Actualizado: 09/12/2019 13:16
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Política

El gobierno de los vice

La prolongada ausencia del máximo líder conforma un ejecutivo coral en la Isla, sin que nadie se atreva a los protagonismos.

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La visita de los legisladores estadounidenses estuvo precedida de un buen regalo de Navidad para el gobierno cubano.

Una investigación alentada por el demócrata William Delahunt y el propio Flake escudriñó las finanzas destinadas a los grupos disidentes en la Isla y descubrió que "una parte del dinero se malgastaba en golosinas y artículos suntuosos".

En carta abierta al Congreso estadounidense, líderes de tales organizaciones imploraron que las ayudas en dinero y medicinas —que consideran vitales para su trabajo— no sean cortadas.

Por el momento, el grifo está cerrado y los legisladores no incluyeron en su agenda entrevistarse con ellos en La Habana. Pésima señal.

El ahora hombre más protegido de Cuba

Sin abusar de la retórica, estamos viendo desenvolverse a un gobierno dirigido por vicepresidentes.

En breves palabras, tocadas de anecdotario familiar, el propio Raúl Castro reconoció la semana pasada en el congreso universitario que su estilo de mando es colegiado, tomando distancia, sin quererlo, de los métodos personalistas de su hermano.

Insistió nuevamente en su frase favorita de junio pasado, para ahuyentar cualquier intento de caudillismo en una ya visible era post-Fidel. "Sólo el Partido Comunista puede sustituir a un Fidel que es insustituible".

La enfermedad del comandante ha hecho que muchos reparen en la finitud de la vida y los límites del poder.

"Lo queramos o no, ya nosotros estamos concluyendo el cumplimiento de nuestro deber y hay que dar paso a las nuevas generaciones", dijo sin pesadumbre Raúl Castro.

En su otra aparición pública, el general de cuatro estrellas presidió la inauguración del gigantesco óleo El arca de la vida, una recreación de artistas cubanos del yate Granma, que lo trajo a la Isla medio siglo atrás junto a Fidel Castro y ochenta hombres más.

Era entonces un joven de 25 años, delgaducho y jaranero. Ahora es el hombre más protegido de Cuba. Por cerca de dos horas, nadie pudo entrar a los predios del Museo Nacional en tres manzanas a la redonda. Allí estaba Raúl.


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