Actualizado: 07/12/2022 17:02
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Deportes

Guillermo Rigondeaux, Erislandy Lara

Rigondeaux: No hubo 'deserción' sino un 'problema de indisciplina'

Según el boxeador, él y Erislandy Lara escaparon porque habían comido demasiado e iban a ser descalificados por exceso de peso.

Enviar Imprimir

El boxeador cubano Guillermo Rigondeaux, deportado por Brasil tras escapar de la delegación cubana durante los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, dijo este miércoles que no "desertó" sino que tuvo un "problema de indisciplina", informó EFE.

"Yo no he desertado", afirmó Rigondeaux en sus primeras declaraciones a la prensa extranjera, e insistió en que "más bien fue un problema de indisciplina".

En otra entrevista, concedida a la agencia Reuters, Rigondeaux especificó que él y el también boxeador Erislandy Lara escaparon porque habían comido demasiado e iban a ser descalificados por exceso de peso.

"Hubo una gran indisciplina por parte de nosotros. Salimos de la villa a comprar junto con estos tipos (un empresario alemán y uno cubano que presuntamente los sacaron de la Villa Panamericana) y nos enredamos. Empezamos a tomar, a comer y nos pasamos de peso", dijo Rigondeaux.

Según la policía brasileña, al ser arrestados la semana pasada en las afueras de Río de Janeiro, los boxeadores declararon que habían sido "dopados" por los empresarios.

"Sabíamos que habíamos cometido un gran error, que nunca un boxeador cubano ha perdido en la pesa", dijo Rigondeaux.

"Cogimos miedo y nos alejamos de la delegación. Ya no había tiempo para bajar de peso", añadió.

Considerado el mejor boxeador cubano del momento, Rigondeaux apuntó que "espera orientaciones" de las autoridades cubanas para definir su futuro y admitió que no sabe si podrá volver a boxear en Cuba.

No obstante, en otras declaraciones, hechas a la agencia AFP, el púgil de 26 años, doble campeón olímpico y mundial amateur del peso gallo, aseguró que volverá a pelear y a defender sus títulos.

"Voy a volver a boxear, es mi tarea principal (...) Bastante me arrepentí", dijo Rigondeaux en su vivienda en un barrio del sur de La Habana, adonde regresó tras dejar una "casa de visita" del gobierno cubano a la que fue llevado luego de ser deportado por Brasil el pasado domingo.

"Sabía que había cometido un error y reflexioné rápido y traté de regresar a la patria como siempre", manifestó el boxeador, casado y con dos hijos.

Rigondeaux dijo estar seguro de que las autoridades cubanas lo van a dejar representar al país. "¡Como no!, yo tengo responsabilidades aquí en Cuba, soy el atleta que más resultados tiene hasta el momento y voy a tratar de retener mis títulos", aseveró.

Sin embargo, Fidel Castro dejó claro en un artículo publicado este miércoles en el diario oficialista Granma que esa posibilidad está descartada.

El gobernante afirmó que Rigondeaux y Erislandy Lara —también deportado por Brasil— llegaron a un "punto sin retorno como parte de una delegación cubana" de boxeo.

"El atleta que abandona su delegación es como el soldado que abandona a sus compañeros en medio del combate", dijo Castro.


RigondeauxFoto

El bicampeón olímpico Guillermo Rigondeaux con su hijo en su casa. (AP)