Quiero decir que dialogar y negociar nadie lo puede evitar y nadie lo descarta, al menos de ser un loco. Pero la respuesta es con quien y para qué. Ya aquí el patriota Sisto nos advierte, para de inmediato conceder a regañadientes: .Estoy de acuerdo con J. A. Blanco que se puede dialogar hasta con sus enemigos, y de nuevo la advertencia preclara, el reparo admonitorio y la sombría confusión condenatoria de traición, como espada de Damocles: pero hasta cual punto para que esos diálogos y negociaciones no se tornen traición o engaño. Ver los acuerdos de Munich con Hitler, los acuerdos de la vergüenza. Después las preguntas inquisitorias sobre la tecera etapa, saltando las imprescindibles previas de conversación y diálogo. Es en la conversación y el diálogo donde AMBAS PARTES pueden encontrar pasos comunes o conciliables y de ello dependerá el alcance MAYOR O MENOR de las negociaciones. Porque en un diálogo verdadero no es una sola parte la que fija de antemano las metas, por mucha razón que crea tener. Siempre ambas partes están convencidas de ello.:
Otra pregunta importante. ¿ Para negociar qué? ¿ Para negociar la transición china o la transición española? ¿Para negociar el abandono de nuestros principios y valores, o para negociar el fin de la dictadura? Ni una cosa ni la otra, buscar avances graduales no implica abandonar principios ni valores por nuestra parte y a la otra no se le pueden pedir las nalgas, sobre todo sin el empleo de vaselina.
De todas formas llegar a una negociación como un débil, flojo o cobarde, sin fuerzas ni reesfuerzos detrás de si, sin RESISTENCIA, es mas loco aun que ninguna negociación. Todo eso se perfila en las dos primeras etapas, que el inefable Joseluis se ha cuidado de omitir.
RESISTENCIA FRENTE AL GASTADO DISCURSO DE CONFRONTACIÓN
UNIÓN ENTRE LAS VICTIMAS TODAS: LOS CUBANOS DE LA DIASPORA Y LOS QUE HAN TENIDO QUE SOPORTAR EL SURREALISMO CASTRISTA
VIVA CUBA PARA TODOS LOS CUBANOS!
Comentario de Anonymous User (León Tusao)
Modificado: 11/06/2008 0:40
Quiero decir que dialogar y negociar nadie lo puede evitar y nadie lo descarta, al menos de ser un loco. Pero la respuesta es con quien y para qué. Ya aquí el patriota Sisto nos advierte, para de inmediato conceder a regañadientes: .Estoy de acuerdo con J. A. Blanco que se puede dialogar hasta con sus enemigos, y de nuevo la advertencia preclara, el reparo admonitorio y la sombría confusión condenatoria de traición, como espada de Damocles: pero hasta cual punto para que esos diálogos y negociaciones no se tornen traición o engaño. Ver los acuerdos de Munich con Hitler, los acuerdos de la vergüenza.
Después las preguntas inquisitorias sobre la tecera etapa, saltando las imprescindibles previas de conversación y diálogo. Es en la conversación y el diálogo donde AMBAS PARTES pueden encontrar pasos comunes o conciliables y de ello dependerá el alcance MAYOR O MENOR de las negociaciones. Porque en un diálogo verdadero no es una sola parte la que fija de antemano las metas, por mucha razón que crea tener. Siempre ambas partes están convencidas de ello.:
Otra pregunta importante. ¿ Para negociar qué? ¿ Para negociar la transición china o la transición española? ¿Para negociar el abandono de nuestros principios y valores, o para negociar el fin de la dictadura?
Ni una cosa ni la otra, buscar avances graduales no implica abandonar principios ni valores por nuestra parte y a la otra no se le pueden pedir las nalgas, sobre todo sin el empleo de vaselina.
De todas formas llegar a una negociación como un débil, flojo o cobarde, sin fuerzas ni reesfuerzos detrás de si, sin RESISTENCIA, es mas loco aun que ninguna negociación. Todo eso se perfila en las dos primeras etapas, que el inefable Joseluis se ha cuidado de omitir.
RESISTENCIA FRENTE AL GASTADO DISCURSO DE CONFRONTACIÓN
UNIÓN ENTRE LAS VICTIMAS TODAS: LOS CUBANOS DE LA DIASPORA Y LOS QUE HAN TENIDO QUE SOPORTAR EL SURREALISMO CASTRISTA
VIVA CUBA PARA TODOS LOS CUBANOS!