Comentario de Anonymous User (joseluis sito)

Modificado: 11/06/2008 13:40


Estimado Leon Tusao
Pienso haberme expresado mal, o con poca precisión, quizás sea por eso que haya brincado como un cabrito sobre mis comentarios. Al menos que sea el hecho de defender Cuba contra el castrismo que le dé tales convulsiones. Pero antes de todo le preciso que no soy en absoluto patriota. Los patrioterismos y demás nacionalismos los asqueo, Elpidio Valdes no es mi héroe en absoluto, seria mas bien un cantante como Benny Moré. He visto como llamaban a una escuela para niños de cinco años “el soldadito de la Revolucion”, y con un cartel pintado donde se podía ver un hombre vestido de verde armado con un fusil, delante del puerta de la escuela. Sin mencionar los niños y jóvenes adolescentes con preparación militar y mental para disponerlos a defender la Patria contra la invasión imperialista. La Patria sirve para muchas justificaciones criminales, y si lee mis comentarios jamás encontrará uno donde menciono este vocablo, siempre utilizo país, Cuba, isla, Estado, raramente Nación y con cuidado. Que tengo una gran afección por Cuba y un deseo sin límites de verla libre, enteramente libre, está clarísimo. Por esa razón intento saber, comprender, intuir lo que será mejor, más útil, más apropiado, más justo, para este país, para Cuba, para una isla que podría vivir descansando de tanto chorro de sangre y de sudor.

Lo que me parece necesario, diálogo y negociación, no lo concibo como algo imperioso y obligatorio. En determinados momentos y según sea el interlocutor, el dialogo es inútil, improductivo y tiempo perdido, porque no saca nada por ejemplo de un fanático. Y leía hace poco el comentario de alguien diciendo que no respondía a criticas viscerales. No hay ninguna obligación de dialogar con quien sea, y menos con vísceras, intestinos y cabezas huecas.

Las dictaduras, y cuanto más totalitarias, no responden a los mismos criterios, y no responden a las preguntas como lo hiciera una democracia. Un dialogo o una negociación con una tiranía no se lleva como con una democracia. Lo único que busca y desea una dictadura es que le dejan tiranizar en paz. Como un organismo vivo decidido a sobrevivir a cualquier precio y sin ninguna barrera sicológica para sus fines de supervivencia; una creatura con un miedo a la muerte patológico. Es esto una dictadura de este tipo. Basta con ver la Corea del Norte y los millones de seres humanos que murieron de hambre en estos últimos años, para entender lo que significa ese visceral deseo de sobrevivir. A Cuba le pasó otro tanto, con proporciones de muertos diferentes ya que el régimen no podía llegar a tales condiciones de mortalidad y adoptó medidas. Pero el periodo especial fue un abismo que todavía no se ha querido ver con claridad. Fue un espanto.

Entonces cuando se dialoga y se negocia hay que saber con quién.
Lo que quise decir en mi comentario precedente, como en todos, es lo siguiente. Con el régimen cubano, como con cualquier dictadura, cuando se llega a la mesa del dialogo es porque algo ocurrió. Lo único que puede obligar una dictadura a dialogar, y luego a negociar, es la fuerza. No una fuerza bruta y gratuita, pero una fuerza de afirmación, una presión, una resistencia. Al igual que un patrón se pone a dialogar con sus empleados, cuando a estos no les quedó más remedio que hacer huelga. Sin una resistencia, sin una presión prealable, sin una fuerza de afirmación para presionar y obligar a dialogar y negociar la dictadura se queda en su sitio.
Claro que los europeos se cansaron de las presiones, y en estos momentos están haciendo marcha atrás. Quieren quitar sus sanciones porque necesitan hacer negocios con mas rapidez antes de que los brasileños y los venezolanos, los chinos o los rusos menos escrupulosos lo hayan comido todo. Puse el ejemplo de lo que pasó entre 1981 y 1982 cuando los europeos se negaron y se enojaron por las sanciones impuestas por la Administración Reagan. Los negocios europeos con los países del Este se perdían.
Traté de poner argumentos con el ejemplo de Reagan, para que se entienda que un dialogo o una negociación con Estados dictatoriales se debe emprender al compás y en paralelo con una presión.

El dialogo sin la resistencia, sin la presión, sin haber antes confrontado el régimen a sus obligaciones, sin esta confrontación, es una mesa donde se sientan engañados, y en el peor de los casos traidores. Pues sí.
La última negociación hace años con Corea del Norte condujo a darle petróleo y alimentos a cambio de su desmantelamiento nuclear. No hicieron nada y se tuvo que volver a negociar, pero esta vez la presión fue más grande, en particular de los chinos y ya parece que se obtuvo algo. Pero todavía no se está seguro de ello y el armamento nuclear sigue allí. El régimen también. Quiere decir, en esto muchos coinciden, que con una dictadura no se puede dialogar o negociar sin antes haber medido muy precisamente lo que se quiere obtener, y sobre todo sin antes haber ejercido presiones para obligarla a ceder.

En resumen, un dialogo y una negociación con una dictadura sin tener el respaldo de una Resistencia, de un pueblo que apoye esa Resistencia, de fuerzas para obligarla a ceder, pues no cederá nada, nunca. Las presiones y embargos tanto americanos que europeos no pueden conseguir nada sin esa Resistencia indispensable. Nuestra Resistencia en este caso cubano son los disidentes, los resistentes dentro de la isla, los cubanos que todos los días luchan por nuestra Libertad, estos que padecen las cárceles o los repudios, son ellos nuestro apoyo y nuestra fuerza contra la dictadura. Es esto lo que teme la dictadura, no el dialogo o la negociación. Quiere decir que el embargo y demás presiones de Estados no sirven de nada porque no son estas presiones las que acaban con una dictadura, es la presión del pueblo, es la Resistencia del pueblo.
Nunca hubo la posibilidad de crear esta Resistencia en Cuba, pero ahora en estos tiempos nuevos ya está en marcha y no se debe olvidar, es ella la que se debe apoyar y fortalecer. Ya que es esta Resistencia la que logrará impulsar el dialogo y la negociación que un día no faltará por llegar y que conducirá a la Libertad. Esperar que un dialogo o una negociación sin esa Resistencia a nuestras espaldas va a conducir a liberar Cuba de la dictadura castrista es un engaño, una ilusión. Solo conducirá a negociar una rendición como ya lo están haciendo los europeos y como temo lo hagan los americanos. Claro que se puede negociar alguna limosna o canjes humanitarios, pero si de Libertad se trata esta no se obtiene poniéndose a hablar, se obtiene con una Resistencia.

Un dialogo y una negociación con regímenes de dictadura solo se consigue cuando la Resistencia logra obtenerlos. El dialogo y la negociación son el resultado, el desenlace de las luchas para obtener la Libertad. ¿Pero cuantos desean liberarse de la dictadura?

RESISTENCIA ¡! UNION ¡!
VIVA CUBA PRONTO LIBRE ¡!