de aquí podemos decirle a la dictadura cubana que su régimen no es una revolución, pero un sistema inventado por un grupo de personas. Y, lo más importante, podemos llevar al pueblo cubano un concepto de revolución positivo, afirmativo. Para de ese modo ayudarlo a levantarse y a decir no. Para entamar un autentico proceso revolucionario, ese que consiste en fracturar la Historia para destruir un poder ilegitimo. Termino por referencia a lo que dice Primera Interrogante (34), se necesita “hacer una revolución mental para instaurar una cultura suficientemente civilizada”. Esto es también lo que dice Foucault cuando llama a “inventar nuevos modos de relaciones humanas, es decir nuevos modos de saberes, nuevos modos de placer y de vida sexual.” Es aquí donde la palabra revolución se revela indispensable. Llevar al pueblo cubano una potencialidad revolucionaria no es llevarle la guerra civil de todos contra todos para acabar en un baño de sangre. Es al contrario darle las capacidades para resistir creando nuevas relaciones humanas y engendrar ese acontecimiento en que toda brota diferente. Una germinación nueva.
Página 1 de 9