Ichikawa: Terrorismo y relativismo
Armando Añel | 27/07/2008 21:57
Tags: Opinión
Desde hace mucho tiempo mucha gente se pregunta por qué el castrismo, que accedió al poder desfilando sobre la alfombra roja de la violencia sistematizada, se ha vuelto tan puntilloso a la hora de descalificar a sus adversarios políticos desde el presupuesto de que practican el terrorismo.
Precisamente, el régimen cubano, que se sostiene sobre el terror y desde el terror –incluso, la institucionalización del relativismo en Cuba sólo fue posible a través del terror-, celebró este sábado un aniversario más del asalto al cuartel Moncada. En la Isla, el 26 de julio es el día de la “Rebeldía Nacional”. ¿No debería ser el día del “Terrorismo Nacional”?
Retomando el párrafo de cabecera, ¿y si todo se reduce a una cuestión de celos profesionales? A continuación un esclarecedor artículo del profesor Emilio Ichikawa, relacionado con lo anterior. Da mucha tela por donde cortar. Que lo disfruten:
Terrorismo y relativismo
un artículo de Emilio Ichikawa
Las personas que odian a Fidel Castro o Luis Posada Carriles creen que la simpatía hacia el respectivo demonio se debe al desconocimiento de los crímenes que ha cometido. Según esta lógica bastaría que se supieran las muertes de cada uno para convertir la referida admiración en condena. Los que piensan lo anterior, están reduciendo las cosas a una cuestión de información.
Esta lógica parte de un presupuesto erróneo: establecer que el respeto por la vida es ya, de facto, un derecho humano. Y no lo es. Debe serlo pero no lo es. En primer lugar porque la muerte y la vida pertenecen aún al grupo de los valores relativos o históricos, de forma tal que cada quien puede justificar las muertes que ha dado como un medio en aras de las muertes o vidas de los otros.
No nos llamemos a engaño: en buena parte de la población cubana existe una eticidad donde el criminal, aun el asesino, está dotado de glamour social. Entre cubanos el matón tiene cierto encanto. Fidel Castro no se ha convertido en la unánime representación del mal sencillamente porque tiene la admiración (que ya es diferente al miedo) de quienes se rigen por una escala axiológica parecida a la suya. Para muchos cubanos la evidencia de una tiranía de medio siglo puede expresarse incluso de la forma más campechana del mundo, como si fuera una conclusión que cae por su propio peso: “Caaero, hay que reconocedlo, el tipo ha etao ahí lo que ha querío, no se pue negal que ha ganao.” Una estupidez mierdera.
Ni a Castro ni a Posada se les admira porque “aún” se desconocen sus actos violentos, porque “todavía” se ignoraran las muertes que se les atribuyen. Todo lo contrario: es precisamente por ellas que se les rinde homenaje, porque se las considera “muertes necesarias”, según se miren de un lado o de otro. No importa ahora si esas muertes son ciertas o falsas, reales o ilusorias, son en todo caso muertes que los bandos en pugna creen justificadas y, lo que es desastroso, útiles.
Si la vida no se convierte de hecho en un valor humano universal, iusnaturalista, absoluto, independientemente de las razones y contextos que la condicionan, siempre existirán partidarios para los criminales. El relativismo no tiene que ser tiránico para tiranizar.
En Cuba existen héroes de muerte no porque sea una tierra fecunda en personas malvadas, sino porque hay una ambiente social, una moral relativista que las favorece. El cubano lee con dificultad el decálogo de Cristo, pero es capaz de repetir de memoria pasajes enteros de Scarface y El Padrino. A lo mejor el núcleo duro de la eticidad insular no se encuentra en la filosofía del Padre Varela ni en José Martí, sino en los diálogos de sobrevida de Tony Montana.
Cortesía http://www.emilioichikawa.blogspot.com/
Enlace permanente | Publicado en: Cuba Inglesa | Actualizado 27/07/2008 22:10
Los más vendidos con dos inéditos
Armando Añel | 26/07/2008 19:49
Tags: Cultura
La librería y distribuidora Ediciones Universal ya está circulando su lista de títulos más vendidos este mes, en Miami. Una información que Cuba Inglesa comparte con los lectores:
No ficción:
1) EL ISLAM VISTO POR UN CRISTIANO, Efrén Córdova (Universal) $19.95
2) VIVIDO AYER, LEYENDAS Y MISTERIOS DE CUBA Y LA HABANA, Sergio R. San Pedro Del Valle (Universal) $19.95
3 DIÁLOGO SOBRE LA 3ra REPÚBLICA, Alberto Luzárraga $29.00
4) EL SECRETO, Rhonda Byrne (Atria) $23.95
5) LA FICCIÓN FIDEL, Zoé Valdés (Planeta) $49.00
6) TRUJILLO, EL TIRANICIDIO DE 1961, Juan Daniel Balcácer (Taurus) $39.99
7) LUCES Y SOMBRAS DE CUBA, Néstor Carbonell Cortina $39.00
8) CUBA INFINITA (4 volúmenes), José Guerra Alemán (Véritas) $200.00
9) CONVERSACIÓN EN LOS FUNERALES DEL COMANDANTE, Carlos Alberto Montaner (Brickell Communications) $3.99
10) LAS MUJERES DE HITLER, Anna María Sigmund (Plaza & Janés) $19.95
Ficción:
1) CHIQUITA, Antonio Orlando Rodríguez (Alfaguara) $19.95
2) CONTRAMAESTRE, Raúl Eduardo Chao (Universal) $19.95
3) EL JUEGO DEL ÁNGEL, Carlos Ruiz Zafón (Vintage) $19.95
4) LA SUMA DE LOS DÍAS, Isabel Allende (Harper Collins) $26.95
5) TRAVESURAS DE LA NIÑA MALA, Mario Vargas Llosa (Alfaguara) $19.95
6) LA FIESTA VIGILADA, Antonio José Ponte (Anagrama) $39.00
7) UN DÍA DE CÓLERA, Arturo Pérez-Reverte (Alfaguara)
8) LA ISLA DE LOS AMORES INFINITOS, Daína Chaviano (Grijalbo / Random House) $17.95
9) MARIDOS, Ángeles Mastreta $14.95
10) NO SE LO DIGAS A NADIE, Jaime Bayly (Booket) $21.00
A continuación, dos artículos inéditos de nuestros colaboradores. El primero aborda el tema de las efemérides castristas. El segundo, “la soledad del escritor de fondo”. Que los disfruten:
Happy Independence Gay
un artículo de Denis Fortún
Este sábado 26 de julio se celebra en Cuba el Día de la Rebeldía Nacional. Una fecha que luego de 1959, en nombre de un nacionalismo antiyanqui impuesto a todas luces y muy lejos de la naturaleza del cubano, vino a sustituir a la más importante de todas: la de la independencia. Un acto que asimismo desmarcó a Cuba del gran concierto de países que conmemoran tan importante evento. Sobre todo en este lado del mundo, donde fuimos colonias y nos llegó, ya fuese por nuestro propio esfuerzo o por la ayuda de otros -desinteresada o estratégica, buena o mal intencionada-, tan merecido empeño.
Sin embargo, de lo que se trata es de ver con qué facilidad el gobierno cubano ha realzado a su conveniencia cualquier tipo de data, ya sea patria o foránea, incluso alguna en una época tan ajena al cubano como es el caso de la Revolución de Octubre o el Primero de Mayo. Al menos con la connotación de esa fuerte impronta de ideología de izquierda con la que todo se visualiza en la Isla.
Basta que únicamente les sirva de pretexto algún aniversario, que luego con bombos y platillos, y sin escatimar recursos, ensalzan con toda pompa la nueva efeméride, que con religiosidad y precisión casi inglesa habrán de aplaudir anualmente. Ejemplos sobran, por lo que no tiene sentido mencionarlos; sería correr el riesgo de olvidar los más importantes, y son tantos dentro de la historiografía revolucionaria que no va a alcanzar el tiempo. Ni el espacio.
Por supuesto, estas alabanzas, cronometradas y seguidas con celo, un día pueden dejar de celebrarse y, sin previo aviso a la población, pasarse por alto. O cuando más revisarse y alguien, desde luego autorizado por la más alta instancia, dirá que fue un exceso que ha de ser rectificado.
Son tantos estos elogios nacionales, los hay tan novedosos, frescos, en medio de un diapasón tan amplio, que me pregunto si dentro de un año se va a conmemorar el primer aniversario de la emancipación “gay”, la famosa reunión ocurrida en el Pabellón Cuba, y la de Guanabo semanas más tarde. Me pregunto si Mariela dará un discurso y veremos entonces como fiesta nacional el día de la independencia sexual y la libre manera de elegir el sexo que prefiera cada cual, y podremos tropezarnos con pancartas reivindicadoras a lo largo y ancho de la Isla, y leer, en varios idiomas, “Happy Independence Gay”.
No sé, en Cuba puede suceder cualquier cosa. La Isla funciona contra toda lógica sajona.
Escritores inéditos
un artículo de El Inglesito
A pesar de lo que pudiera creerse, generalmente los escritores no tenemos nada nuevo que contar. Sobre todo los escritores inéditos, esa raza de seres que me interesan cada vez más y al lado de los cuales los escritores éditos me van pareciendo cada vez más aburridos, con sus novelas bienales y sus entrevistas cada vez más parecidas.
Debían aprender de nosotros y de tantos otros escritores inéditos (siempre me ha parecido absurdo que en el Parlamento de la Literatura no se contara con la mayoría). ¿No saben que un escritor inédito es una mina viva de explicaciones? ¿Que está sometido a cambios constantes de dirección argumentativa no sólo para convencer a los otros, sino peor, para convencerse a sí mismo?
Si los escritores publicados sospecharan lo que se dice a sí mismo todas las mañanas, cuando se levanta de la cama, un escritor inédito en la flor de la edad límite, podrían enmendar sus discursos con la alegría extraña de estar convencidos -contra la humanidad entera- de algo que sólo ellos ven: el escritor inédito es la encarnación viva de la Ficción.
Desgraciadamente, los nombres en las vitrinas de las librerías comienzan por empobrecer nuestro cotidiano y terminan por empantanarnos en el deber de escribir. El deber de escribir: he ahí la pesadilla del escritor inédito, la imposibilidad de poder justificarse, la desaparición del placer del enemigo.
Esas cosas, lo sabemos, ya no forman parte de la vida de los escritores publicados, pero no podemos hacer nada por ellos, tanto mas cuanto que, si los ayudamos, serían capaces, en agradecimiento, de hacernos publicar y convertirnos de un solo plumazo en un escritor publicado.
Hay que tener prudencia, hasta la misma amistad puede acarrear nuestro fin.
Enlace permanente | Publicado en: Cuba Inglesa | Actualizado 26/07/2008 20:20
Crónicas: Tierra arrasada. Crónicas alternativas
Armando Añel | 25/07/2008 16:20
Tags: Crónicas
Poco se sabe de la desaparición de Camilo Cienfuegos, si se descartan las especulaciones relacionadas con unos hermanos Castro celosos de su popularidad. Lo cierto es que el carismático comandante no murió derribado por un caza de la fuerza aérea castrista, como sostienen algunos autores, y ni siquiera desapareció en el mar a causa del mal tiempo. Cienfuegos se exilió en Thamacun el 28 de octubre de 1959, con el beneplácito del propio Fidel Castro.
Durante su niñez, la madre de Cienfuegos visitó el islote en varias ocasiones. La recurrencia de sus rememoraciones thamacunesas seguramente habrá avivado la curiosidad de su hijo, quien hizo escala en la futura Cuba Inglesa al regreso de su primer viaje a Estados Unidos. Posteriormente, el también conocido como “Señor de la Vanguardia” recaló en Thamacun en otras dos oportunidades. De manera que al momento de exiliarse era prácticamente un “especialista” en el islote.
Divergencias con los hermanos Castro. O la irresistible atracción que ejerció sobre el guerrillero una thamacunesa de origen sefardí. O una proposición de la entonces encargada de Relaciones Públicas de Thamacun, Victoria de las Flores, quien lo habría seducido con la posibilidad –laberíntica- de un viaje a la luna financiado por Washington. No se sabe a ciencia cierta por qué Cienfuegos decidió instalarse en el islote, mucho menos por qué el castrismo camufló el episodio con tanta minuciosidad. Aunque no pocos consideran que con ello Fidel Castro se guardaba un as debajo de la manga. Un as que utilizaría en su momento.
El 27 de marzo de 1960, con el pretexto de que Cienfuegos organizaba una expedición en su contra –auspiciada, como no podía ser de otra manera, por las autoridades thamacunesas y estadounidenses-, Castro ordenó que invadieran Thamacun. En poco menos de 24 horas, y en medio del secretismo más férreo, el islote dejaba de ser para siempre jamás. Política de tierra arrasada. Lo que se conoce en Cuba Inglesa como “la fase final del Segundo Éxodo”.
Crónicas alternativas
La sección Crónicas alternativas entra en su segunda edición, y continuará creciendo a medida que los lectores, cronistas y ciudadanos de Cubas Inglesa nos hagan llegar sus trabajos. Esta vez, adicionalmente, enlazamos con el blog Efory Atocha, donde el poeta Santiago Méndez Alpízar (Chago) ha tenido la gentileza de publicar una de nuestras crónicas:
Se trata de Una tarde con Cioran, pasaje en el que el filósofo rumano choca de frente con la escritora thamacunesa Mónica Medler. Medler, cuya Apología de la curiosidad ocupa un lugar preferencial en el panteón literario de Thamacun, reprocha a Cioran la ligereza de sus análisis. Agradecemos a Chago por el espacio concedido.
Crónicas alternativas: Sor Adventicia
un texto de Carlos Alberto Montaner
Mi antepasado Fernando Ladrón de Guevara y Montaner le hizo honor a su extraño apellido, desvalijó el sagrario de la Iglesia del Ángel, abandonó a su mujer y a sus siete hijos y se fue a vivir a Thamacun con Sor Adventicia, una monja española recién llegada a Cuba de quien decían, falsamente, que estaba poseída por el diablo. (Según parece, era al revés: el diablo era el único que no la había poseído).
En nuestra familia siempre se mencionaba con reverencia el nombre de Don Fernando y con perplejidad el de Doña Adventicia, la primera mujer ordenada en el Caribe por la Iglesia Anglicana, como revelara Vicente Echerri en su conocida Historia de la cultura británica en América.
Crónicas alternativas: El libro y el librero
un texto de Espartaco
El libro Llave del Nuevo Mundo, de José Martín Félix de Arrate, no es precisamente el prologado por J. Le Riverend Brusone. El ejemplar que poseo y donde aparecen los sucesos que evoco, es de una colección llamada “Intemporal”. Dicha colección se componía de extraños textos de impecable edición que, aunque con ciertas huellas de polillas, aún era posible leer.
Los encontré cuando aún vivía en La Habana, en la librería Cervantes. La visité en esos días para librarme de ciertos libros que le restaban pudor a mi librero y adquirir algún dinero por ellos. El librero me dijo que esos textos eran “incomprables”. Después de esto y de mirar a todas partes, cuando ya no había testigos, puso en mis manos una rara colección de Ediciones Intemporal, a la que me refería.
Se trataba de críticas de Emilio Bobadilla, llamado Fray Candil y azote de escritores de su tiempo (siglo XIX cubano). Lo interesante es que hacía alusión a obras inexistentes que pude ver quince años después. También tenía un interesante texto de Frederick Hayek, titulado Tendencia al enanismo bajo una crisis en el capitalismo. Nunca lo hubiese mencionado, para no ser tomado por loco, si no hubiese visto cómo se ha reducido en Estados Unidos el tamaño de las cosas bajo la reciente crisis: libras de pan con pulgadas de menos, velas con menos cera, papeles sanitarios de rollos reducidos y un largo etcétera.
El libro al que me refiero y con alusión a Asaelo, confieso creí que se trataba de la mención de Julián del Casal y sus enloquecidas andanzas por La Habana del siglo XIX. Pero al hacer mención a Thamacun en siguientes páginas, hubiese creído que se trataba de una broma de aquel extraño librero, que, a propósito, nunca más pude ver al regresar al lugar, donde otro señor me porfiaba que nunca había trabajado allí. El prólogo de mi edición es de un tal Matías Pérez.
Crónicas alternativas: Espartaco y un episodio de transferencia cultural
un texto de Armando Añel
Si no se trata de la versión de Le Riverend Brusone, seguramente las ediciones provenían directamente de Cuba Inglesa. Creo que conozco la colección. En aquella época –supongo que Espartaco se refiere a algún momento de las décadas del setenta o el ochenta- Cuba Inglesa insistía en extender, como una prolongación de la doctrina Morgan, pero ya en un plano posmigratorio –recordar que aún no vivíamos el auge de Internet-, la política “desarrollista” del islote.
El hecho de que el librero utilizara el término “incomprable” revela una sintaxis propia del Thamacun anterior al Segundo Éxodo. Ese librero era, muy probablemente, un delegado activo a la vieja usanza.
Más sencillamente: Espartaco “sufrió” un episodio de “transferencia cultural”, la principal función de un delegado activo cuando se encuentra lejos de los suyos.
Enlace permanente | Publicado en: Cuba Inglesa | Actualizado 25/07/2008 16:35
Estreno y presentación
Armando Añel | 24/07/2008 14:05
Tags: Cultura
Presentación de Zona Desconocida, de Denis Fortún
Ediciones Itinerantes Paradiso, a cargo del crítico y ensayista Ignacio T. Granados, acaba de publicar Zona desconocida, un libro del poeta Denis Fortún. El lanzamiento del poemario, que recomiendo enérgicamente, tendrá lugar este viernes 25 de julio, a las ocho de la noche, en el Delio Photo Studio (2399 Coral Way, teléfono 305 856 5632). Zona desconocida será presentada por Armando de Armas.
En Zona desconocida Fortún hace con la décima -un género ninguneado por la intelectualidad cubana más críptica- literalmente lo que le da la gana. Atraviesa las imágenes sin que el corsé métrico que se echó encima lo predisponga, y hasta se da el lujo de metaforizar el mar a través de una cronología en la que la palabra sale ganando:
Pintura que en galerías
de algas tendrá que exhibirse;
requisitos: prohibirse
críticas, pedanterías.
El pez me abraza; porfías
dando al silencio colores;
criatura, mil sabores
le entregan a tu paciencia
otra mar, que en tu presencia
se inclina y te brinda honores.
Jorge Salcedo estrena blog
Es preciso saludar el estreno de http://salcedodiario.blogspot.com/, un espacio que promete mantener la blogosfera cubana en permanente ebullición. Salcedo, que se deja ver esporádicamente por Cuba Inglesa, nos regaló hace poco una décima que da la medida de lo bien que podemos pasarla en su blog.
Fidel Castro responde a míster Parmly, jefe de la SINA, aceptando su oferta de conectar Cuba a Internet a través del cable submarino Miami-Cancún:
Quiero en este matutino
informarles que he aceptado
la oferta de ser clavado
por un cable submarino.
Rapidísimo y genuino,
de Maisí hasta Caimanera,
en Cuba podrá cualquiera
conectarse en banda ancha.
No quiero que haya revancha.
Adiós, Raúl. Cambio y fuera.
Enlace permanente | Publicado en: Cuba Inglesa | Actualizado 24/07/2008 17:36
Una entrevista con Hubert Matos
Armando Añel | 23/07/2008 14:39
Tags: Entrevistas
El comandante Hubert Matos cumplió noventa años apenas el mes pasado, veinte de los cuales transcurrieron en las prisiones castristas (fue liberado, luego de cumplir íntegramente su condena, en 1979). Su encarcelamiento ha sido, desde que tengo uso de razón, un símbolo de la esencia miserable del castrismo, de lo inhumano que puede llegar a ser el castrismo. Matos fue uno de esos hombres que luchó por los supuestos ideales de la “primera revolución”, hasta que, tras perseguir inútilmente la utopía de un fidelismo “con todos y para el bien de todos”, dio con sus huesos en la cárcel. Uno de los que nunca descubrió que la revolución era cosa de gángsteres.
Un fragmento de su carta de renuncia, que enviara a Fidel Castro en 1959, resulta particularmente revelador:
“Si se quiere que la revolución triunfe, dígase a dónde vamos y cómo vamos, óiganse menos los chismes y las intrigas, y no se tache de reaccionario ni de conjurado al que con criterio honrado plantee estas cosas. Por otro lado, recurrir a la insinuación para dejar en entredicho a figuras limpias y desinteresadas que no aparecieron en escena el primero de enero, sino que estuvieron presentes en la hora del sacrificio y están responsabilizados en esta obra por puro idealismo, es además una deslealtad, una injusticia, y es bueno recordar que los grandes hombres comienzan a declinar cuando dejan de ser justos”.
Castro, que nunca fue grande ni justo, lo metió en la cárcel nada más leer aquello.
Una vez más, Cuba Inglesa agradece la gentileza del periodista de TV Martí Alfredo Jacomino, quien nos cedió la siguiente entrevista. Seguramente, los lectores la disfrutarán con el ardor de su primera entrega:
Una entrevista con Hubert Matos
¿Le hubiese gustado vivir otra vida, sin veinte años de prisión, sin grados de comandante, sin llamarse Hubert Matos?
Es posible que sí, pero el hombre es el hombre y sus circunstancias. Me tocó vivir ésta, y he tratado de hacerlo de acuerdo a mis convicciones, formadas en la niñez y en la juventud.
¿Qué encuentra cuando se mira al espejo?
A un hombre que quiso ser maestro toda su vida. A alguien que ha tenido un montón de experiencias muy complejas, pero que ha tratado de ser siempre fiel a sus principios.
Nombre algunos buenos amigos.
Tengo muchísimos buenos. En mi juventud había uno en mi pueblo, Raúl Milán, hace casi sesenta años que no sé de él, pero lo recuerdo como uno de mis buenos amigos. Y después sería injusto si me pongo a señalar porque tengo muchos amigos de la mejor calidad.
Y algunos enemigos.
Los dos hermanos Castro están indudablemente entre los enemigos que más se han ensañado conmigo. A esta altura veo que van en decaída y me río de ellos, pero no me río de la obra que dejan.
De sus ex colegas de armas que aún están en Cuba, ¿quién considera que tiene mejores condiciones humanas?
No lo puedo decir porque estaría comprometiendo a una gente en la que tengo esperanzas todavía.
¿Su mayor error?
Quizás fue no tener la visión de lo que venía después, es decir, no saber descubrir toda la entraña perversa que había en Fidel Castro. Pero para eso hubiera necesitado ser algo más que una persona humana.
¿Su mayor acierto?
Haber escogido la profesión de maestro, porque creo que nací para maestro. Los años más felices de mi vida los emplee en la educación, tanto enseñando a niños en la escuela rural como formando maestros en la escuela normal de Manzanillo.
¿Guarda muchos secretos?
No creo que guarde muchos secretos. No creo.
¿Cuál es la mayor lección que ha aprendido de la vida?
Que por muy cruel y muy recia que sea la adversidad uno tiene que crecerse interiormente y abrazarse a los principios, y resistir. Hay que ser leal a esas cosas.
Si pudiera volver atrás cincuenta años, ¿qué cosas cambiaría?
No creo que cambiaría muchas cosas. He tratado de vivir de acuerdo a mis convicciones y las cosas tristes y difíciles que he tenido que encarar las he tenido que encarar por no desteñirme.
A cualquier cubano le hubiese gustado ser presidente, ¿a usted también?
Yo lo que he querido ser toda mi vida es maestro. Desde joven soñé que en la vejez tendría un colegio con todos los niveles de la enseñanza.
El peor defecto de los cubanos es…
Quizás tener demasiado personalismo, el creer que uno es un fenómeno y el no ser objetivo para medir las consecuencias de los pasos que se dan.
Cuando se es joven se puede hasta matar por un ideal. ¿Hasta qué edad eso ocurre?
Más que matar por un ideal, creo en matar por razones muy recias, muy fuertes. Los cubanos aprendimos con los ejemplos que nos dieron Agramonte, Céspedes, Martí y Maceo. Aprendimos que la violencia es justa cuando es necesaria, cuando no hay otra vía. Y pienso que si la razón para matar es defender la libertad, la honra personal, en fin, defender la condición de la persona humana, de seguir siendo honesta, eso justifica cualquier tipo de violencia.
Si le dijeran que puede viajar a Cuba por 24 horas, ¿qué lugares le gustaría visitar?
Yo no viajaría a Cuba nada más que para ayudar a mi pueblo a salir de sus cadenas. Pero me doy cuenta que en las circunstancias actuales es inútil, y que a estas alturas probablemente la violencia no sea la mejor forma para salir del problema cubano.
¿Qué es lo más difícil de estar veinte años preso?
Hay muchas cosas difíciles pero, en mi experiencia, lo más difícil fue encarar a diario las ofensas y los golpes. Por eso tuve que apelar en tres oportunidades a la huelga de hambre. Fue decir: o me respetan o me echan a la sepultura.
¿Cómo le gustaría que lo recordasen?
Por encima de todo como una persona que ha tratado de cumplir con su deber.
Si le mencionan la palabra “revolución”, ¿qué le viene a la mente?
Que fue una cosa muy hermosa que los señores Castro prostituyeron.
Dos cartas públicas se escribieron sobre su libro Cómo llegó la noche. Una del doctor Emilio Cosío y otra del capitán Roberto Cruz Zamora. ¿Quién de ustedes se acerca más a la verdad histórica?
¿Dos cartas que escribieron? Bueno, son dos personas que cuestionaron mi carrera. Los dos mienten.
Si usted y Fidel Castro se encontraran nuevamente, ¿le hablaría de recuerdos, de reproches, o de esperanzas perdidas?
Castro no sabría enfrentarme a mí. Yo lo reté estando preso a que se reuniera en Seguridad del Estado conmigo, con cien guardias si quería, que le iba a decir unas cuantas cosas. Yo creo que le diría: sospechaba que eras un bribón, un miserable, un cobarde, pero me quedé corto al imaginar todo eso.
¿Quién es Hubert Matos en pocas palabras?
Un hombre que quiso toda su vida dedicarse al magisterio y ser un ciudadano útil. Yo he tratado de vivir mi vida y creo que la he vivido más o menos de acuerdo a los patrones que marqué en mi juventud.
Enlace permanente | Publicado en: Cuba Inglesa | Actualizado 23/08/2008 8:50












