Malas lecciones

Malas lecciones

Malas lecciones

No

Duanel Díaz

No

Princeton

No

07/08/2008 6:00

06/08/2008 18:55

No

A debate

No

¿Qué 'expectativas cubanas' ha de considerar Washington: las del gobierno o las de la oposición?

"La revolución se acercó a la Unión Soviética para protegerse de Estados Unidos y con esta acción colocó a Cuba, por un tiempo, en el centro de la Guerra Fría", dice rotundamente Marifeli Pérez-Stable en su artículo Lecciones sabias, escamoteando así toda la compleja dinámica de los tres años que siguieron a la huida de Batista: cómo Castro fue desplazando a la gente del Directorio Revolucionario y situando a los cuadros del PSP (Partido Socialista Popular) en posiciones de mando; cómo desde el verano de 1959 el acercamiento al comunismo fue parte de una política dirigida a afianzar la dictadura.

En su monumental historia de Cuba, el historiador británico Hugo Thomas afirma que "en el invierno de 1959-1960 la Unión Soviética no encontraba especialmente deseable una Cuba comunista". Utilizando hábilmente la confrontación con Estados Unidos, Castro aprovechó el contexto de la Guerra Fría para sentar las bases de un poder unipersonal que ha durado casi cinco décadas.

Pérez-Stable afirma que Estados Unidos buscaba en los sesenta un cambio de régimen, pero nada dice de las características del régimen que se pretendía cambiar; ni que no era sólo Estados Unidos, sino muchos cubanos que, cerrada la vía política, no tuvieron otro camino que las armas. Fueron ellos, más que el gobierno norteamericano, los derrotados en Playa Larga y Playa Girón.

¿Qué "expectativas cubanas" ha de considerar Washington: las del gobierno o las de la oposición? Quien sin conocer nada del asunto lea el texto de Pérez-Stable podría pensar que la culpa del desastre es, sobre todo, de Estados Unidos. Es evidente el esfuerzo de la articulista por salvar a la Revolución, similar al que encontramos en el prefacio a su libro La revolución cubana. Orígenes, desarrollo y legado, donde afirma:

"Mucho antes de que la guerra fría llegara a su fin, la revolución había dejado de tener vigencia como proyecto social y se había convertido en historia. Al igual que en la URSS y Europa del Este, el socialismo en Cuba había estado dando señales de decadencia desde hacía algún tiempo; sin democracia y sin eficiencia económica su esencia se había desvirtuado". (Colibrí, p. 14)

Ahora bien, ¿cuánto antes de 1989 desapareció la vigencia de la revolución? ¿Cuándo empezó la decadencia? ¿Cuándo, si la falta de democracia y la ineficiencia económica era evidente desde mucho antes de 1980, y aun, de 1970; si la libreta de racionamiento se estableció en 1962 y los Comités de Defensa de la Revolución en 1960?

Ponerse a buscar un momento en que la revolución dejó de ser revolucionaria conduce al fracaso; siempre hay uno anterior: la Revolución es o los cincuenta años de dictadura, o aquel momento único, el "minuto sagrado" que describiera Piñera, en que el pueblo fue por una vez el dueño absoluto de la ciudad. Si reconocemos que ese "triunfo psicológico" —recordemos el auge nacionalista del año 1959, con sus postalitas y sus cuchillas de afeitar— no ha traído sino miseria y dictadura, debemos preguntarnos si el nacionalismo necesita realmente una "victoria sicológica" como la de México en 1938.

La esencia de la revolución, inalterable por cinco décadas, es justamente la negación de la democracia y la ineficiencia económica. Por ello, no queda claro de qué legado habla Pérez-Stable cuando en las conclusiones de aquel libro, intentando salvar una vez más la supuesta esencia revolucionaria de su corrupción, afirma: "mientras el revolucionario Fidel había consolidado una Cuba de mayor igualdad y soberanía, el caudillo Castro estaba destruyendo el legado de la revolución" (p. 341).

El legado de la revolución es exactamente el mismo que el del comunismo en los países de Europa del Este: una "nueva clase" que controla la economía y se prepara para reciclarse en la transición, un país destruido y miserable, un pueblo carente de cultura cívica, hastiado de consignas y discursos.

Lecciones sabias

por La oposicion tiene alternativas diferentes. (Usuario no autenticado) 07/08/2008 17:00

La pregunta d eeste artículo tiene una sola respuesta, muy clara y muy justa: Las espectativas que hay que escuchar despues de 50 años de totalitarismo son las de la OPOSICION y NO las del desgobierno que ha destruido nuestro pais.


por Filomeno (Usuario no autenticado) 07/08/2008 17:00

La mierda huele por mas chocolate que se le eche. No hay que darle mas vueltas al asunto


por ID (Usuario no autenticado) 07/08/2008 17:00

Excelente, Sr. Duanel Díaz. Muy de acuerdo con su artículo.
(Las palabras que me pide Recaptcha son "stained campaign": sagaz el programita?)
Saludos.


por Diego Rodriguez-Arche (Usuario no autenticado) 07/08/2008 17:00

Kudos! No puedo pensar en cómo decir lo que usted de forma diferente. Gracias por su certeza.


por Jozina, Brasilia (Usuario no autenticado) 07/08/2008 18:20

Qué oposición?


por joseluis sito (Usuario no autenticado) 07/08/2008 18:20

Gracias Duanel Diaz por su lección.
Es un alivio leer una respuesta como la suya, refutando los argumentos y opiniones de Marifeli Perez-Stable que se propone una reescritura de la Historia.

Basta con recordar el afincamiento ideológico de Raul Castro y Fidel Castro al comunismo, mucho antes de sus guerrillas con las FARC en la sierra. La intención del Dictador Máximo siempre fue instalar un régimen comunista en la isla. Para ello siempre mintió, tanto a los Estados Unidos como al resto del mundo. Desgraciadamente la Administración americana de la época ni lo tomó en serio ni comprendió a tiempo. Kennedy fue engañado como todos. El Dictador Máximo engaño tanto a los americanos como a los cubanos, quienes cuando quisieron pararlo fueron encarcelados, matados o tuvieron que huir.

Ahí donde el régimen escribe Revolución hay que leer dictadura totalitaria y por socialismo entender castrismo.
La falsificación ha sido total y es extraño que alguien como Marifeli Perez-Stable haya caído en tales mistificaciones. No lo es, si como lo señala Duanel Diaz en su pregunta, algunos ponen su confianza en la dictadura y ninguna en la resistencia.

Los “cambios” auténticos serán aquellos conquistados y asignados por el pueblo cubano, entonces ya no serán estrategias perversas de supervivencia de la dictadura, pero transformaciones totales de lo existente. Esta confianza en el pueblo cubano y sus resistentes es la vía de conquista de nuestra Libertad.

¿Dar nuestra confianza a este régimen castrista? En la película “Mr Arkadin”, Orson Welles narra la historia del escorpión y la rana. El escorpión quería atravesar un río y le pidió a la rana que lo llevara a la otra orilla. La rana, desconfiando, le dijo que no porque temía ser picada. El escorpión le replicó que si la picaba moriría y se ahogarían los dos. Convencida, la rana aceptó ayudarlo y lo subió sobre sus espaldas. En la mitad del rió el escorpión la picó y la rana hundiéndose con el escorpión le preguntó porqué lo había hecho. “No pude evitarlo. Es mi naturaleza”, le respondió el escorpión

RESISTENCIA ¡! UNION ¡!
VIVA CUBA PRONTO LIBRE ¡!


por Sagarra II (Usuario no autenticado) 07/08/2008 20:40

Este artículo es torpe, pobre y desdichado. Es una "intelectual" cacería de brujas.


por ID (Usuario no autenticado) 07/08/2008 22:40

Sagarra II, no entiendo a que "cacería de brujas" se refiere Ud. ¿Podría explicarlo?


por alegria para rato (Usuario no autenticado) 07/08/2008 22:40

Sagarra II no sea usted torpe y ejemplifique(si puede)porque dice que el articulo es pobre, torpe y desdichado.

No haga una valoracion debil del articulo y explique como llego a esa conclusion.


por Lector en desuso (Usuario no autenticado) 07/08/2008 22:40

Como era de esperar, Encuentro en la Red ha reducido esta magnífica a una posición secundaria. Marifeli Pérez-Stable es una pésima analista de la historia cubana, atrapada, por un lado, entre sus prejuicios ideológicos, y por otro, su asepsia académica. Se podrían escribir tomos y tomos con las mismas preguntas que hace aquí Duanel.


por Sagarra II (Usuario no autenticado) 08/08/2008 9:20

" Ahora bien, ¿cuánto antes de 1989 desapareció la vigencia de la revolución? ¿Cuándo empezó la decadencia? ¿Cuándo, si la falta de democracia y la ineficiencia económica era evidente desde mucho antes de 1980, y aun, de 1970; si la libreta de racionamiento se estableció en 1962 y los Comités de Defensa de la Revolución en 1960?

Ponerse a buscar un momento en que la revolución dejó de ser revolucionaria conduce al fracaso; siempre hay uno anterior: la Revolución es o los cincuenta años de dictadura, o aquel momento único, el "minuto sagrado" que describiera Piñera, en que el pueblo fue por una vez el dueño absoluto de la ciudad. Si reconocemos que ese "triunfo psicológico" —recordemos el auge nacionalista del año 1959, con sus postalitas y sus cuchillas de afeitar— no ha traído sino miseria y dictadura, debemos preguntarnos si el nacionalismo necesita realmente una "victoria sicológica" como la de México en 1938.

Los párrafos anteriores son la esencia de la mediocridad de este artículo. Esa constante intervención en la conciencia e intelecto del otro; ese atropello a la subjetividad ajena, en nombre de nuevas y sutiles banderas ideológicas y esquemas autoritarios es realmente grotesco. Este Duanel, parece un inquisidor castrista enjuiciando posturas y exigiendo lealtades uniformadas en tiempo y espacio. A qué edad y dónde Duanel descubrió que la Revolución era un "minuto sagrado"? Cuándo y dónde Duanel obtuvo su triunfo psicológico?

La hipocresía y el oportunismo de este guajirito con ínfulas son insultantes.


por joseluis sito (Usuario no autenticado) 08/08/2008 9:20

Es evidente, como lo señala Duanel Diaz, que Cuba no fue, ni es, ninguna excepción entre todos aquellos países de Europa del Este, Asia, África o America, todos regimenes dictatoriales.
La familia Castro quiso hacer de la revolución (quizás simplemente guerra civil) un acontecimiento extático y supra-normal a causa de la propaganda interior y exterior que necesitaba a partir de los primeros días de 1959. Enraizaron en las mentes cubanas y no-cubanas la idea falseada de algo fantástico, para poder con ello ensalzar la imagen del Dictador Máximo y mantener viva y activa una mitología. Esto se consiguió a golpes de martillazos desde la niñez. En realidad el proceso de la violencia que lleva a la huida de Batista se puede comparar a la guerra civil española, más que a los acontecimientos de 1917 en Rusia. Los castristas desarrollan a partir de 1960 todo el aparato ideológico, de Estado y de terror que conducirá inevitablemente a lo que Lenin y los bolcheviques pusieron en practica en Rusia y quedará para todos los comunistas como el paradigma del sistema marxista, comunista y revolucionario. La lucha contra Batista puede entonces entenderse como una guerra civil que conduce con el castrismo a la instalación de un régimen típicamente, banalmente y trivialmente lenino-comunista ya a partir de 1960.
En todo esto proceso los Estados Unidos no tienen nada que ver.

Quiero subrayar esta frase de Duanel Diaz: "El legado de la revolución [...]: una "nueva clase" que controla la economía y se prepara para reciclarse en la transición."
Quiero poner la atención sobre esta transición, una transición de la dictadura que ya empezó.
El camino hacia la muralla China ya comenzó, la nomenklatura explotadora ya se está reciclando. Entonces me parece conveniente alertar Duanel Diaz, si fuese necesario, o todos los cubanos, que la transición de la dictadura hacia el modelo chino ya empezó.
No se prepara, ya está en estos momentos reciclándose. Para ayudarla a “transicionar”, están a su lado los numerosos países latinoamericanos, España y los europeos, quizás pronto los americanos. Se le está preparando al pueblo cubano un destino a lo chino. Es decir sin Libertad.

La anti-transición democrática ya empezó desde los primeros meses de la enfermedad del Dictador Máximo. Se hace sin hacer ruido, con cautela y ocultándolo, pero está en marcha. La dictadura sabe que es su única vía de salvación. La nuestra, es la de la Resistencia, la del pueblo cubano y la confianza que debemos depositar en él. Es esta nuestra vía de salvación si no queremos que la explotación castrista siga por otras vías y con otros métodos.

¿ Queremos la Libertad o la ilusión de la Libertad?

RESISTENCIA ¡! UNION ¡!
VIVA CUBA PRONTO LIBRE ¡!


por presiprisa (Usuario no autenticado) 08/08/2008 14:40

si usted quiere distinguir entre un auténtico polemista y un simple chanchullero o bretero intelectual, por favor, lea el artículo que está arriba


por ID (Usuario no autenticado) 08/08/2008 18:00

Gracias, Sagarra II.


por Nicolás Águila (Usuario no autenticado) 09/08/2008 8:00

Impecable y bien argumentado el análisis de Duanel. Sus conclusiones se basan en citas cuestionables de MFPS que por cierto no hay que buscar con lupa ni mala intención. Son abundantes en la producción escrita de MFPS.

Eso no quiere decir que MFPS no tenga el derecho de expresar lo que quiera. Incluso de haber sido fidelista y de no serlo ahora (o seguir siéndolo, que no creo que sea el caso). Tampoco creo que haya sido y/o siga siendo lo que se dice una espía, pues no da el perfil discreto de un agente. Sus simpatías castristas siempre fueron pubícamente asumidas y no podía engañar a nadie.

Lo que hace Duanel es puntualizar las inconsistencias de MFPS en su apreciación de un 'proceso' que fue siempre dictatorial y totalitario. Ya en 1960 no cabía la menor duda de que aquello pintaba para rojo. Algunos hasta se dieron cuenta en los primeros meses. Días Lanz y luego Húber Matos, p.e.

La tesis de MFPS de que FC se acercó a la URSS por el acoso de USA es insostenible, y a estas alturas se pasa de ingenua.

Che Guevara llegó a La Cabaña con instrucciones de contactar inmediatamente con los camaradas del Partido. Tan pronto ocupó esa fortaleza militar pidió una entrevista con el viejo militante Severo Aguirre (ignoro por qué exactamente él, pero me imagino que fuera porque los dirigentes más destacados del PSP estaban exiliados). Se supo porque le trajeron por equivocación al historiador Sergio Aguirre, según contaba Mirta Aguirre años después.
Felicito a Duanel por su trabajo serio y valioso. Saludos