Actualizado: 28/02/2020 15:32
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Cultura

Literatura

La cultura nacional es un lugar de encuentro

Texto del escritor Gastón Baquero, publicado en el primer número de la revista 'Encuentro de la Cultura Cubana'.

Enviar Imprimir

La necesidad de promover y realizar encuentros entre los escritores y artistas cubanos residentes en las dos grandes áreas geográficas que hoy los albergan —la nacional y la extranjera— es un imperativo que nadie puede ignorar.

Los encuentros a través de contactos y aportes personales, o utilizando cualquiera de los medios de comunicación —seminarios, cursos, festivales, publicaciones, etc.— son sin duda el vehículo ideal para mantener vivo y fecundo el enriquecimiento mutuo de los protagonistas de una cultura cuya identidad la sitúa más allá de las diversidades geográficas y de las ideas y tareas de sus componentes humanos.

A la identidad cultural cubana pertenecen por igual todos los que de un modo u otro contribuyen a su vigencia actual, y por ende a su vigencia futura. El organismo vivo que es una cultura nacional está nutrido con los aportes de todos: hombres y mujeres, jóvenes y viejos, tradicionalistas e innovadores, activistas o indiferentes en política, en religión, y en tareas profesionales y artesanales.

La cultura es en sí misma un lugar de encuentro, una suma. Si por cualquier motivo se producen "focos de dispersión" entre los elementos humanos pertenecientes a un mismo tronco cultural, es obligación de todos superar los perjuicios del distanciamiento geográfico mediante la más intensa intercomunicación posible.

Los encuentros de artistas, escritores y demás elementos ligados a la actividad cultural, ofrecen el más seguro y el mejor de los caminos. Encontrarse en un mismo sitio es convivir. Es ofrecerse y entregarse recíprocamente los frutos de que se disponga, sean experiencias creadoras o los resultados mismos de la creación de cada uno.

Cuantos hacemos esta revista, queremos sencillamente, ofrecer un punto más de encuentro a los creadores protagonistas de la cultura y a los amigos de ella, que por fortuna son muchos y de las más variadas nacionalidades e ideas. Nuestra aspiración es abrir una plaza más, por modesta y sencilla que pueda ser, a la urgente necesidad de "deslocalizar" las manifestaciones y la difusión de una cultura viva que por sí misma supo situarse siempre por encima de las banderías políticas y de los sectarismos estéticos y éticos de cualquier tipo.

Encontrándonos todos en las páginas impresas de una revista, o en los coloquios u otras citas culturales, es un anticipo, una puesta en práctica del inesquivable Encuentro mayor que mantendremos un día en el escenario común, quienes no queremos alejarnos de una cultura insustituible que es la máxima expresión de nuestra historia y de nuestro mismo ser.