Actualizado: 17/10/2017 10:31
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Zunzuneo, Disidencia, Internet

El ZunZuneo

El zunzuneo pertinaz de cubanos que entran a Estados Unidos supera los esporádicos zunzuneos de las calcomanías, computadoras y memorias flash

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La última carta de la baraja anticastrista tradicional es haber sufragado con dinero de los contribuyentes de Estados Unidos, a través su Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID), la operación encubierta ZunZuneo, que tenía la intención de impulsar a twitterazos el cambio democrático en Cuba.

La idea de que los flujos de información impulsan el anticastrismo viene fallando desde que la Voz de América (VOA) reinició, el 21 de marzo de 1960, las transmisiones en español “with an eye toward Cuba”. Y mientras las inversiones de fondos federales en la transición a la democracia arrojan cero retorno, la inversión de cubanos de carne y hueso en EE. UU., que el castrismo viene haciendo desde 1965, guarda correspondencia con que los flujos demográficos son a larga decisivos para dirimir conflictos políticos en tiempos de paz.

Los congresistas cubano-americanos vinieron a percatarse ahora de que el ajuste cubano bastardeó y no saben cómo arreglarlo tras haberse vuelto contraproducente desde hace rato. La presencia anticastrista en los medios de comunicación de Miami no cuenta ya para nada frente a la presencia consciente o inconscientemente procastrista en el Aeropuerto Internacional de Miami y en las agencias de viajes y envíos de remesas y paquetes a Cuba.

El zunzuneo pertinaz de cubanos que entran a EE. UU. para ajustarse y rehacer sus vidas, sin ánimo alguno de cambiar el régimen en la Isla, sino acaso de ayudar a sus familiares dejados atrás, sobrepuja con creces los esporádicos zunzuneos de las calcomanías y fuegos artificiales, computadoras y memorias flash, visitas y becas, bloguerías, twitterías y otras boberías anticastristas, por la sencilla razón de que ningún producto comunicativo compele a la militancia.

Después de leer los twitters o el periódico digital de Yoani, oír Radio Martí y ver los videos de Estado de Sats, la conexión política se establecería ya solo si los lectores, oyentes y videntes deciden involucrarse en contextos grupales y asumen los riesgos de acciones que respondan a estrategias y tácticas bien diseñadas.

El castrismo tardío encara un país hecho leña, pero la oposición se cocina en su propia salsa, fuera del caldero popular, para servir platos tácticos o estratégicos tan inapetentes como proyectos disparatados (desde Varela hasta Emilia), uniones y coaliciones de la misma gente de siempre, como ahora JUNTARNOS después de UNPACU, giras y visitas al exterior sin repercusión dentro de Cuba, informes rutinarios de presos y detenciones, así como otras muchas más cosas de pose frente a ese fenómeno histórico denominado “pueblo cubano,” que no da indicio significativo alguno de querer o merecer el cambio de régimen.

Desengañémonos: la mayoría de los cubanos —incluso de aquellos residentes en el exterior— no tienen tiempo ni paciencia para leer, escuchar o ver planteos políticos anticastristas. Tampoco tienen el don de quedar ilustrados de inmediato por tales planteos ni mucho menos la voluntad llevarlos adelante.

Coda

Nada más que para la base en Costa Rica, la firma Creative Associates recibió en 2008 un contrato de $15,535,979 por tres años a través de la Office of Transition Iniciatives (OTI) del Buró para Democracia, Conflictos y Ayuda Humanitaria de la USAID. ZunZuneo arrancó en 2009 y para 2012 abandonaba la carrera sin haber logrado absolutamente nada en su objetivo de “renegociar el equilibro de poder” entre el Estado totalitario castrista y la sociedad [¿civil?] cubana.

Lo único que propició es que la bandería castrista se anime a mitificar el sinsentido del twitter motivador o humanitario como ademán desestabilizador y vuelva a entonar la cantaleta de que detrás de estos hechos, está… bueno, ya no se sabe ni quién, pero quienquiera que sea es un ente irracional.

Entretanto los líderes sin masa de la disidencia o resistencia no dan por ningún lado con la secuencia de proposición razonable, interpretación certera del contexto y decisión cuerda frente al castrismo tardío.

Este último no ha perdido espacio dentro y como viene ganado espacio fuera con el último paso de la Unión Europea, el anticastrismo tradicional continúa acercándose peligrosamente a la encrucijada de tener que engranar de una vez por todas la teoría con la práctica política o tener que arrostrar, si no desaparece con decoro tras reconocer que se equivocó de pueblo, que al preguntarse en qué anda la oposición, ya sea cívica o pacífica, la respuesta sea: en el zunzuneo, esto es: en abordar con zunzunes el problema cubano, que solo puede resolverse con águilas.


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