Actualizado: 19/10/2017 11:37
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Opinión

Espías, Terrorismo

¿Coincidencia o Conspiración?

Treinta años después parece un poco tarde la decisión de incluir a Joanne Chessimard en la lista del FBI de terroristas más buscados

Comentarios Enviar Imprimir

Justo después de la criminal acción terrorista en Boston y semanas antes de la decisión a tomar por parte del gobierno de EEUU de mantener o no a Cuba en la lista de Estados terroristas, se produce un brote súbito, o tal vez debería decir mejor “una verdadera explosión,” en torno a la conexión de Cuba con actividades de espionaje y terrorismo. ¿Acaso coincidencia o conspiración?

Examinemos los hechos.

  1. De pronto tiene lugar una suerte de “renacimiento” del caso de la espía Ana Belén Montes y luego de 10 años, se hace público el nombre de la persona que, supuestamente, hubo de reclutarla para la Inteligencia cubana, otra portorriqueña de nombre Marta Rita Velázquez, casada con un diplomático sueco y residente en Suecia desde hace más de 10 años. Un tal descubrimiento no cayó de la mata antier; era un caso largamente trabajado. ¿Por qué “salta la liebre” ahora? ¿Estarán pensando incluir a Suecia en la lista de los países terroristas?
  2. El anuncio oficial se hace por parte de las autoridades de la fiscalía para la Seguridad Nacional, en Washington, DC. Grandes medios de prensa retoman el asunto, desde el Washington Post Magazine hasta el Sun Sentinel, websites y blogs. En medio de la tragedia y del dolor por lo ocurrido en Boston, se inserta el nombre de Cuba en actividades hostiles contra EEUU. ¿Por qué justamente ahora y en semejante contexto emocional?
  3. Al mismo tiempo, se produce otro gran anuncio: Joanne Chessimard, exmilitante del Partido Pantera Negra, responsable por la muerte de un oficial de policía y asilada en Cuba desde comienzos de los 80 y sin incurrir en acciones hostiles contra EEUU desde entonces, es colocada por el FBI en la lista de los terroristas más buscados. Treinta años después parece un poco tarde o demorada semejante decisión. ¿O acaso la oportunidad hizo aconsejable el espectacular anuncio, pretendiendo igualar en alguna medida a esta activista de los Panteras Negras con los terroristas de Boston? Nunca antes los Panteras Negras han sido identificados como terroristas, ni siquiera Bobby Seale, Huey P. Newton, Eldrige Cleaver o Angela Davis. ¿Pretenderán acusar ahora a Danny Glover?
  4. Se suman a la euforia dos contribuciones por parte de académicos distinguidos por su destacado activismo en contra de las autoridades cubanas. Me refiero a las de los profesores Haroldo Dilla, cubano residente en República Dominicana, así como a la Ted Henken, norteamericano y profesor del Baruch College, en Nueva York. Ambas contribuciones se inscriben en una proyección muy parecida, encaminadas a destacar cómo la actividad académica y los intercambios de esta naturaleza, son aprovechados por las autoridades cubanas para conducir actividades de espionaje, policíacas y fomentar una politización extrema.
  5. La excusa para introducir todo esto por parte de los dos académicos ha sido la próxima celebración de la conferencia anual de LASA, un tema recurrente que ambos han tocado anteriormente —básicamente con los mismos argumentos y denuncias— y que el FBI debe haber tomado nota desde hace más de 30 años y conocer perfectamente cómo funciona en ambas direcciones este tinglado de los intercambios académicos. ¿Por qué lo hicieron ahora? ¿Para repetirse, para recordárselo al FBI, que no le hace falta, o por la oportunidad dorada de insertarse con otros fines en el contexto de la tragedia de Boston?
  6. Miami no podía faltar en hacer una contribución similar. Esta vez por parte del conocido periodista Juan O. Tamayo —afiliado a la causa del llamado “exilio histórico”— quien a falta de algo original sobre lo cual escribir en este tema, hizo un mal “refrito” de lo que escribieron Henken y Dilla, pero tan parcializado y manipulado que el propio Dilla tuvo que escribir un llamado de atención al incorrecto “refrito” que Tamayo construyó. Pero, para Tamayo, lo importante era marcar e insertarse en la misma dirección de capitalizar el tema cubano dentro de la tragedia de Boston.

¿Es todo esto, acaso, una monumental coincidencia o el montaje de un escenario, con sus correspondientes manipulaciones mediáticas, enfilado a fabricar una atmósfera favorable a aquellas tendencias dentro de EEUU que andan corriendo para mantener a Cuba en la famosa lista de los Estados terroristas así como neutralizar a las muchas opiniones en los corrillos de la política en Washington que andan promoviendo lo contrario, esto es, que Cuba debe ser retirada de dicha lista?

Las acciones de ciertos medios oficiales de Washington —junto a las fuertes presiones ejercidas por el grupo de legisladores cubano-americanos— presentadas al inicio de este análisis seguidas de inmediato por los ecos mediáticos arriba descritos, no sugieren casualidad ni coincidencia, sino una clara e innegable concertación o conspiración —si lo prefieren— para impedir un desenlace positivo al retiro de Cuba de dicha lista.

Y para los que gustan de las tramas de espías o agentes cubanos pululando por la Calle 8 o Pennsylvania Avenue, a lo Ian Fleming o John Le Carré, una nota final sobre este antiguo oficio.

¿Realiza el gobierno cubano actividades de Inteligencia en EEUU? Por supuesto, desde 1959. Exactamente igual a cómo lo hizo, lo hace y lo seguirá haciendo EEUU y su multitud de agencias desde 1959. Pero, con una diferencia: EL GOBIERNO DE CUBA REALIZA INTELIGENCIA (espionaje, si lo prefieren, palabreja que todo el mundo recrea, desde la CIA hasta MI6 y otras muchas agencias) EN EEUU Y AREAS AFINES PARA SUS PRIORIDADES DEFENSIVAS, NO CONTRA LA SEGURIDAD NACIONAL DE EEUU. SIN EMBARGO, EL GOBIERNO DE EEUU REALIZA INTELIGENCIA EN CUBA Y AREAS AFINES EN CONTRA DEL GOBIERNO CUBANO, PROCURANDO SU DERROCAMIENTO. Invito a cualquiera a demostrar lo contrario.

Y si queremos seguir hablando de espías y espionaje, ahí les va otro ejemplo no menos elocuente: Israel —aliado privilegiado de Washington— realiza Inteligencia en los EEUU, pero no contra EEUU; estos realizan Inteligencia en Israel, pero no contra Israel. Los ejemplos sobran; lo importante es hacerlo con eficiencia y profesionalismo. Como bien se documenta en el último libro de Brian Latell (Los Secretos de Fidel Castro), exalto oficial de la CIA encargado de analizar las cuestiones cubanas hasta los 80, la Inteligencia cubana superó con creces a sus enemigos de Langley (CIA).

Seamos más profesionales, menos unilaterales y estridentes. La política exterior de cualquier Estado es inseparable de su capacidad de Inteligencia. ¿O acaso alguien va a decir que no lo es?


Los comentarios son responsabilidad de quienes los envían. Con el fin de garantizar la calidad de los debates, Cubaencuentro se reserva el derecho a rechazar o eliminar la publicación de comentarios:

  • Que contengan llamados a la violencia.
  • Difamatorios, irrespetuosos, insultantes u obscenos.
  • Referentes a la vida privada de las personas.
  • Discriminatorios hacia cualquier creencia religiosa, raza u orientación sexual.
  • Excesivamente largos.
  • Ajenos al tema de discusión.
  • Que impliquen un intento de suplantación de identidad.
  • Que contengan material escrito por terceros sin el consentimiento de éstos.
  • Que contengan publicidad.

Cubaencuentro no puede mantener correspondencia sobre comentarios rechazados o eliminados debido a lo limitado de su personal.

Los comentarios de usuarios que validen su cuenta de Disqus o que usen una cuenta de Facebook, Twitter o Google para autenticarse, no serán pre-moderados.

Aquí (https://help.disqus.com/customer/portal/articles/960202-verifying-your-disqus-account) puede ver instrucciones para validar su cuenta de Disqus y aquí (https://disqus.com/forgot/) puede recuperar su cuenta de un registro anterior.