Actualizado: 04/12/2021 9:26
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Opinión

Opinión

Terrorismo y antisemitismo

Crisis en el Medio Oriente: ¿Actúa Israel en legítima defensa?

Enviar Imprimir

La resolución "Sionismo igual racismo" auspiciada por Cuba en Naciones Unidas en 1975 es una vergüenza de la historia diplomática cubana. ¿Qué interés nacional de Cuba se sirve al aliarse a monarquías feudales árabes o islámico-fascistas como el Irán de los ayatolás? En 1992, la Asamblea General de la ONU lanzó la resolución de marras al basurero de la historia. Lamentablemente, Cuba fue el único de los países no-islámicos en la exigua minoría que se opuso a tal decisión.

La población israelí incluye poblaciones provenientes de más de cien países, y de todas las razas, desde Etiopía a Rusia, desde Cuba a Yemen. Más del veinte por ciento de esa población son árabes cristianos y musulmanes, drusos, beduinos y de otros grupos. El más discriminado ciudadano en Israel tiene más derechos que los ciudadanos de muchas otras naciones, especialmente en el Medio Oriente. La mayor discriminación en esa región es la dirigida contra las mujeres, que priva a la mitad del mundo árabe de mínimos derechos ciudadanos. La próxima cumbre no alineada en La Habana debería dedicar la mayor atención a ese tema.

Defensa de la víctima y condena al agresor

Los lectores de Encuentro en la Red saben que considero la política de Bush hacia Cuba un grotesco desastre, cuya última borrachera es el mal llamado Informe para una Cuba Libre. En contrario, en relación con su respaldo a la legítima defensa de Israel, uno no puede menos que felicitar al presidente Bush. Demócratas y republicanos han asumido la única posición ética: condena al terrorismo como paso necesario a la creación de un Estado palestino.

Los que critican la supuesta falta de proporcionalidad de Israel no explican qué criterio utilizan para medir tal concepto. ¿La población de los contendientes? ¿El territorio de los Estados? Israel es una democracia que toma extremas precauciones para evitar víctimas civiles. Sus leyes condenan las conductas incivilizadas en la guerra o la paz, pero no se le puede pedir lo imposible. Hezbolá no lucha a campo abierto: lanza sus cohetes y mantiene sus bases en medio de poblaciones civiles. Los terroristas se esconden bajo la saya de sus mujeres.

No se trata del simple secuestro de dos soldados. Esta es la última de las agresiones de Hezbolá, tras la retirada de Israel del Líbano en 2000 a fronteras reconocidas por Naciones Unidas. La respuesta israelí es reacción a una provocación terrorista que de pasar impune estimularía más ataques en el futuro. Lanzar cohetes contra la población civil de Israel y penetrar en su territorio, secuestrando a sus jóvenes no puede ser un hobby sin costo. La época de asesinar judíos a mansalva se acabó en 1948.