Actualizado: 20/10/2017 18:43
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Opinión

The New York Times, Cuba, Oposición

El desfile continúa

El diario The New York Times parece empecinado en establecer un diálogo con alguien que no lo necesita, que solamente quiere comprar tiempo para subsistir

Comentarios Enviar Imprimir

Tras los seis editoriales y algunas notas anexas firmadas por el miembro bisoño del consejo editorial Ernesto Londoño, TheNew York Times continúa lo que ya se va convirtiendo en un cada vez más deslucido espectáculo de opiniones sobre lo que debe ser la política del gobierno americano con respecto a Cuba.

Cada semana le resta un tanto de credibilidad al periódico, que usa y manipula gran cantidad de datos, ataca merecidamente algunos programas absurdos del gobierno americano en contra de Cuba (en realidad debieran decir del gobierno cubano) y se limitan a espetar medias verdades, llegando a conclusiones dignas de un editorial del Granma y con una retórica tercermundista que hasta ahora resultaba inimaginable en un diario de su prestigio.

Con el reciente artículo de Victoria Burnett, publicado el 21 de noviembre pasado, en el cual sacan a relucir como novedad opositora a las cartas viejas y marcadas de Roberto Veiga y Lenier González (que conste que digo esto con el mayor respeto, ya que considero a todo aquel que se atreva a emitir opiniones no ortodoxas, por muy permitidas que estén e inofensivas que sean, y a pesar de que yo discrepe de las mismas, como personas que se la están jugando y merecen un mínimo de solidaridad), sus intenciones se aclaran.

Al resaltar lo moderado de la posición de estos señores, quienes además lavan los trapos sucios en público al decir que “los cubanos somos enemigos de la moderación”, obviamente excluyéndose ellos de ese rasgo nacional, y no muy sutilmente subrayar la idea de que “el gobierno debe verse como un adversario y no como un enemigo”, lo que intenta el periódico con sus ataques al embargo, sus elogios de las brigadas médicas, sus ataques a los programas de la USAID y con la atrasada exaltación de los opositores Veiga y González, es propiciar, en la opinión pública, la legitimación del gobierno castrista.

Con esto quieren acercar a Estados Unidos a la posición más reciente de la Unión Europea y presentar como verdad irrebatible que el único camino hacia la democracia en Cuba tiene que pasar por los hermanos Castro y su prole. Esto pudiera tener sentido si no fuera porque los hermanos Castro se han legitimado a si mismos por ya casi 56 años, mediante el ejercicio constante de la represión, cuyos límites manejan a su antojo. Es llamar a establecer un diálogo con alguien que no lo necesita, que solamente quiere comprar tiempo para subsistir sin importarle el bienestar de su pueblo.

En ausencia de un baño de sangre que nadie desea y que probablemente nunca ocurra, el camino a la democracia en Cuba es probable que sea excesivamente lento y no se puede predecir la calidad del producto que ofrecerá. De momento, en el plano interior se limita a una paciente toma de posiciones, de establecimiento de cierta presencia en el panorama político y cultural, tanto por opositores como por los miembros de la nomenklatura, hasta que el proceso biológico se haga cargo de los ancianos líderes. Lo mismo sucede con el resto del mundo. Algunas naciones utilizan canales diplomáticos directos e indirectos pero mayormente para obtener alguna concesión económica y con la vista puesta en la sucesión. Presionando un poco, pero no mucho, porque los Castro no responden a presiones. Ellos se guían por el principio dictado entonces por Luis XV o por la Pompadour, ahora por Fidel o por Raúl: Aprés moi, le déluge.


Los comentarios son responsabilidad de quienes los envían. Con el fin de garantizar la calidad de los debates, Cubaencuentro se reserva el derecho a rechazar o eliminar la publicación de comentarios:

  • Que contengan llamados a la violencia.
  • Difamatorios, irrespetuosos, insultantes u obscenos.
  • Referentes a la vida privada de las personas.
  • Discriminatorios hacia cualquier creencia religiosa, raza u orientación sexual.
  • Excesivamente largos.
  • Ajenos al tema de discusión.
  • Que impliquen un intento de suplantación de identidad.
  • Que contengan material escrito por terceros sin el consentimiento de éstos.
  • Que contengan publicidad.

Cubaencuentro no puede mantener correspondencia sobre comentarios rechazados o eliminados debido a lo limitado de su personal.

Los comentarios de usuarios que validen su cuenta de Disqus o que usen una cuenta de Facebook, Twitter o Google para autenticarse, no serán pre-moderados.

Aquí (https://help.disqus.com/customer/portal/articles/960202-verifying-your-disqus-account) puede ver instrucciones para validar su cuenta de Disqus y aquí (https://disqus.com/forgot/) puede recuperar su cuenta de un registro anterior.