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La era post-Fidel

Un libro se pregunta cómo será la gestión de Raúl Castro ante una hipotética sucesión: ¿Predominará el lado terrible o el generoso?

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El "caso Ochoa" es ampliamente tratado en el libro, con algunos detalles interesantes acerca de las reacciones de Raúl, quien según Latell ya había participado en otras ejecuciones, pero ahora se trataba de un amigo próximo. Ochoa fue el chivo expiatorio para dar una lección preventiva y evitar que se organizaran protestas populares en las calles, como ya antes había sucedido en China. Fue un ejemplo más de que Fidel no acepta críticas, ni admite dudas acerca de su política.

Según Latell, han circulado muchas anécdotas acerca de la crueldad de Raúl, contadas por personas que lo conocen bien. Pero Raúl sabe perdonar y ser generoso, incluso con personas a las cuales su hermano ha mandado a la cárcel, o al exilio. "Cuando él reemplace a su hermano en el poder, estos lados opuestos de la personalidad de Raúl, sin duda alguna continuarán en conflicto, como siempre ha sido desde que llevó a cabo sus primeros actos brutales", agrega el autor.

Probabilidades

Latell señala que si Raúl se encuentra en buena salud cuando muera su hermano, o si Fidel queda incapacitado para gobernar, entonces podrá reclamar la sucesión. Una vez confirmado como presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, asumiría las funciones de jefe de Estado y de Gobierno, así como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. Un general de tres estrellas será el ministro de Defensa y Raúl probablemente cedería el liderato del Partido Comunista a otro miembro del Buró Político.

El autor menciona a Felipe Pérez Roque como el joven impulsivo y "adulador favorito" de Fidel, que puede ser "prescindible", pero que podría mantenerse en funciones para cierta apariencia de continuidad fidelista. Latell se pregunta cómo será la gestión de Raúl ante el vacío dejado por Fidel, si predominará el lado terrible o el generoso.

"Los enigmáticos malabarismos de sus máscaras llegarán al final y él estará en capacidad de expresarse sin los temores de desagradar a Fidel", concluye Brian Latell.

En un informe posterior de Latell, al cual Encuentro en la Red tuvo acceso, el autor trata de responder a la pregunta de lo que sucedería en Cuba si Raúl muere primero.

Latell deja constancia de una serie de consideraciones, primero acerca de la salud de Fidel. Asegura que a pesar de los desmentidos, sufre del mal de Parkinson, mientras que "no existen informes" de que Raúl padezca alguna enfermedad que ponga en peligro su vida. Subraya que el "número dos" siempre ha representado el "bastión" del régimen fidelista.

Sin embargo, menciona el alcoholismo de Raúl como un factor que puede precipitar una crisis de salud en cualquier momento. Según Latell, cuando surgen divergencias con Fidel, Raúl se marcha al interior de la Isla, para "escapar" de las demandas de su dominante hermano.

La conclusión es que "si Raúl es el primero de los hermanos en morir, el plan de sucesión deviene un caos. Surgirá la inevitable lucha por el poder entre los líderes cubanos militares y civiles y la habilidad de Fidel para controlar la situación resulta dudosa, si su salud y habilidades cognitivas continúan deteriorándose. Si Fidel sobrevive a su hermano, inmediatamente tendrá que enfrentar el desafío de nombrar a uno o más dirigentes para llenar el vacío de los cuatro puestos que Raúl ahora mantiene".

Brian Latell considera que para Fidel Castro será entonces complicado nombrar a un nuevo ministro de Defensa, ya que este tendría en sus manos el poder para "transformar la revolución en una verdadera dictadura militar".

"Si Fidel muere primero, una sucesión raulista es la más probable por un período de tiempo. Pero, si Raúl muere primero, todos aquellos en la isla y fuera de ella, que observan buscando síntomas de una transición a la democracia, quizá no tendrán que esperar mucho tiempo", concluye el autor.


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