Actualizado: 04/12/2020 15:14
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Cultura

Cine, Agnieszka Holland, Arte 7

El curandero y la razón total

Charlatan es un filme que se involucra en temas muy interesantes. Algunos son tratados con la intensidad necesaria y otros no tanto

Comentarios Enviar Imprimir

Agnieszka Holland (Varsovia, 1948), ha dedicado parte de su larga carrera a explorar las contradicciones del ser humano atrapado en circunstancias extremas y, particularmente, dentro de un sistema totalitario, específicamente el nazismo y el comunismo. Ejemplos de esto son sus obras Europa, Europa (1990), In Darkness (2011) y la más reciente Mr. Jones (2019), reseñada en esta misma columna, por solo citar algunas.

Ahora con Charlatan (2020), vuelve a abordar el tema basándose en hechos de la vida de Jan Mikolasek (1889-1973), un herbolario checo cuyas curas llegaron a ser leyenda en la Checoslovaquia de mediados del siglo pasado. Con sus curas, hizo mucho dinero, ganándose la envidia de las autoridades nazis y luego de los comunistas. También molestaba las largas filas que hacían sus creyentes para obtener sus remedios.

Mikolasek diagnosticaba a sus pacientes analizando visualmente muestras de orina, se le apodó “El Oráculo del orine” y por lo general, acertaba bastante. Sus curas iban desde pociones de yerbas mezclada por él mismo, o recomendaciones tales como “que se vaya a coger sol”. Cuando lo llamaban “doctor”, Mikolasek inmediatamente aclaraba que no lo era. La película hace hincapié en su diploma de herbolario.

En el filme, Mikolasek se presenta como parte de una familia de horticultores, quien desde pequeño se interesó por las hierbas, cómo reconocerlas y cómo conocer sus propiedades. Más adelante, aún de muy joven, conoció a una curandera que también usaba remedios caseros y ante sus observaciones, esta lo ungió como una especie de vidente. Con su inexplicable talento, salvó a su hermana de una amputación de la pierna que ya habían decidido los médicos.

Cuando durante el nazismo, sus curas se hicieron muy populares, el comando nazi de su pueblo lo arrestó y ya estaban muy dispuestos a eliminarlo usando a unos médicos que le trajeron muestras de orina par probar sus conocimientos y comprobar sus diagnósticos y Mikolasek siempre acertó. Luego vinieron órdenes de arriba. Resulta que el curandero había curado nada menos que a Martin Bormann, el canciller nazi y este lo puso bajo su protección.

Más adelante, los comunistas, no muy adeptos a heterodoxias de ningún tipo, también comenzaron a asediarlo, resultó que Mikolasek trató y curó al presidente checo Antonin Zapotocky, pero una vez muerto este en 1957, Mikolasek fue arrestado y llevado a juicio por “enriquecimiento”.

A Holland no le interesa explorar la credibilidad de Mikolasek, pues este parece creer en sus habilidades como curandero, lo que le interesa a la realizadora es el análisis del hombre atrapado en las intrigas palaciegas de los regímenes totalitarios, alguien que, con su enfoque clínico diferente, representa un asalto a la razón total.

Mikolasek se presenta como un individuo frío y calculador, capaz de cualquier cosa por sobrevivir. Es un personaje bastante desagradable. Su frialdad emocional se le atribuye en el filme, a un episodio durante la Primera Guerra Mundial en la cual tuvo que participar en un pelotón de fusilamiento para matar a otro soldado acusado de traición. Por otra parte, se adentra en su homosexualismo, al destacar su relación con su asistente Frantisek Palko. Con quien sin embargo no tiene lazos afectivos profundos, lo cual se muestra al final en una secuencia que no contaré.

A la película se le ha criticado falsear la historia. Aunque he tratado de investigar, no he encontrado nada que contradiga la narrativa. Mikolasek se mantiene tan oscuro como su curanderismo. El guion de Marek Epstein es bastante lineal, pero Holland utiliza el flashback constantemente, lo que a veces no resulta muy armónico. Tiene escenas que duran más de lo necesario y otras que resultan confusas por breves. El filme carece a veces de un ritmo coherente.

Las actuaciones del checo Ivan Trojan (quien encarnó a Vaclav Havel en el filme Vaclav, otro guion de Epstein) y del eslovaco Juraj Loj, en los papeles de Mikolasek y Palko respectivamente, son excelentes. Trojan interpreta el personaje con la necesaria austeridad para proyectar un hombre frio, defensivo y con demasiados secretos que ocultar. El Palko de Loj es un hombre más efusivo, dedicado a hacer cualquier trabajo sucio que le encargue su jefe-amante.

También es destacable la fotografía de Martin Strba (The Interpreter, Milada), quien tiene que moverse entre el blanco y negro y diversos tonos de colores para interpretar tonos emocionales. La música del filme fue compuesta por Martin Sulc, quien es pariente de Mikolasek.

Charlatan es un filme que se involucra en temas muy interesantes. Algunos son tratados con la intensidad necesaria, otros no tanto.

Charlatan (Chequia/Irlanda/Eslovaquia/Polonia, 2020). Dirección: Agnieszka Holland. Guion: Marek Epstein. Director de fotografía: Martin Sulc. Con: Ivan Trojan, Juraj Loj y Jaroslava Pokorná. Acaba de estrenarse virtualmente en el festival de cine de Chicago. Es la propuesta checa al Oscar en lengua extranjera de 2021 así que debe llegar a las pantallas o alguna de las plataformas de streaming en cualquier momento.


Los comentarios son responsabilidad de quienes los envían. Con el fin de garantizar la calidad de los debates, Cubaencuentro se reserva el derecho a rechazar o eliminar la publicación de comentarios:

  • Que contengan llamados a la violencia.
  • Difamatorios, irrespetuosos, insultantes u obscenos.
  • Referentes a la vida privada de las personas.
  • Discriminatorios hacia cualquier creencia religiosa, raza u orientación sexual.
  • Excesivamente largos.
  • Ajenos al tema de discusión.
  • Que impliquen un intento de suplantación de identidad.
  • Que contengan material escrito por terceros sin el consentimiento de éstos.
  • Que contengan publicidad.

Cubaencuentro no puede mantener correspondencia sobre comentarios rechazados o eliminados debido a lo limitado de su personal.

Los comentarios de usuarios que validen su cuenta de Disqus o que usen una cuenta de Facebook, Twitter o Google para autenticarse, no serán pre-moderados.

Aquí (https://help.disqus.com/customer/portal/articles/960202-verifying-your-disqus-account) puede ver instrucciones para validar su cuenta de Disqus y aquí (https://disqus.com/forgot/) puede recuperar su cuenta de un registro anterior.