Actualizado: 25/09/2020 0:20
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Cuba

EEUU, Política, Convención

Efemérides de la Contrarrevolución Cubana

Un diagnóstico de más de 40 años, pero el cadáver del castrismo ¡ay! siguió muriendo

Comentarios Enviar Imprimir

El 21 de agosto de 1972, la Agrupación Abdala encabeza la marcha de más de tres mil exiliados hasta el Centro de Convenciones de Miami Beach para animar la Convención Nacional del Partido Republicano (GOP) con que el exilio seguía en pie de lucha contra Castro y no admitiría ninguna movida de coexistencia pacífica entre la Casa Blanca y el Palacio de la Revolución.

Los abdalistas venían de haber dado allí mismo [1] igual tángana en la Convención Nacional del Partido Demócrata [10-13 de julio], así como de ocupar la Estatua de la Libertad para denunciar la muerte en prisión de Pedro Luis Boitel y repudiar el pacto Nixon-Castro sobre tráfico aéreo. El líder de Abdala, Gustavo Marín Duarte, compartió esta vez la tribuna con el expresidente Carlos Prío para reafirmar la posición del exilio ante el presidente Nixon y el vice Spiro Agnew, quienes aspiraban a la reelección por el GOP. Esta marcha exiliar quedó un tanto relegada por otras en protesta contra la guerra en Vietnam [2], pero incluyó encontronazo con manifestantes de la izquierda procastrista, que provocaron la intervención de la policía.

La guerrilla abdalista

Al resumir la estrategia de marchas y manifestaciones simbólicas, el abdalista Lázaro Álvarez subrayó que ellas “propagandizaron la causa de los presos políticos cubanos en la prensa del mundo, obtuvieron cierta legitimidad diplomática internacional [y] lograron establecer (…) contactos personales con la prensa y con diplomáticos de diferentes naciones”.

A la vuelta de casi medio siglo, la cosa parece haberse quedado en eso, pero sin la originalidad de Abdala, salvo la primera época de las Damas de Blanco marchando en silencio con gladiolos por Quinta Avenida. Este movimiento comenzó a bastardear con el teque de arrancada por “Tony Tai-Chi” Rodiles en el Parque Ghandi y aquel eslogan absurdo de “si todos marchamos, el miedo y la dictadura se acaban”. Se quedó en la estampa dominical de Berta Soler saliendo al frente de su nueva casa con un cartel indigno del Premio Milton Friedman por la Libertad (2018) para que alguien tire desde el segundo piso la foto que saldrá por ahí el lunes.

Luego de su marcha de estreno en Nueva York desde la estatua ecuestre de Martí hasta la sede de la Naciones Unidas, Abdala sostuvo más de 70 confrontaciones en centros universitarios de USA, que lograron desde la expulsión de un rabioso profesor nángara de Cornell University, pasando por impedir que el jefe de la diplomacia de Castro en la ONU, Ricardo Alarcón, largara monserga en Queens College, hasta contener a la brigada pro castrista Venceremos y obligarla a pasar a la defensiva.

Abdala salió de las universidades a la calle y se convirtió en el movimiento más estructurado del exilio sin ayuda de la Casa Blanca. Tiraba periódicos y revistas, trasmitía programas radiales y daba tánganas hasta dentro de la sede de la ONU. Sólo que —ya en medio de la calle— se topó con exiliados “que ingenuamente creen que la lucha es sólo un problema emocional o personal con Castro; o peor aún, que con hechos aislados (…) se destruye al castrismo” [3]. Así lo hizo constar Marín Duarte, quien a su vez sucumbiría al desespero y embullo exiliares:

“Por primera vez en muchos años, la situación cubana apunta hacia nuestro favor. El autoritarismo castrista ha perdido su efectividad. La sociedad cubana ha evolucionado y existe una sustitución de los cuadros disidentes que reemplazaron a aquellos que abandonaron el país. Muchos hombres y mujeres que apoyaron al marxismo-Ieninismo de Castro se han convencido de que el castrismo es un fraude político con un disfraz progresista. Los problemas internos en el plano económico y político también son más complejos” [4].

Ese diagnóstico tiene ya más de 40 años, pero el cadáver del castrismo ¡ay! siguió muriendo. A mediados de 1981, Marín Duarte pedía apoyo a la administración Reagan para tumbar al régimen de Castro, pues consideraba que “now is the time to pull the trigger” [5]. Para el 22 de abril de 1982, la Agrupación Abdala se transfiguraba en la corporación sin fines de lucro Abdala Cuban Movement, que terminó disolviéndose el 1º de noviembre de 1985.

Por entre diversos embullos y el mismo desespero, el anticastrismo tardío perdería de vista la clave de Abdala: “No aceptamos que el castrismo evolucionará hacia la democracia [ergo, no tiene sentido, por ejemplo, recoger firmas para pedir peras democráticas al olmo parlamentario del partido único] ni que caerá por su propio peso (…) Sólo la guerra revolucionaria interna acelerará su caída” [6].

Coda

Así, el problema parece radicar en quiénes, cuándo y cómo [con qué] darán esa guerra.

Notas

[1] Esa fue la última vez en que las convenciones nacionales de ambos partidos tuvieron lugar en la misma ciudad.

[2] Así puede apreciarse en Four More Years (Top Value Television, 1972), el primer documental de producción independiente que —con presupuesto equivalente al dinero que CBS gastaba en café para sus empleados— se transmitió por televisión a escala nacional.

[3] Abdala, No. 50, enero de 1978, p. 3.

[4] Ibidem

[5] UPI, Los Ángeles (CA), 27 de junio de 1981.

[6] Abdala, número y página precitadas.


Los comentarios son responsabilidad de quienes los envían. Con el fin de garantizar la calidad de los debates, Cubaencuentro se reserva el derecho a rechazar o eliminar la publicación de comentarios:

  • Que contengan llamados a la violencia.
  • Difamatorios, irrespetuosos, insultantes u obscenos.
  • Referentes a la vida privada de las personas.
  • Discriminatorios hacia cualquier creencia religiosa, raza u orientación sexual.
  • Excesivamente largos.
  • Ajenos al tema de discusión.
  • Que impliquen un intento de suplantación de identidad.
  • Que contengan material escrito por terceros sin el consentimiento de éstos.
  • Que contengan publicidad.

Cubaencuentro no puede mantener correspondencia sobre comentarios rechazados o eliminados debido a lo limitado de su personal.

Los comentarios de usuarios que validen su cuenta de Disqus o que usen una cuenta de Facebook, Twitter o Google para autenticarse, no serán pre-moderados.

Aquí (https://help.disqus.com/customer/portal/articles/960202-verifying-your-disqus-account) puede ver instrucciones para validar su cuenta de Disqus y aquí (https://disqus.com/forgot/) puede recuperar su cuenta de un registro anterior.