Actualizado: 20/10/2017 18:43
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Transición, Cambios, EEUU

Cuba en transición y las relaciones Cuba-Estados Unidos (I)

Esta ponencia, presentada en la XXIV reunión anual de la Asociación para la Economía Cubana (ASCE), se publica en dos partes. Mañana jueves aparecerá la segunda

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Estimados colegas:

Emoción y recuerdos me provoca la acogida de ustedes, muchos conocidos por conversaciones telefónicas e intercambio de emails durante tantos años, cuando Oscar buscaba afanosamente datos sobre el desempeño de la economía en Cuba, los analizaba y me dictaba sus conclusiones económicas, políticas y sociales en forma de artículos, que se publicaron desde 1992 hasta marzo de 2013, en sus tres libros, periódicos, revistas y sitios de Internet, así como en las ponencias enviadas a las conferencias de ASCE. Siempre agradecimos la colaboración de muchos de ustedes. Oscar no pudo participar personalmente en estos encuentros, pues no recibió permiso para viajar fuera de Cuba, ya que siempre expresó su decisión de hacerlo si podía regresar. El año pasado se lo concedieron porque su salud estaba muy lesionada.

Agradezco la invitación a participar en esta conferencia de ASCE, así como las atenciones dispensadas durante nuestra dura estancia en Madrid y posteriormente a mí. No pretendo igualar la agudeza y nivel académico de Oscar, pero sí les aseguro que como él mi propósito siempre ha sido contribuir humildemente al progreso armonioso de Cuba, con la participación de todos los cubanos de buena voluntad, en un ambiente sosegado con Estados Unidos, sin lo cual resultará imposible fomentar la república democrática.

¿Cuba en transición?

Cuba está en transición, a pesar de los propósitos de su gobierno de solamente “actualizar la revolución”. El 31 de julio de 2006 ocurrió una conmoción para la que no estaban preparados los dirigentes del país. Desde 1959, un solo hombre determinó la vida de cada cubano y dictó cada acción de su partido, gobierno y las organizaciones completarías. Hasta Raúl Castro, que se preparó durante 47 para heredarlo, mientras sostenía el antojadizo poder con las fuerzas armadas, no escapaba al desasosiego de la inminente orfandad y las aspiraciones sucesorias de los dirigentes históricos. No faltó la interferencia de Hugo Chávez, con quien tenía que contar el general en su tortuosa consolidación, por un motivo esencial: era el hombre fuerte del dinero.

Después de colocar los militares afines en los puestos claves, y reconocer la necesidad de cambios estructurales y de concepto, básicamente referidos a la economía, cuando en Cuba transcurría la más profunda crisis política, económica y social de su historia, Raúl Castro atemperó el vocabulario, decepcionó al pueblo con sus promesas incumplidas, y pasó al lema de “sin prisa, pero sin pausa”. Adujo la manida excusa de los enemigos internos y el imperialismo yanqui, pero no puede descartarse que se moderara debido a que el entorno gobernante necesitaba asimilar los cambios y exigía garantizar el poder absoluto. Fidel Castro no podría llegar en su auxilio, convertido en un débil anciano, e identificado por los cubanos como el causante de todos las calamidades que padecen y deben enmendar.

Sin embargo, los cambios lentos, limitados y contradictorios no podrán tener vuelta atrás, sobre todo por la evolución ocurrida en la mente y las aspiraciones de los cubanos, aunque sus opiniones aún se limiten a quejas por la ardua existencia cotidiana, la desazón por tantos años de sacrificios correspondidos con salarios y pensiones de hambre, mientras los jóvenes sin presente para crear el futuro procuran brincar el mar, como le ha dicho siempre la revolución: “si no te gusta, te vas”.

Raúl Castro adujo en el VI Congreso del Partido Comunista, efectuado en abril de 2011, que a pesar de los intentos por promover jóvenes a cargos principales, las selecciones no fueron acertadas, con las consecuencias de no contar con una reserva de sustitutos debidamente preparados, con suficiente experiencia y madurez. No solo se refería a las defenestraciones de Carlos Lage, Pérez Roque y otros (que en realidad tenían que ser sustituidos por haber ejecutado las erradas políticas de Fidel Castro), sino que justificaba el mantenimiento de dirigentes de la llamada dirección histórica, a la cual aún tenía que conservar para consolidarse, mientras desmontaba el inoperante entramado del Comandante. Entonces prometió que esto sería solucionado paulatinamente a lo largo del quinquenio “sin precipitaciones ni improvisaciones, pero empezar tan pronto como concluya el Congreso”. También anunció el “rejuvenecimiento sistemático en toda la cadena de cargos administrativos y partidistas, desde la base hasta las principales responsabilidades, sin excluir al presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y el primer secretario del PCC que resultara electo en ese congreso”, o sea a sí mismo. Como ni él ni Fidel Castro podrán aspirar a varios decenios más por razones biológicas, sorprendió con la afirmación de que “hemos arribado a la conclusión de que resulta recomendable limitar a un máximo de dos períodos consecutivos de 5 años el desempeño de los cargos políticos y estatales fundamentales”, y para que la renovación de cuadros “jamás ponga en riesgo la continuidad del socialismo en Cuba, el reforzamiento sistemático de las instituciones será a la vez condición y garantía imprescindible”.

Con la Primera Conferencia Nacional del PCC, efectuada en enero de 2012, Raúl Castro ajustó el Partido a sus necesidades y en marzo realizó cambios en el gobierno, de los cuales el más comentado internacionalmente fue el nombramiento de Miguel Díaz-Canel como su probable sustituto. En realidad parece que se debió principalmente a la imposibilidad de los ancianos dirigentes de mantener un ritmo de trabajo intenso. En Cuba no puede vislumbrarse quien será el reemplazante ni quienes son los reformistas verdaderos, ya que conocen el peligro de una destitución abrupta en el mejor de los casos. La súbita desaparición física de Raúl Castro por lógico curso biológico, cuando no están consolidados los potenciales dirigentes, a medio camino del desmontaje de los procedimientos y malos hábitos de la época fidelista, al inicio de la puesta en marcha de los experimentos sustitutivos, podría causar serias complicaciones. Demandaría una personalidad sustituta capaz de aglutinar el apoyo de la élite gobernante, en primer lugar de los militares, convenientemente ubicados en los puestos claves por el Presidente, aunque no existe seguridad de que su entorno sea monolítico. Fidel Castro tendría que aceptar la imposibilidad de regresar al poder, pero cabría la eventualidad de que la burocracia desplazada, siguiera el ejemplo de Hugo Chávez cuando viajaba a Cuba para sacar fotos del moribundo Comandante en los medios de difusión, como si hubiera estado en franca recuperación. Las dos ramas de la familia Castro probablemente se movilizarían, si bien los descendientes del General se han afianzado desde la escolta presidencial hasta la economía.

Herencia quebrada

El presidente heredó la prolongada crisis económica, política y social, inicialmente denominada “Período Especial en Tiempos de Paz”, cuando Cuba dejó de ser bastión de la Unión Soviética frente a las costas de Estados Unidos en la confrontación de la Guerra Fría. La pérdida imprevista de la enorme subvención ocasionó que el Producto Interno Bruto (PIB) descendiera en un 34% en 1993 respecto a 1989, con un gran impacto sobre la población que sufría prolongadísimos cortes de electricidad y carencia de los productos esenciales. La impronta de Raúl Castro se apreció en las restringidas reformas, como la apertura de mercados campesinos, el trabajo por cuenta propia, despenalización de la tenencia de divisa, el turismo y la inversión extranjera que en 1994 detuvieron la caída en picada. Entonces fue cuando el General acuñó la frase de que “los frijoles son más importantes que los cañones”. En 1995 hubo un modesto crecimiento y en 1996 alguna recuperación. Durante ese período empezó el despertar de los cubanos con respecto a la necesidad de cambios en los métodos voluntaristas y represivos, pero aún Fidel Castro no había perdido su lustre y culpó a los nuevos dirigentes soviéticos, particularmente a Mihail Gorbachov, del “desmerengamiento” de la Unión Soviética y el campo socialista, y por supuesto a Estados Unidos y sus aliados. La “Rectificación de Errores y Tendencias Negativas” era su antídoto a la perestroika, el glasnost y la caída del Muro de Berlín. También avizoraba lanzarse sobre los petrodólares de Venezuela mediante el impulso al exgolpista (1992) Hugo Chávez, a quien recibió con los más altos honores después de salir de prisión en 1994.

El teniente coronel tomó posesión de la presidencia el 2 de febrero de 1999 y el 30 de octubre de 2000 firmó con Fidel Castro el Convenio Integral de Cooperación por el cual Cuba exportaría bienes y servicios, y Venezuela pagaría con petróleo y sus derivados. El Acuerdo Energético de Caracas consistió en la venta de 53 mil barriles diarios de petróleo a Cuba, bajo condiciones especiales de financiamiento (modificado en 2004 para el envío de 92 mil barriles diarios). En 2003 llegaron los primeros médicos cubanos para trabajar en la Misión Barrio Adentro y los maestros para la Campaña de Alfabetización. En el décimo aniversario de su primer encuentro, Fidel Castro y Chávez firmaron el Acuerdo y la Declaración Conjunta para la Aplicación de la Alternativa Bolivariana para América Latina y el Caribe (ALBA), mientras algunas autoridades cubanas hablaban de que Cuba tenía dos presidentes y también dos banderas, aunque en el futuro serían un solo país. La población cubana no simpatizaba con esas ideas, pero reconocía que la crisis no era aún peor gracias a los petrodólares, y muchas personas han procurado trabajar en Venezuela para mejorar su precariedad económica. La bonanza comenzó a peligrar con la muerte de Hugo Chávez en 2013. Desde entonces la situación económica, política y social en Venezuela se complicó, lo que ha puesto en peligro las subvenciones a Cuba.

Raúl Castro reconoció la necesidad de realizar cambios estructurales y de conceptos, referidos a la esfera económica, desde el 26 de julio de 2007. En la Asamblea Nacional, el 28 de diciembre de ese año, aludió al exceso de prohibiciones absurdas, lo cual estaba dirigido a lograr una atmósfera más distendida entre la población, así como demostrar su intención aperturista a la comunidad internacional. El 24 de febrero de 2008 terminó su provisionalidad, al ser nombrado presidente por la Asamblea Nacional del Poder Popular. Entonces comenzó las primeras reformas con el levantamiento de la prohibición a los cubanos para alojarse en los hoteles reservados a los turistas extranjeros y la venta de computadoras, equipos electrodomésticos y líneas para teléfonos celulares. En abril anunció la próxima aplicación de una medida de mayor calado: la entrega en usufructo de más de un millón de tierras ociosas a cooperativas y campesinos. Necesitaba lograr el incremento de la producción agrícola para surtir el mercado interno y reducir las importaciones de alimentos.

La Unión Europea suspendió las medidas aplicadas en 2003 en respuesta al apresamiento de 75 pacíficos opositores y el fusilamiento de tres jóvenes, pero las relaciones continuaron tirantes debido a la exigencia del gobierno cubano de que eliminara la Posición Común vigente desde 1996, apoyado por el gobierno español de José Luís Rodríguez Zapatero. En noviembre de 2008, el Presidente se presentó internacionalmente al asistir a la I Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo (CALC) y la Primera Cumbre Extraordinaria del Grupo de Río, realizada en Salvador de Bahía, Brasil, cuando Cuba fue admitida en este organismo de concertación. También visitó Caracas en esa oportunidad. Ya desde entonces se aprecia su interés por diversificar sus nexos económico-comerciales, tanto por la dependencia de Venezuela como al parecer para esquivar la incómoda jerarquía de Hugo Chávez. Con esos propósitos viajó a Rusia, Angola y Argelia en enero de 2009, y a China, Viet Nam y Rusia en 2012. Asimismo en ese período estrechó lazos con Irán, y se empeñó en recomponer las relaciones políticas e impulsar las económicas con los países latinoamericanos, así como lograr la integración de su gobierno en los organismos de la región.

Sin embargo, en los llamados países hermanos imponen pago a los créditos y el comercio se ejecuta mayoritariamente con empresas privadas. (Incluso las inversiones previstas con Venezuela y China, fundamentalmente en el petróleo y níquel, se han paralizado). Esto incentivó la ampliación de la venta de servicios, principal fuente de ingresos en divisas, básicamente de personal sanitario, que se extiende a más de 60 países, incluida Arabia Saudita. Hace años que se descartó la publicitada ayuda solidaria, pues en muchos países el gobierno cubano cobra los servicios a través de agencias gubernamentales de cooperación de terceros países o de Naciones Unidas, como es el caso de Haití y más recientemente con Brasil que contrata por intermedio de la Organización Panamericana de Salud (OPS).

La consolidación del Presidente y sus propósitos para la recuperación económica

En el VI Congreso del Partido Comunista, efectuado del 16 al 18 de abril de 2011, Raúl Castro finalmente desplazó a Fidel Castro de todos los cargos, al asumir como Primer Secretario, y aprobó los Lineamientos de la Política Económica y Social para la “actualización del modelo económico, con el objetivo de garantizar la continuidad e irreversibilidad del Socialismo, el desarrollo económico del país y la elevación del nivel de vida de la población, conjugados con la necesaria formación de valores éticos y políticos de nuestros ciudadanos”. La llamada propiedad socialista se mantiene, mientras “primará la planificación, la cual tendrá en cuenta las tendencias del mercado”. En esa oportunidad prometió la limitación de los cargos a 10 años, en todos los niveles, incluyéndose él mismo. La mayoría de los “dirigentes históricos” estarán muy añosos o fallecidos, de manera que reconoció tácitamente la conveniencia de la alternancia, pero para los otros, los que lleguen después.

Las modificaciones económicas se hacen manteniendo el férreo control estatal, y la propiedad individual —sin reconocerla como privada— se desarrolla al estilo bonsái, como la calificaba Oscar Espinosa Chepe. Obviamente debido a que la independencia económica desemboca en demandas de mayor libertad, de libertad política. La represión sobre la sociedad civil en auge se mantiene de forma menos llamativa a la opinión pública internacional, la mayoría con detenciones de corta duración. El pueblo cubano no es el mismo de la fe ciega, las grandes manifestaciones sin mucha compulsión. El shock de los años 1990 inició la evolución mental, las generaciones criadas con todas las carencias y esperando el maná, dejaron de creer y hasta de temer expresarse a fuerza de dolor del estómago hambriento y de tantas necesidad con fecha de satisfacción caducada. La olla de presión no tiene el escape del éxodo masivo, aunque se sigue diciendo “si no te gusta la revolución, te vas”. Una forma de manipular a los jóvenes, que lamentablemente no pueden en este presente labrarse el futuro en Cuba y solo lo avizoran más allá del mar. Más del 70 % de la población cubana nació después de 1959. En 2013 fue promulgada la Ley Migratoria para beneficiarse de su impacto en la opinión pública internacional y distraer a los cubanos, al eliminar la carta de invitación y el permiso de salida, y el pasaporte pasó a ser el nuevo mecanismo de control político, concedido a casi todos los solicitantes. Desde entonces el gobierno se despojó de la condena por coartar el derecho de movimiento hacia y desde el exterior del país, ahora depende de la posibilidad de obtener una visa como en la mayoría de los países.

El petróleo no encontrado

El hallazgo de petróleo en la Zona Económica Exclusiva de Cuba (ZEE) en el Golfo de México, específicamente en la parte noroccidental de Cuba, era la gran ilusión del gobierno cubano para emprender la recuperación económica y el desarrollo. En 2011, la empresa española REPSOL realizó exploraciones, y en 2012 utilizó la plataforma Escarabeo 9, especialmente construida para que no poseyera más de 10 % de componentes norteamericanos, pero informó que lo encontrado no tenía características comercializables y abandonó el intento. Se han realizado otros cuatro intentos fallidos. Adicionalmente se ha planteado la futura exploración desde Cayo Coco y Cayo Guillermo hacia el sur de las Bahamas, con cuyo gobierno existe un acuerdo de colaboración. Inversiones se ejecutaron primeramente para ampliar las instalaciones del Puerto de Matanzas y reconstruir la refinería de Cienfuegos con Venezuela. Luego las inversiones en mayores obras en Cienfuegos, con Venezuela y China, se paralizaron. Según la televisión cubana, en la costa norte de Matanzas se extrae el 95 % del petróleo cubano, el cual cubre el 50 % del consumo nacional; en 2013 se perforaron 10 pozos, 6 de ellos con recursos propios de la empresa CUPET con la modalidad perforación de alcance extendido, y en 2014 se proyecta perforar uno de 8.200 metros de longitud. Por otra parte, el gobierno comercializa parte del hidrocarburo que recibe de Venezuela con precios preferenciales. La empresa canadiense Sherrit International extendió su presencia a esta rama, que incluye una refinería conjunta en Canadá. De haberse encontrado petróleo, el gobierno cubano habría tenido ciertas garantías para procurar créditos e inversiones, urgentemente necesitadas, mientras esperaba las ganancias del oro negro.

Puerto de Mariel y Zona Especial de Desarrollo

En contraposición a la destrucción realizada por Fidel Castro, Raúl Castro emprendió la obra que dejará como legado: la ampliación del Puerto de Mariel —inicialmente como apoyo al trasiego del petróleo que se encontraría en el Golfo—, y su Zona Especial de Desarrollo (ZED), el 16 de noviembre de 2010. El gobierno de Brasil decidió posicionarse oportunamente en Cuba, para desde esa esplendida bahía, frente a las costas de Estados Unidos, anticiparse a las empresas norteamericanas a fin de beneficiarse del comercio y el turismo, cuando se levante el embargo comercial impuesto desde 1961. Con un crédito de $1.092 millones del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), la empresa Odebrecht realiza las obras que incluye dragado, una terminal de contenedores (con capacidad para un millón anual) y otras instalaciones. La argumentación ha sido la creación de capacidades y condiciones para la era postpanamax, cuando comiencen a navegar por el área los inmensos buques procedentes del Canal de Panamá a fines de 2015. En realidad, la competencia con otros puertos de la zona que también se preparan, entre ellos el de Miami, y el embargo complican inicialmente ese propósito. Por su parte el éxito de la ZED dependerá de la disposición de los “capitalistas” extranjeros a realizar inversiones. En julio de 2014 se anunció oficialmente que 23 solicitudes están en de estudio para la eventual aprobación.

En la inauguración de la primera fase del Puerto de Mariel junto a Raúl Castro, en enero de 2014, la presidenta Dilma Rousseff manifestó que Brasil quiere convertirse en el principal socio de Cuba. Aunque el comercio solo alcanzó $530 millones en 2013, el gigante latinoamericano avanza en sustituir progresivamente a Venezuela no ya como subvencionador, sino para adueñarse de los potenciales objetivos económicos de Cuba, aprovechando la incapacidad del gobierno nacional de remontar la crisis, recapitalizar y realizar nuevas inversiones con sus propios ahorros. Odebrecht también tiene otros proyectos como un nuevo aeropuerto, el central azucarero 5 de Septiembre y se negocia la ampliación y modernización de las infraestructuras aeroportuarias. Por otra parte, Brasil ha recibido 11.000 médicos y personal paramédico cubano para su programa “Más Médicos”, con lo cual amplía y garantiza la principal fuente de divisas del gobierno isleño, en caso de caída o pérdida de la ya tradicional venta de servicios a Venezuela.

Simultáneamente, las reformas no han desatado las fuerzas productivas, lo cual ha sido notable en la rama agropecuaria, donde se entregó alrededor de 1,3 millón de hectáreas de tierras en usufructo (Decreto-Ley No. 259, 10-julio-2008), lo que es imprescindible para abastecer el mercado interno y rebajar los precios, así como sustituir las elevadas importaciones de alimentos y lograr exportaciones. La industria azucarera desmantelada, no se recupera a pesar de la prioridad otorgada a través de la nueva empresa AZCUBA, por lo que se ha recurrido a la inversión extranjera iniciada con la empresa brasileña Odebrecht mediante un contrato para modernizar la producción en el central 5 de Septiembre de Cienfuegos, y la utilización de maquinaria de ese país, que han elevado los resultados en los escasos lugares donde son utilizadas. La ampliación del trabajo por cuenta propia (octubre de 2010), junto a los nuevos agricultores, debía absorber gran parte del 1,3 millón de trabajadores estatales, (discurso de Raúl Castro, 1 de agosto de 2010, comenzando por 500.000 hasta abril de 2011), que se esperaba desemplear para procurar eficiencia en los centros laborales cargados de personal sobrante, en el frenesí de la propaganda sobre pleno empleo llevada cabo durante decenios. En enero de 2011 empezó el proceso de reducción de plantillas, pero las prohibiciones, carencias de suministros y de mercado de venta al por mayor, impuestos y otros problemas que afrontan los nuevos emprendedores, demostraron la imposibilidad de privar al menos de un mísero salario a tantas personas, por lo que el ajuste de empleados y el cuentapropismo han tomado un paso “sin prisa y con pausa”.

Unificación monetaria

Desde octubre de 2013 se ejecuta el cronograma para la unificación monetaria y cambiaria, con la eliminación del peso en divisa (CUC), conocido popularmente como “chavito”, en favor del pobre peso cubano (CUP), que comenzará en las empresas estatales. Esta medida figuró entre las tres propuestas anunciadas por Raúl Castro tan temprano como el 24 de febrero en 2008 en su toma de posesión, junto con el propósito de recuperar el papel del salario y la eliminación del exceso de prohibiciones absurdas, empezando por las más sencillas (a esto último se había referido ya en diciembre de 2007). La población aspiraba a la eliminación del CUC, que tiene que adquirir a elevado costo, cuando los salarios se pagan en CUP pero la mayor parte de los productos esenciales se venden por CUC en las tiendas estatales. Sin embargo, la poca claridad en el valor y la fecha del cambio causó inquietud. De manera que el proceso fue abordado extensamente en la sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el 19 de diciembre de 2013, y según reportaron los medios de prensa nacionales, el vicepresidente Marino Murillo garantizó: “Aquí no habrá terapia de choque, y por la unificación monetaria no van a subir los precios, aunque sí tenemos que lograr el ordenamiento monetario en el país, y eso es imprescindible para seguir avanzando…Ello no perjudicará a las personas que lícitamente obtienen sus ingresos en CUC y CUP, y mantienen en efectivo o depositados en sucursales bancarias. En ningún caso las personas tendrían afectaciones en su poder de compra. Se respetará la capacidad financiera del CUC”.

En la sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular del 5 de julio de 2014, Raúl Castro señaló que se encuentran en una fase cuantitativamente superior de la actualización del modelo económico, en la que se evalúan decisiones de mayor complejidad y alcance, entre ellas la preparación de condiciones que aseguren el éxito del proceso de unificación monetaria, el cual no “significa la solución mágica a todos los problemas presentes en la economía, sino que será un factor decisivo en un sustantivo incremento de la eficiencia y la productividad del trabajo, a la vez que propiciará una distribución más justa de la riqueza creada”. Los precios suben permanentemente en las tiendas estatales de venta en divisas, sin anunciarlo, y el desabastecimiento de productos es notorio, incluso en La Habana donde siempre hay mayor oferta. En tanto los precios de los productos agropecuarios se mantienen elevados por falta de oferta, lo cual tenderá a incrementarse en los meses de verano cuando la producción decrece.

Por otra parte, tanto el presidente como Murillo han recalcado que mantener la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción y forjar un modelo de desarrollo con eficiencia en todas las esferas son principios básicos del Programa de Desarrollo Económico y Social hasta 2030, cuyas bases han sido aprobadas. Se continúa apostando por el fortalecimiento de la empresa socialista, con el inicio de mayor autonomía y facultades, lo cual Raúl Castro consideró debe conducirse con una adecuada gradualidad y acompañarse del control permanente de las diferentes estructuras partidistas y del gobierno a cada nivel, así como de la capacitación de directivos y funcionarios que asumirán las responsabilidades en un escenario más flexible y menos centralizado. Su antecedente es el Proceso de Perfeccionamiento Empresarial aprobado en agosto de 1998 mediante el Decreto-Ley No 187, basado en las experiencias de las empresas las Fuerzas Armadas que tenían, condiciones, control y disciplina desconocidas en la vida civil. Entre las dificultades básicas para su aplicación estuvo la carencia de contabilidad confiable, la operación en dos monedas (CUP y CUC), el menosprecio del mercado y de la iniciativa individual. Difícilmente puedan progresar las empresas, cuando sus planes dependen de insumos, fundamentalmente importados, que no reciben debido a la carencia de divisas, lo que se continuó apreciando con fuerza en 2014 cuando los organismos y empresas estatales han atribuido el desabastecimiento a la imposibilidad de producción por tardía contratación de la materia prima.

Resultados económicos 2014

Luego de más de cinco años de comenzadas las reformas y tres de aprobados los Lineamientos para la Actualización en abril de 2011, el Presidente ha modificado su sentencia: “O rectificamos o ya se acaba el tiempo de seguir bordeando el precipicio, nos hundimos, y hundiremos (…) el esfuerzo de generaciones enteras”, discurso en la Asamblea Poder Popular en diciembre 2010. Los resultados económicos de 2014 deberían estar en ascenso, pero ocurre lo contrario, de manera que se insiste en que no hay decrecimiento, sino desaceleración, tanto en la información del ministro de Economía y Planificación, Adel Yzquierdo, en reunión del Consejo de Ministros del 21 de junio de 2014, como en el discurso de Raúl Castro en la sesión de la Asamblea Nacional del 5 de julio. El Presidente expresó: “Tenemos una gigantesca tarea por delante, pero no podemos permitir que nos abrumen los problemas, no amedrentarnos ante ellos…Debemos ser optimistas porque ese ha sido siempre el espíritu de la Revolución…El resultado alcanzado no nos satisface, pero tampoco nos desanima en lo más mínimo. Ante esas complejas circunstancias se impone el espíritu de luchar con firmeza y optimismo para revertir la situación y recuperar ritmos de avance que aseguren el desarrollo socialista sobre bases sostenibles e irreversibles”.

El informe sobre la marcha de la economía en el primer trimestre de 2014, presentado por el ministro Yzquierdo, fue realmente apabullante; demostrativo de que las medidas contenidas en los Lineamientos para la actualización no están resultando, como previó Oscar Espinosa Chepe en su libro Cambios en Cuba: Pocos, Limitados y Tardíos, comentarios y propuestas acerca del Proyecto de Lineamientos para el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, y otros análisis sobre la realidad cubana, de febrero de 2011, así como escritos posteriores (www.reconciliacioncubana.com). El gobierno atribuye las causas a incumplimiento de los ingresos externos, incidencia de las condiciones climatológicas y persistencia de insuficiencias internas en la gestión económica, sin aportar datos concretos. Finalmente se mencionan como es habitual la crisis económica internacional y el recrudecimiento del “bloqueo” norteamericano, aunque no se sitúan únicamente como las principales causas como se hacía años atrás.

En el primer semestre de 2014, la economía mantuvo un “desempeño discretamente ascendente”, según el ministro, con un estimado de 0,6 % de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y al cierre de 2014 el incremento del PIB se espera sea del 1,4 %, para lo cual se requiere “un mayor dinamismo de la economía en el segundo semestre. Pero la proyección era de 2,2 % de incremento, por lo que continúa la imposibilidad del despegue productivo, constatado igualmente en 2013 cuando de 3,6 %

planificado se alcanzó un 2,7 %. Entre los incumplimientos notables se encuentra la producción azucarera de la zafra extendida hasta junio, que solo alcanzó el 88,0 % del Plan Real de 1,7 millón de toneladas, para un aumento de 4,2 % en relación con la anterior que fue de alrededor de 1,3 millón de toneladas de azúcar, a pesar de las modificaciones e inversiones realizadas por el Grupo Azucarero AZCUBA; mientras continúa el descenso en la minería y la industria.

En diálogo con los parlamentarios, Raúl Castro aseguró que cada cubano es un héroe por su resistencia ante las dificultades que ha vivido el país, según informó el periódico Juventud Rebelde, el 6 de julio. Lo que no dijo cuánto tiempo espera que el pueblo siga soportando. Como solo puede ofrecer más privaciones, anunció como última cuestión de su discurso en la Asamblea Nacional, que el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez hablaría en el acto central por el 26 de julio en Artemisa, algo muy inusual.


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